El principal testigo en el proceso por parapolítica contra el barón electoral antioqueño, Luis Alfredo Ramos, es Pablo Sierra García, excomandante del bloque Cacique Pipintá de las Auc, quien nunca se desmovilizó.
En su espalda carga 20 condenas que suman tres siglos tras las rejas, por el daño inflingido a 1.500 víctimas en Antioquia y el Eje Cafetero.
Sus declaraciones desataron investigaciones contra los políticos Óscar Suárez Mira, Hugo Aguilar, Dixson Tapasco y Óscar Arboleda, entre otros. Unos lo han denunciado por calumnia, como el expresidente Álvaro Uribe, y otros por falso testimonio, como el propio Ramos.
José Strusberg, defensor de Arboleda (llamado a juicio por parapolítica), ha desmentido al testigo ante los medios, indicando que no existen pruebas para vincular al excongresista con grupos ilegales.
El Colombiano entrevistó a Sierra, alias “Alberto Guerrero”, en la cárcel de Itagüí, donde habló de la reunión en Bello que tiene en apuros al exgobernador de Antioquia. Buscamos a la defensa de Ramos para obtener su versión, por vía telefónica y medios electrónicos durante dos semanas, pero el abogado Luis Moreno no respondió; tampoco fue posible ubicar al señor Strusberg.
¿Cómo se gestó la reunión con Ramos?
“Es a inicios de 2005, no recuerdo el día. Esa reunión inicia en una tertulia en Santa Fe de Ralito, en la sede política de 'Ernesto Báez'. Estaban 'Julián Bolívar' y Carlos Alonso Lucio, hablando del proceso de paz, entonces dicen 'Báez' y 'Bolívar', la prioridad en esos momentos era hablar con Ramos, que era el presidente del Congreso (lo fue de 2002 a 2003), para que nos ayudara con la aprobación de la ley de Justicia y Paz. Vicente Castaño también estaba interesado y había hablado con 'Báez' de la necesidad de esa reunión. Les digo que puedo contactar al doctor Ramos. Vine a Medellín y busqué al amigo mío, Jaime Cano, que hasta hace poco fue presidente de la Asamblea Departamental de Antioquia, y a través de él se hizo el contacto. Jaime no pertenecía a la organización, pero es la amistad que yo tenía con él desde Santo Domingo”.
¿Usted conocía a Ramos desde antes?
“Sí, porque fui candidato al municipio de Santo Domingo en unas elecciones atípicas en 1994. Atípicas porque Héctor Orrego, que era un líder campesino de la vereda Los Planes, (…) se candidatizó en contra de Evelio Cifuentes, ve que este le iba a ganar y lo manda a matar. Los del pueblo nos amotinamos y tomamos la Alcaldía y la estación de Policía y logramos que las elecciones se aplazaran. En el velorio, los campesinos me proponen como candidato. Hicimos unas preelecciones y les gané a los otros opcionados”.
¿En aquella época usted tuvo algún contacto con Ramos? Porque usted se presentó por el unionismo, cuya principal figura era él.
“Estuve con Jaime Cano en la sede de Bomboná”.
¿La Casa Conservadora en Medellín?
“Sí, y allá fue donde me dieron el aval. El que siempre ha sido el mentor y dueño de ese partido unionismo es el doctor Ramos”.
¿Cómo fue el primer contacto suyo con Ramos?
“Por medio del alcalde Jaime Cano, es el que me ayuda a hacer la campaña en Santo Domingo. Y hay que tener claro esto, yo para ese entonces no pertenecía a las autodefensas, era un comerciante”.
¿Y cómo evoluciona esa amistad con Ramos?
“Muy bien, pero fue una amistad que también pasó, porque a raíz de que pierdo la Alcaldía, él propone a través de Jaime Cano y el mismo Uribe siendo gobernador, que denunciemos a Héctor Urrego, porque hubo un fraude electoral. Ellos me dicen, 'denuncie usted y nosotros lo asesoramos, ponemos los abogados, porque esto usted lo gana'. Y les dije yo: 'Héctor Orrego ya mandó a matar a Evelio, lo vamos a denunciar y vamos a ganar, pero él me va a mandar a matar a mí'”.
¿Podría detallar su relación con Ramos? ¿Él lo acompañó a hacer proselitismo en el pueblo?
“Lo conocí en esa sede política que quedaba por Bomboná, pero yo decir de que... tal vez fue como una o dos veces que nos vimos, no fue más. Y que yo recuerde si fue a hacer campaña al pueblo, no recuerdo”.
Regresemos a la reunión en Bello, ¿cómo fue?
“Yo hago el lobby con Jaime Cano, con el mismo Hugo Albeiro Quintero y Óscar Suárez”.
¿Y qué relación tenía usted con Suárez para hacer lobby a través de él?
“Lo conocía de mucho tiempo atrás, llegué a estar reunido con él, salí a comer al restaurante Las Margaritas, cerquita al Pueblita Paisa”.
En Bello, ¿quiénes asisten?
“Yo organizo la logística. Era importante buscar un sitio seguro para ambas partes: la finca de Albeiro. 'Bolívar' llegó en helicóptero desde Ralito, esa finca tiene helipuerto, yo llego con 'Báez' en carro, salgo con él desde Medellín. Llegamos temprano”.
¿Cómo llegó Ramos?
“Ellos llegan en camionetas, el doctor Ramos, Óscar Suárez Mira, Óscar Arboleda y Manuel Ramiro Velásquez, muy recordado porque llegó con su bastoncito, con una imagen de la Virgen en el vestido, un hombre muy querido”.
¿Cómo es el recibimiento de ustedes a ellos?
“Es un encuentro ameno, de mucha camaradería. De los cuatro personajes hay dos que son autodefensa purasangre: Óscar Arboleda, para mí es difícil este tema, porque yo como paisa conservador..., y tener que hablar de estos temas..., pero esto es político, no es una cosa de venganza, es la verdad de lo que ocurrió”.
¿Y el segundo purasangre es quién?
“Óscar Suárez, esos son autodefensa purasangre. Al doctor Arboleda lo conocí hace unos 30 años, porque hizo política en Barbosa, y mi papá hizo política en esa región, y Arboleda llegó a estar en la finca de mi papá”.
¿Qué pasa después del saludo?
“La reunión se hace en el salón principal de la casa de Albeiro, esa casa está incrustada entre una montaña, el techo es una quebrada que pasa por encima. Y la reunión pues muy amena, hubo los tragos, pasabocas, creo que hubo comida”.
Cuando los invitaron, ¿les dijeron cuál era el objetivo de esa reunión?
“Ellos de antemano sabían con quiénes se iban a reunir, con 'Julián Bolívar', con 'Ernesto Báez', yo no era tan importante para la reunión, la importancia mía fue organizar la logística”.
¿Cuál era el tema central?
“En ese momento se estaba tramitando la ley de Justicia y Paz, se pretendía que nos beneficiara, que tuviéramos sobre todo la sedición, y que fuera una ley muy laxa para nosotros, porque siempre se hablaba que no pagar cárcel, que iban a haber proyectos productivos, estudio, trabajo, seguridad social y nunca se cumplió, nada. Pero la ley en el Congreso pasó y aprobaron la sedición, el fracaso estuvo en la Corte Constitucional, donde se cayó la decisión el 18 de mayo del 2006”.
¿Qué ganaban los políticos que asistían a esa reunión?
“Eran unos congresistas que de una u otra manera tenían cercanía con la autodefensa. Había una amistad, porque la autodefensa se conformó de amigos, de referidos, el uno recomendaba al uno, el otro al otro, porque a esta reunión a nadie se llevó amarrado, a nadie se le puso un fusil para ir, fue espontánea, sabían a qué iban, con quién se iban a encontrar. Lo que de pronto no sabían seguro era el tema, pero que sabían con quién se iban a encontrar”.
Le insisto, ¿qué ganaban ellos?
“Que el proceso de paz saliera adelante y tener unos amigos, porque nosotros mal que bien en las regiones en que mandábamos teníamos todo el fortín político. Éramos los que orientábamos las comunidades por quién votar. Y eso fue lo que hicimos, tuvimos tanto poder político que hasta Presidente pusimos, y todos esos congresistas. Lo que pasa es que los congresistas cometieron un error, tramitaron la ley de Justicia y Paz y se les olvidó que ellos debían, creyeron que no tenían que pagar nada. ¿Hoy que están pagando? Las consecuencias de ellos mismos, están en la cárcel por culpa de ellos”.
¿Sugiere que ellos estaban pagando los favores que ustedes les daban con los votos?
“Claro”.
¿Pero ellos qué les incumplieron a ustedes?
“En ese momento no estábamos hablando de que les íbamos a poner votos, porque ya ellos eran electos, en eso hay que ser claros, pero sí había un acercamiento de tiempo atrás”.
¿Les habían puesto votos en el pasado?
“Sí, es que hay que entender que en el conflicto de este país el epicentro de las autodefensas es Medellín. Todos los jefes de autodefensa tuvieron sus tentáculos en Medellín, era la ciudad de salir a sus reuniones, donde tenían sus familias, negocios, gustaba porque era una ciudad rumbera, tenían sus novias. Medellín era muy importante, entonces decir que no se le ayudó a cierta clase política en Antioquia, es decir mentiras”.
¿Qué compromiso adquirió Ramos?
“Pues ayudar a tramitar la ley, a que saliera adelante. Y efectivamente la ley salió”.
¿De esa reunión quedó constancia? ¿Algún documento, fotos, video?
“Nada. En ese momento nosotros éramos... no digamos que sanos, sino muy respetuosos con esas reuniones, porque la idea era garantizar la privacidad. Las autodefensas se caracterizó por ser gente de palabra, en las regiones teníamos acceso a toda la información, pero nunca se nos ocurrió que íbamos a terminar en los estrados judiciales contando lo que había ocurrido en el conflicto”.
¿Cuánto duró la reunión en Bello?
“Inició tipo 7:30 de la noche más o menos, y finaliza por ahí a las 2 de la mañana”.
¿Fue la única que sostuvo con Ramos o supo de otras reuniones de ese tipo?
“No, donde yo haya participado, esa no más”.
¿Por qué tan larga, si el tema era tan claro?
“Porque hubo mucha amistad y fue un encuentro muy ameno. Hubo un momento en que yo no estoy en la reunión, me retiro. Y están 'Báez', 'Bolívar' y Ramos, y Albeiro. Y ellos hablan sus temas, lo concerniente a la ley de Justicia y Paz, lo que estaba pasando en el proceso, en Santa Fe de Ralito. 'Báez' le hace el resumen a él de lo que viene ocurriendo, igual el senador también le cuenta cómo está pensando el Congreso sobre el tema de Ralito. Ya después de la reunión, el doctor Ramos termina recitando, ese hombre recita muy bonito. Y tomaron whisky, terminó muy bien todo”.
¿Recuerda frases concretas de Ramos?
“No, es difícil acordarme ya”.
¿Se habló de plata por ese apoyo?
“No”.
¿De qué se habló, como compensación a ese apoyo que les iban a dar en el Congreso?
“No, se habló en términos muy políticos de acompañar el proceso, y como le digo yo, eran personas cercanas, de muchos afectos a la organización”.
¿Afectos de ellos hacia ustedes, o de ustedes hacia ellos?
“De ellos hacia nosotros y de nosotros hacia ellos. Hay que reconocer el caudal político del doctor Ramos, cantidad de cosas que hizo por Medellín, por Antioquia, pero hay que contar la verdad, fue lo que ocurrió en este país, y no solamente con él, ojalá todos los jefes de las autodefensas contaran siquiera el 50% de lo que sabemos, y la historia de Colombia sería otra”.
¿Sabe si las autodefensas apoyaron económicamente a Ramos?
“No”.
¿Con votos?
“Pues imagínese, siendo yo conservador, ¿no voy a ayudar en Antioquia?”.
Pero siendo comandante de las Auc, ¿le ayudó a Ramos con votos?
“Pero referido, a través de amigos, porque yo ya estaba en Caldas”.
¿A través de qué amigos le ayudó a Ramos políticamente, y cómo?
“A través de los amigos que uno conoció, que uno tenía de cuando inició, de Santo Domingo, de Barbosa, de esa región, y amigos que ya ocuparon algunos cargos y pues uno les ayudaba, los amigos que todavía creían en uno, 'colaborale, mirá la vuelta es por aquí, vamos a ayudarle al doctor Ramos'”.
¿Y esa ayuda fue durante cuáles elecciones?
“Para gobernación, así... Pero decir yo como organización, que hubiera venido, venga... ¿cómo me explico? Fue una ayuda más bien como de regionalismo de uno”.
Pero le pregunto concretamente: ¿usó su grupo armado para decirle a la gente vote por Ramos a gobernador o al Congreso?
“En Antioquia, no, no puedo decir eso, es mentiras. No lo hice en Caldas, que era mi zona y manejé 18 pueblos”.
Usted no, ¿pero le consta que otros cabecillas sí hayan puesto sus estructuras a favor de fines electorales de Ramos o que hayan aportado financieramente a sus campañas?
“Sí, claro. Pienso que Ramos no es ajeno a la ayuda que recibió del bloque Metro en materia política. ¿Por qué razón? Blanco es y gallina lo pone, ¿de dónde es Ramos? De Sonsón. ¿Dónde hizo presencia el bloque Metro? Inicialmente en el Nordeste y se fue extendiendo al Oriente antioqueño, incluso aquí en esta cárcel hay uno de los comandantes que estuvo manejando el Oriente. Y no solamente fue... (sonríe). Es que ustedes me están picando mucho la lengua, home”.
¿Qué comandante es?
“Alias 'Simón'. Ramos y otros políticos conservadores de Antioquia, muy reconocidos, se beneficiaron de ese grupo que operó en el Oriente, que hizo presencia en San Carlos, Sonsón, La Ceja...”.
¿Pero este beneficio fue porque ellos se acercaron a ustedes o porque ustedes por voluntad propia decidieron hacer votar por ellos?
“A ver, es que aquí nadie da nada gratis. Uno cuando le ayudaba a estos políticos buscaba beneficios. Algunos comandantes buscaron contratación (…). En el caso mío, los alcaldes son los jefes de Policía, uno buscaba a través de ellos que la Fuerza Pública no lo presionara a uno, y si uno era el amigo del alcalde, ya la población decía: 'si el alcalde está con esta gente, pues nosotros también'”.
Usted es señalado por la defensa de Ramos y por columnistas como Plinio Apuleyo de ser un testigo falso, y que su interés es simplemente que el Gobierno lo meta a los beneficios de Justicia y Paz y pagar la pena alternativa, y no los 300 años que debe...
“Cada quien tiene derecho a su defensa, y es el mecanismo de defensa de ellos, desvirtuar lo que se está diciendo. Mentiras no hay, porque el mismo Ramos reconoció públicamente que la reunión se dio. Yo ya cumplí con mi verdad, ya es cuestión que la Corte diga si encuentra méritos para condenarlo o no. Segundo, en ninguna Fiscalía encontrará algún documento que diga 'yo voy a hablar a cambio de', ni siquiera en la Corte. Por cuenta mía hay muchos políticos detenidos, algunos ya salieron pero están condenados, de las personas que yo he hablado, no hay uno solo que lo hayan exonerado. Inclusive la mayoría han aceptado los cargos. Otra cosa, en ningún momento estoy pidiendo que me incluyan en la ley de Justicia y Paz, yo estoy pidiendo es de lo mismo que les den a las Farc. Hice parte del estado mayor, tuve resolución presidencial firmada por el presidente Uribe, donde se me reconoce como miembro representante, políticamente estoy a la misma altura de 'Báez', de Mancuso, de 'Jorge 40', no en la plata, pero políticamente sí, tengo la constancia de que participé en Ralito, en Villa Esperanza”.
¿Y por qué no está en Justicia y Paz, si cumple los requisitos?
“Porque yo al proceso nunca le creí (…). En un momento se dio la desmovilización de Héroes de Guática, que hacía presencia en Pereira y La Virginia, el comisionado de Paz le dio por hecho al Presidente que yo me iba a desmovilizar allá (…). Me volví rebelde en ese momento, dije 'yo no voy a desmovilizarme en una región que no conocía, donde no disparé un tiro, y tampoco voy a desmovilizarme en un grupo que tiene narcotráfico, porque el Cacique Pipintá no tiene narcotráfico'”.
¿Tiene algo pendiente que revelar sobre el tema de Ramos?
“De pronto sí, home. Es que da pesar con ese señor tirarle más duro, ya es suficiente, ¿para qué más? De pronto sí pueden haber cositas por ahí, como es la relación que tuvo él y otros conservadores, muy conservadores de Antioquia, que tienen sus propiedades en el Oriente antioqueño y que tuvieron sus vínculos con el bloque Metro”.
¿Por qué no lo ha contado hasta ahora?
“Porque son cosas que uno las sabe que ocurrieron, pero resulta que 'Doble Cero' está muerto. Entonces yo voy a decir 'se reunieron con él', entonces van a decir 'está hablando porque está muerto'. Son cosas que me queda difícil y no difícil probarlo”.
¿Pero hay testigos vivos de esa reunión con 'Doble Cero'?
“El comandante 'Simón', es el hombre que tuvo acercamiento con él y con otros conservadores de Antioquia”.
¿A 'Simón' no lo ha llamado la Corte?
“No, a 'Simón' nadie lo había mencionado. Soy la primera persona que lo menciono”.
¿La reunión de 'Simón' con 'Doble Cero' y Ramos fue a son de qué?
“De ayudas. Osea, el bloque Metro en el Oriente antioqueño le ayudaron a Ramos para las elecciones”.
¿Por boca de quién lo supo usted?
“Eso lo sabía porque yo pertenecía a la organización. En el bloque Metro no tuve mando de tropa, pero sí tuve liderazgo porque fui el que ingresé muchas finanzas. Y uno se daba cuenta de lo que ocurría, del manejo con la clase política”.
¿Por qué dice que le da pesar tirarle duro a Ramos?
“Porque es una persona de admirar y es un personaje en Antioquia y tengo mis afinidades políticas con él, y no es fácil uno como paisa hablar de sus paisanos. Ramos era el más opcionado a ser Presidente, si fuera el candidato del uribismo y no Óscar Iván Zuluaga, hacía rato que había ganado las elecciones. Yo en la carta que le escribo a Plinio Apuleyo hago referencia al doctor Ramos, que no se preocupe, que no va a ser el primer exprisidiario que puede ser Presidente”.
¿Detrás de su declaración hay alguna cuenta de cobro pendiente contra Ramos?
“Aquí no le estoy pasando la cuenta de cobro a ninguno. Se trata es de la verdad, y yo no estoy pidiendo ahora Justicia y Paz, estoy pidiendo es que me den lo mismo que le dan a las Farc”.
¿Se refiere a que lo vinculen al marco jurídico para la paz?
“Claro, es que soy el único miembro que hizo parte del estado mayor que no está desmovilizado. Y tuve toda la voluntad”.
¿Usted pretende en lo concreto, no pagar cárcel o tener una pena más corta, como eventualmente pasaría con los guerrilleros?
“Sí, nosotros estamos pagando cárcel, somos el conejillo de indias, listo, pero aquí hay un tema que es el más álgido: si en este momento me dan la libertad, estoy encartado con ella, porque ninguno de nosotros tenemos país para vivir. En este momento nosotros salimos en libertad, y obligatoriamente nos toca empuñar el fusil para defendernos, porque no tenemos las garantías y hay unos grupos que todavía están alzados en armas”.
¿Tiene algo más que agregar sobre el caso Ramos?
“Que lamentablemente esta verdad es muy dura para él y su familia, y para los antioqueños que hemos sido seguidores del doctor, pero él incurrió en un delito, se reunió con una gente ilegal (…). Uno en la vida se sabe 99, hay una que no se sabe que es la cien, y esa fue la que se olvidó al doctor Ramos. Una persona que fue tan recta en su carrera política, él no tenía por qué haberse reunido con gente ilegal, como éramos nosotros”.
Por eso le insisto, ¿qué ganaba Ramos, para correr tantos riesgos de ir a una reunión con ustedes?
“Es que ellos eran afectos a la organización, sino no hubieran ido. Prácticamente estaban pagando un favor, de favores que habían recibido anteriores en sus campañas políticas. Es como Óscar Arboleda, me da mucho pesar del doctor, lo conozco hace 30 años, y es un señor que se le murió su hija de cáncer, él padece un cáncer, es más dolorosa la situación de él que la de Luis Alfredo”.
¿Y Manuel Ramiro Velásquez, ¿por qué lo menciona tan poco?
“Porque Manuel Ramiro fue como un 'pato', por decirlo de alguna manera. Fue de 'pato' a esa reunión y ahí chupó (risas), así es que yo lo catalogo a ese señor, a mí me da mucho pesar de ese señor, es del Opus Dei me parece”.
¿O sea que él no estuvo metido con el tema paramilitar?
“No, que yo tenga conocimiento, no. Y no es que lo esté defendiendo ni que me esté ganado ningún dinero, como dice Plinio. La plata es muy buena, a todos nos gusta, pero no se trata de plata”.
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