Ni las campañas educativas ni las sanciones legales han servido para evitar que la Navidad de 48 familias colombianas esté marcada por la tristeza de ver a un ser querido quemado con pólvora.
Según el director del Instituto Nacional de Salud, Juan Gonzalo López, Antioquia encabeza el triste récord en el país con 38 quemados, Medellín es la ciudad con más víctimas: 20. Le siguen Boyacá, Caldas, Valle, Cauca y Santander.
Para López, la situación en Antioquia tiene que ver con un fenómeno cultural muy extendido y la falta de conciencia de los ciudadanos para entender las graves consecuencias que traen las quemaduras de pólvora.
Y es que ya se han reportado dos casos de amputaciones y 10 de las víctimas tuvieron que permanecer hospitalizadas.
El caso de los menores de edad en todo el país es crítico, pues de los 48 quemados que se han reportado, 29 son menores. Buena parte de ellos son adolescentes entre los 15 y los 17 años.
De ahí la afirmación del ministro de Salud y Protección Social, Mauricio Santamaría: "los padres que permitan a sus hijos jugar con la pólvora son unos malos padres. No se debe dejar usar pólvora, ¿por qué correr el riesgo que un niño se queme y pase el fin de año en un hospital?".
En Santander, uno de los departamentos afectados, la coronel Sandra Vallejo Delgado, comandante de Policía del Magdalena Medio, lamentó que las quemaduras en la cara y las manos sufridas el fin de semana por un niño de ocho años, empañaran la campaña de "Cero quemados con pólvora" liderada por la institución.
Oídos sordos
La Cruz Roja Colombiana no solo insistió en que hasta una luz de bengala puede resultar peligrosa sino que recordó que el uso de la pólvora y su comercialización está prohibida desde 1995 en algunas regiones del país.
Las administraciones municipales son las que determinan si se puede usar pólvora, de qué tipo de pólvora y bajo qué condiciones se puede comercializar.
En el caso de Medellín, la Alcaldía expidió un decreto en el que prohibe hasta el 30 de enero de 2012 el transporte, venta, comercialización, almacenamiento, fabricación, distribución y uso de toda clase de fuegos artificiales al aire libre, o de luces de salón, globos y artículos pirotécnicos en general.
La Cruz Roja recordó que el Decreto 4481 de 2006, del Gobierno Nacional busca prevenir que los niños y niñas resulten lesionados por causa del mal uso de la pólvora y productos similares.
La norma establece que los adultos que permitan o induzcan a los menores a "manipular o usar artículos pirotécnicos, fuegos artificiales o globos" podrán recibir una sanción social consistente en servicio comunitario.
Además, si un menor resulta quemado con pólvora por la negligencia de sus tutores legales, estos podrían llegar a perder la patria potestad y se verían obligados a pagar multas de hasta 5 salarios mínimos legales vigentes.
Los adultos que vendan pólvora a menores pueden ser sancionados con multas que oscilan entre los dos y los 20 salarios mínimos legales vigentes, el decomiso de la mercancía y el cierre del establecimiento.
Si se da cuenta de un adulto que permite a un menor de edad el uso de la pólvora o lo induce a hacerlo puede denunciarlo en las líneas gratuitas 01 8000 91 8080 del ICBF o 01 8000 91 0600, de la Policía Nacional.
Pico y Placa Medellín
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