Un parte de tranquilidad entregó este jueves el ICA a los caficultores colombianos. El organismo indicó que la presencia de las enfermedades es "normal".
En cuanto a la roya del café, la entidad informó que se han detectado algunos focos en los municipios tolimenses de Fresno, Líbano, Casablanca y Villa Hermosa, así como en los municipios de Manzanares y Marquetalia en Caldas, en donde se está analizando la situación de manera conjunta con los Comités de Cafeteros de estos departamentos.
“Se está cuantificando el nivel de infección de esos focos, ya que la información que estamos manejando hace referencia a pequeños cultivos, en donde se está verificando el nivel de defoliación de las plantas, pues esto puede ocasionar disminuciones de hasta el 50 por ciento de las producciones”, agregó Jaime Cárdenas López, gerente general encargado del Ica.
El gerente encargado recordó que existe en el país un pequeño porcentaje de cultivos sembrados con variedades de café no resistentes a la roya, tales como caturra, típica y borbón. Estas son susceptibles al ataque de este hongo y se calcula que dichos cultivos sólo representan el cuatro o cinco por ciento de la totalidad del área sembrada en el país, que asciende a las 870 mil hectáreas.
El gerente del Ica dijo que “pese a no tener una situación de alarma con respecto a la roya, no podemos bajar la guardia, pues los caficultores no pueden permitir que luego de haber avanzado en el control de esta plaga, se tenga que volver a lidiar con ella”.
El funcionario recomendó a los productores cafeteros utilizar variedades resistentes en la siembra del café para reducir costos y evitar pérdidas por la afectación de la roya, al tiempo que solicitó fertilizar adecuadamente los cultivos y estar atentos a la defoliación y notificar estas situaciones de manera oportuna ante los Comités de Cafeteros y el Ica.
En lo que tiene que ver con la broca, el Ica, a través de funcionarios en campo y estudios realizados, evidenció que el nivel de infestación de esta enfermedad se mantiene controlado, teniendo en cuenta que de las 870 mil hectáreas sembradas en café en todo el país, durante el año 2008 se inició con un nivel de infestación de 1.36 por ciento y finalizó en 1,41 por ciento.