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HISTÓRICO
Monjas de clausura bebieron cerveza por 45 días para un estudio
San Sebastián, España

Medio centenar de monjas de clausura españolas bebieron dos cervezas sin alcohol diarias durante 45 días para un estudio universitario según el cual el consumo moderado puede disminuir los factores de riesgo cardiovascular.

El estudio, realizado por la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedca), fue presentado este miércoles en la ciudad de San Sebastián (norte) por el presidente de esta organización, Jesús Román Martínez, y por una de las autoras de la investigación, la doctora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia Victoria Valls.

Según las conclusiones del informe científico, el consumo moderado de cerveza puede disminuir los factores de riesgo cardiovascular, ya que uno de sus principales ingredientes, el lúpulo, influye positivamente en el metabolismo oxidativo y reduce los niveles de colesterol total y triglicéridos.

Victoria Valls explicó que la cerveza es una bebida rica en sustancias con actividad antioxidante, entre las que destacan los polifenoles que proceden esencialmente de la cáscara de la cebada y del lúpulo, y las melanoidinas del malteado.

"Envejecimiento saludable"
El estudio se llevó a cabo con 50 monjas de clausura de tres conventos de León (norte), todas ellas de un promedio de 68 años de edad y con un modo de vida ordenado y reglamentado, que sirvió perfectamente a los investigadores como "grupo dietéticamente controlado".

Los médicos suministraron a las monjas dos botellines de cerveza sin alcohol como suplemento alimenticio durante 45 días y, tras seis meses de descanso, complementaron durante otros 30 días su dieta con un comprimido de lúpulo.

La coautora del estudio explicó que los resultados dieron efectos positivos, dado que disminuyó el daño oxidativo y aumentó la defensa antioxidante, cuestiones que inciden de forma importante en las enfermedades cardiovasculares.

Además, se redujeron los niveles de colesterol total -un 6 por ciento en las personas que previamente tenían niveles elevados-, y de LDL oxidada -un 8 por ciento-, parámetros que están entre los principales factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares y en los procesos de inflamación.

Según Valls, un consumo regular y moderado de cerveza sin alcohol, que cifró en unos 400 mililitros al día en personas sanas y con una dieta equilibrada, "puede contribuir a la reducción de las patologías asociadas con la edad" y, en consecuencia, lograr "un envejecimiento más saludable".

El trabajo de investigación fue financiado por el Centro de Información Cerveza y Salud, entidad privada que recoge fondos de las industrias cerveceras.