El papa Benedicto XVI aceptó este jueves la renuncia de un obispo irlandés por su papel en el encubrimiento de abuso de menores por parte de sacerdotes en Dublín.
James Moriarty es el tercer obispo irlandés que renuncia en los últimos cuatro meses como resultado del escándalo de abusos en su país, y otros dos ofrecieron su alejamiento. Dijo que renunciaba por la necesidad de aceptar las responsabilidades del pasado.
Moriarty, de 73 años, presentó su renuncia en diciembre después de admitir que no había objetado la práctica de la arquidiócesis de Dublín de ocultar las denuncias de abusos a la policía. Se desempeñó como obispo auxiliar de Dublín de 1991 al 2002 y después fue promovido como obispo de la diócesis vecina de Kildare.
"La verdad es que la prolongada lucha de los sobrevivientes por hacerse oír y respetar por las autoridades eclesiásticas ha revelado una cultura dentro de la Iglesia que muchos describirían sencillamente como no cristiana", dijo Moriarty en una declaración. "Esto ha sido profundamente desalentador para todos los que se preocupan por la Iglesia".
Dos obispos auxiliares de Dublín, Eamonn Walsh y Ray Field, también presentaron su renuncia.
Investigación
Los tres obispos fueron identificados en una investigación ordenada por el gobierno, y publicada el año pasado, sobre décadas de encubrimiento de abuso de menores en la arquidiócesis de Dublín. El informe halló que todos los obispos hasta 1996 accedieron a proteger a veintenas de sacerdotes pedófilos de la justicia penal.
El informe de noviembre no acusó a Moriarty de ningún encubrimiento específico. Pero el obispo ofreció su renuncia después de admitir que por una cuestión de responsabilidad personal debió haber objetado la práctica de impedir que trascendieran las denuncias.
Cuando los obispos irlandeses fueron convocados al Vaticano en febrero para una cumbre extraordinaria centrada en el escándalo, Moriarty afirmó que le había dicho al Papa que inicialmente no había pensado renunciar porque no había sido censurado directamente.
"Sin embargo, la renovación debe comenzar aceptando responsabilidad por el pasado. En definitiva, llegué a la conclusión de que necesitábamos un nuevo comienzo y que yo podía desempeñar mi parte abriendo el camino", dijo Moriarty al Papa, según una transcripción difundida por la oficina del obispo.
En marzo, el Papa aceptó la renuncia del obispo irlandés John Magee, que fue acusado de manejo incorrecto de las denuncias contra sacerdotes en su diócesis de Cloyne. En diciembre, el obispo Donal Murray de Limerick renunció después que una investigación sobre abuso de menores le acusó de ignorar informes sobre delitos de sacerdotes en su diócesis.