Considerado como el antropólogo más destacado de sus tiempos, Claude Lévi-Strauss murió a los 100 años luego de dedicar su vida al estudio de los fenómenos sociales y culturales, especialmente enfocado en los mitos.
Filósofo de formación, el teórico de la antropología estructural se volcó hacia las costumbres y las representaciones simbólicas tribales para demostrar que el comportamiento humano se basa en sistemas lógicos que varían de una sociedad a otra, pero conservan estructuras comunes.
Nacido el 28 de noviembre de 1908 en Bruselas, Claude Lévi-Strauss realizó sus estudios secundarios en París.
Después de haber dado clases de filosofía en Francia, fue nombrado profesor en la Universidad de Sao Paulo en 1935. Desde ahí dirigió varias expediciones a Mato Grosso y la Amazonia, donde recogió información que luego alimentó sus primeras obras.
De vuelta a Francia fue convocado a la armada francesa a comienzos de la Segunda Guerra Mundial. Tras la derrota de Francia por los nazis, se dio cuenta de que ser judío se había tornado peligroso y se mudó a Estados Unidos hasta 1944.
Durante los años siguientes tuvo una serie de puestos científicos prestigiosos en París y Nueva York, mientras que comenzó a producir sus influyentes volúmenes científicos con los cuales se transformó en una de las figuras más eminentes del pensamiento moderno.
Su primer libro, La Vie familiale et sociale des Indiens Nambikwara (1948), ilustra sus experiencias en "terreno" junto a tribus indígenas de Brasil.
En Les Structures élémentaires de la parenté (Las estructuras elementales del parentesco) (1949), postula que los sistemas de parentesco pueden ser analizados como lenguajes y que las diferencias culturales encubren una "unidad psíquica de la humanidad".
La Pensée sauvage (El pensamiento salvaje), de 1962, postula como las formas de pensamiento de las sociedades tradicionales responden a lógicas rigurosas, mientras que en Mythologiques (Mitologías), publicado más tarde, desarrolla una nueva forma de interpretación de los mitos.
En 1973, Lévi-Strauss es nombrado miembro de la Academia Francesa, un reconocimiento nacional tardío de un autor que ya había sido ampliamente reconocido en el extranjero.