<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
HISTÓRICO
Pinturas de Mayo saltaron a las bibliotecas
  • Donaldo ZuluagaGilmar Mayo no escatima esfuerzos para hablar de sus pinturas. Esto hace parte, dice, de las nuevas facetas que tenemos todos los seres humanos. Y en este caso, cuenta, se inspiró en el país: los sitios turísticos básicamente. ¡Conóceme pues!... Yo soy tu Colombia, es el nombre de la exposición del atleta.
    Donaldo Zuluaga
    Gilmar Mayo no escatima esfuerzos para hablar de sus pinturas. Esto hace parte, dice, de las nuevas facetas que tenemos todos los seres humanos. Y en este caso, cuenta, se inspiró en el país: los sitios turísticos básicamente. ¡Conóceme pues!... Yo soy tu Colombia, es el nombre de la exposición del atleta.
  • Donaldo ZuluagaEn la Biblioteca José Félix de Restrepo, en Envigado, y hasta finales de este mes estarán expuestos los cuadros pintados por Gilmar Mayo.
    Donaldo Zuluaga
    En la Biblioteca José Félix de Restrepo, en Envigado, y hasta finales de este mes estarán expuestos los cuadros pintados por Gilmar Mayo.
Oswaldo Bustamante Escobar

"Desde niño siempre tuve el sueño de pintar". Sin embargo, en el Gilmar Mayo niño pudo más el deporte, quizás por la falta de oportunidades económicas, porque ganas son las que le sobran desde que tiene uso de razón, cuenta. Es que "la pintura me llena", dice el longilíneo atleta-pintor.

En el recinto de la Biblioteca José Félix de Restrepo, en Envigado, cuelga su obra. Allí el murmullo de los estudiosos que "devoran" papel o se pasean de anaquel en anaquel buscando uno que otro libro, acaso si es interrumpido, a ratos, por la presencia del jocoso y descomplicado Mayo.

Por el pasillo, lleno de sillas y escritorios en los que los libros compiten con morrales y bolsos, Mayo transita sin la misma propiedad que lo hace en una pista atlética donde, con gran agilidad, supera el listón más allá de los dos metros de altura, pero sí seguro de que alguien se motivará con la obra.

En el recorrido se puede apreciar la obra de ingeniería del metro de Medellín, el Santuario de Las Lajas de Nariño, el Castillo de San Felipe de Cartagena, la Piedra de El Peñol, el Pueblito Paisa, el imponente Nevado del Huila, el Parque Tayrona de la Sierra Nevada de Santa Marta, Punta Gallinas en La Guajira, verdaderas estampas colombianas, entre unas cuantas de esa treintena de pinturas expuestas en la biblioteca.

Mayo no sabe en qué momento realizó todo ese trabajo, ni menos lo que se le demoraron para enmarcarlas. "Pero ahí están mi pana y eso es lo que vale; por lo menos la gente ya está creyendo en mí".

Hasta hace poco, acaso cinco o seis cuadros se "paseaban" uno que otro fin de semana por diferentes estaciones de gasolina de Medellín, en busca de inquietas miradas.

En esos sitios, donde los amigos que ha cultivado Gilmar le abrieron un espacio para una especie de presentación itinerante, dio el primer paso antes de dar el gran salto de su vida: una exposición oficial, la primera, en un lugar adecuado.

"La idea era que los clientes cuando fueran a tanquear le echaran una miradita a mis cuadros y tal vez hasta compraran alguno de ellos". En esa labor se la pasó casi medio año, recogiendo, igualmente, algún dinero para amoblar su casa.

La técnica de vinilo y acrílico que le caracteriza, la ha trabajado por años. Solo que ahora dio rienda suelta al sueño. Y aunque sin ínfulas de gran pintor, de pintor de profesión, acaso sí uno de los tantos que se fajan ante un lienzo a dar trazos y a tratar de plasmar sus experiencias, el sueño de Mayo cuajó en plena madurez.

"Siempre quise pintar mi país, este paraíso natural, digno no solo de ser protegido sino de ser visitado por todos", relata mientras algún inquieto estudiante recrea la mirada en un paneo a la obra del atleta de Pailitas, criado entre Chocó y Antioquia.

En cada pintura está plasmada una fotografía por departamentos, una obra en la que Mayo despliega toda su vida cual si fuera uno de esos lienzos.