Es uno de los sistemas vitales para la operación del carro. Pero también es uno de los que menos cuidado recibe por parte del conductor tradicional y de los que más sufre con las malas prácticas de manejo de éste.
Solo se le mira con importancia cuando saca la mano o cuando está a punto de sufrir un daño serio y es necesario ponerlo en manos de un especialista. Se trata del sistema de embrague.
¿Y qué es?
Este elemento, señala Felipe Benítez, director de posventa en la firma Discarros Hyundai, tiene la función de transmitir el movimiento que trae el giro del cigüeñal a la caja de cambios, primero en una forma progresiva, porque si no rompería piezas, y de forma amortiguada. Hace solidario el eje del giro del cigüeñal con el eje de toma de la caja, y la transmisión con sus diferentes relaciones da más o menos vueltas que el eje del cigüeñal.
Para poder hacer el accionamiento del sistema de embrague, se necesita una palanca accionada por el pedal y que puede ser de tipo mecánico o hidráulico. Los primeros pueden utilizar sistemas de varillas o guayas. En el caso de los hidráulicos se utilizan bombas que con un fluido transmite el movimiento para producir la acción de embrague y desembrague.
En sistemas modernos como el DGS de Volkswagen o Audi, se cuenta con caja mecánica pero con embrague pilotado, controlado por un servomecanismo y una computadora. El conductor hace el cambio con levas o palancas pero sin que haya pedal. Y existen dos ejes secundarios cada uno con un embrague, siendo esta la forma más rápida de hacer los cambios, esto margina el error del conductor al no usar el pedal del clutch.
¿Por qué falla?
Uno de los casos más repetidos en los centros de servicios de cualquier marca es la falla en este sistema.
Generalmente, estos errores, señala Felipe Benítez, corresponden a errores en la forma de conducir el vehículo.
Mientras se tenga el pie del conductor siempre estará la posibilidad del daño.
El primer mal hábito es el sobreembrague, que es mantener el pie izquierdo sobre el pedal. El conductor cree que el carro se le va a apagar, entonces está preparado para hundir el clutch y que no se le apague, tomándolo como una costumbre.
Otro de los errores comunes tiene que ver con las maniobras de arranque en pendientes. Por lo general, se deja el cambio en primera marcha y se sostiene con el clutch. Entonces está haciendo una elevación de la temperatura y se detecta cuando al quitar el embrague en las superficies de plato o volante quedan coloraciones moradas.
El tercer mal hábito es cuando el carro se pega en un terreno blando o se carga un trailer por ejemplo, ahí se dan condiciones que superan las especificaciones del mecanismo.
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