Con tres retroexcavadoras, varias volquetas, 15 operarios evacuando tierra a punta de pico y pala y 30 agentes de la Policía de Control de Tránsito de Antioquia, se trataba este martes de dar paso por la vía al Túnel de Occidente, especialmente en sentido occidente-oriente, pero la lluvia se empeñaba en dificultar la tarea.
Cuando hacia el mediodía todo estaba listo para que un grupo de vehículos, buses y camiones empezara a cruzar la zona del derrumbe, en el sector de La Aldea (en Palmitas), se desató una lluvia de mediana intensidad que enlodó de nuevo el carril por el que se estaba dando flujo y eso impidió que más carros pudieran pasar.
Gente que llevaba hasta tres días atrancada expresaba su descontento por la que consideraban tardanza en los trabajos, mientras otros decían que un derrumbe pequeño que hubo hace un mes lo dejaron crecer y ahora están encartados para controlarlo.
Carlos Alberto Villegas, ingeniero de Estyma, la firma contratada para atender la emergencia, advirtió que aún la zona no es estable y que el riesgo de deslizamiento continúa.
Centenares de camiones, vehículos y buses hacían fila esperando el paso. Del lado del corregimiento San Cristóbal tampoco había permiso para atravesar el túnel.