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HISTÓRICO
Que al mercar no le cobren de más con la excusa de la sequía
  • Que al mercar no le cobren de más con la excusa de la sequía | Hay disponibilidad de tomate, pimentón y pepino en La Mayorista, aunque se deshidratan rápido por el verano. FOTOS JAIME PÉREZ
    Que al mercar no le cobren de más con la excusa de la sequía | Hay disponibilidad de tomate, pimentón y pepino en La Mayorista, aunque se deshidratan rápido por el verano. FOTOS JAIME PÉREZ
POR JUAN FERNANDO ROJAS T. | Publicado el 27 de julio de 2014

En la Central Mayorista de Antioquia lamentan que en algunas tiendas y minimercados de barrio en el Valle de Aburrá estén cobrando sobreprecio con la excusa generalizada de "la sequía que sale en las noticias" o "todo está más escaso por el verano", cuando los volúmenes que entran a la ciudad no han disminuido.

El Colombiano verificó con distribuidores al por mayor que sí hay un incremento de precios en la última semana de algunas frutas y verduras por la falta de lluvias en la zonas productoras del Oriente y Suroeste antioqueños, Eje Cafetero y norte del Valle, principalmente.

Pero se trata de un fenómeno puntual en cítricos (naranja, limón, mandarina), papaya (hawaiana y maridol), piña, papa criolla, tomate chonto, pepino, pimentón, brócolí, coliflor yuca (ver Dicen de...).

Esto también incide en la calidad del producto, que se madura y deshidrata más rápido por las altas temperaturas, y también muchos productores anticiparon cosechas, por lo que tiene menor tamaño, como explica Dany Alberto Mariaca Rivera, vocero de la Central Mayorista.

"De las regiones del país que se traen hay menos lluvias, pero los precios suben también por la demanda: cuando hace calor, por ejemplo, la gente toma más jugos y a eso se suma que los compradores finales de Medellín están acostumbrados a mercar las mismas frutas, porque siempre hay una buena disponibilidad", comenta Piedad Palacio, gerente de la distribuidora Verfrut.

Alivie el bolsillo
Por eso ella recomienda que la gente sea más flexible en sus consumos y, por ejemplo, sustituya el jugo de naranja, por otros de mora, guayaba, banano, tomate de árbol, que tienen un precio más favorable por estos días. Igual con la dieta de verduras, en que, por ejemplo, habichuela, arveja, lechuga, repollo y berenjena son más asequibles.

En este grupo, las alzas más notables son en el tomate chonto que una semana atrás costaba 900 pesos, hoy se consigue al por mayor entre 1.700 y 1.800 pesos. Y también en la papa criolla, que pasó de 1.600 a 2.900 pesos por kilo.

En ese contexto, para Hugo León Osorno, de la distribuidora Inversión Disfruleo, "no tiene justificación que en una tienda estén vendiendo el kilo de chonto a 2.800 y 3.000 pesos. La gente debe buscar los precios de referencia mayoristas para que no le cobren de más o no le metan pichurria (segundas de menor calidad)".

En el caso de las frutas, hay incrementos relevantes en la última semana en la naranja común, que pasó de 600 pesos-kilo, a conseguir igual cantidad en 900 pesos. La papaya subió de 1.500 a 1.900 pesos. Y la piña comienza a moderar su precio hacia los 1.500 pesos, luego de alcanzar los 1.900, cuando hace 10 días se conseguía en 900 pesos-kilo.

De ahí que al tradicional regateo que aplican los antioqueños hay que sumarle consultar antes de mercar la página de internet www.lamayorista.com.co, que actualiza a diario los precios. También se sugiere reunirse con familiares o amigos para mercar un mayor volumen de verduras y frutas directamente en La Mayorista.

En todo caso, David Castaño, de distribuciones El Socio y cultivador de verduras en las afueras de Medellín, señala que si el verano se prolonga se comenzará a notar los incrementos en otras variedades de papa distintas a la criolla, la cebolla y mucho más en el tomate.

"Para no perder clientes y ofrecer buenos precios, seguramente se incrementarán las importaciones de Ecuador y Perú, y se comprará menos a los productores nacionales, pues igual les subirán sus costos por tener que pagar más por agua, energía para las motobombas y el trabajo nocturno (menos evaporación en el riego)", puntualizó el comerciante.

Por último, él coincide con otros consultados en que el bolsillo del campesino productor es el que más sufre en toda la cadena de comercialización por la falta de lluvias