Un grupo de empresarios colombianos regresó un poco más optimista al país tras reunirse con voceros del gobierno del presidente Hugo Chávez y conseguir no solo reactivar la comunicación, que era casi nula, sino escuchar que podrán participar en un plan oficial para fortalecer la industria venezolana.
Luego de enfrentar grandes inconvenientes durante los últimos meses, a los representantes de varias industrias colombianas les llamó la atención el hecho de que, por iniciativa de la Embajada de Venezuela en Bogotá, fueran invitados por el gobierno venezolano a hablar de sus problemas y al mismo tiempo conocer algunos proyectos que los pueden beneficiar.
El tema que más les atrajo fue la posibilidad de participar en la instalación de plantas industriales en Venezuela o colaborar con la reactivación de otras que están fuera de operación, pero con el compromiso de vincular a empresarios y trabajadores venezolanos, es decir, a través de una alianza estratégica, como la calificó el ex ministro, Gustavo Castro Guerrero, presente en la reunión que se hizo la semana pasada.
En un lujoso hotel de la capital, al que llegaron como invitados con los gastos pagados, los 56 colombianos de diversos sectores de la producción (número que se aumentó a último momento pues inicialmente eran menos de diez), escucharon primero las iniciativas que tiene el gobierno venezolano de parte del Canciller, Nicolás Maduro, y del vicecanciller, Francisco Arias Cárdenas. Luego, explicaron los inconvenientes que enfrentan cuando hacen una negociación con Venezuela.
Maduro habló de la importancia de rehacer las relaciones internacionales, especialmente las comerciales, y explicó algunos propósitos que tiene el gobierno venezolano para fortalecer la industria local, y la manera como los empresarios colombianos podrían participar.
Posteriormente se establecieron tres grupos, uno de empresas alimenticias, otro de servicios y un tercero para los renglones de transporte e industria, con el objeto de analizar los problemas y las posibilidades de manera sectorial, trabajo que se realizó en horas de la tarde.
Una aspiración
El ex ministro Castro Guerrero dijo que al ser Venezuela y Colombia un mercado natural, cualquier iniciativa para fortalecer los vínculos binacionales es bienvenida. Y más "si esta abre la oportunidad a los empresarios colombianos de mostrar sus inquietudes a las propias autoridades venezolanas, con las que se había roto la comunicación".
Aprovechó su intervención para hablar de la necesidad de eliminar la demora en los pagos como una aspiración de todos los empresarios colombianos, quienes han tenido dificultades para cancelar sus obligaciones con proveedores y trabajadores por problemas de iliquidez.
Otros voceros del sector productivo colombiano hablaron sobre los problemas que hay frente a las trabas para conseguir los permisos ante los ministerios, como el de alimentos o de industrias básicas, y un representante de Sofasa pidió que se estudie la posibilidad de ampliar de nuevo el cupo de vehículos procedentes de Colombia, ya que la decisión de reducir las importaciones de automotores ha afectado el empleo directo e indirecto.
Jenaro Pérez Gutiérrez, gerente de Colanta, dijo que a pesar de las diferencias políticas que hay es necesario reactivar el comercio y aplaudió la iniciativa de la Embajada de Venezuela en Bogotá como una "idea bolivariana lógica de integración". Agregó que empresarios colombianos tienen que ofrecer, sobre todo en sectores, como el de la leche, que tiene problemas en Venezuela en este momento. Este diario estableció que hay una alta probabilidad de que Colanta abra una planta procesadora en ese país.
Alirio Ragazzi, representante de Tetra Pack para Colombia y Ecuador, espera que esta buena voluntad manifiesta por parte del gobierno venezolano se convierta en acciones efectivas y les dé seguridad real a todos los sectores productivos.
Por su parte, Augusto del Valle, presidente de Fedepapa, pidió que esta iniciativa tenga continuidad a través de información más fluida y un entendimiento de los empresarios con los funcionarios del gobierno venezolano. Insistió en que es importante que en el menor tiempo posible se elimine la demora en la tramitología.
Mientras tanto, Enrique Muñoz Guerrero, de la Incubadora Santander, espera que ahora fluyan más fácilmente los dólares fruto de los pagos de exportaciones y que las tres mesas de conversación que se instalaron sigan operando de manera continua para aclarar las dudas que tienen los empresarios.
Lo importante, coincidieron, es que la reunión puede ser un puente para formalizar las relaciones comerciales y dejar claro que, a pesar de las diferencias políticas en materia económica, siempre deben abrirse nuevas puertas a los negocios.
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