Este miércoles fue dado de alta Humberto Aldana, el conductor de una buseta que resultó gravemente herido en el atentado contra el exministro Fernando Londoño, cometido el pasado 15 de mayo en Bogotá.
La víctima del terrorismo pasó 21 días hospitalizado en la Clínica del Country, de esta ciudad.
María Teresa Aldana, hermana del afectado, afirmó que ve a su familiar muy débil, “aunque él ya camina y habla, yo lo noto muy agotadito”.
Asimismo, dijo que el doctor que estaba atendiendo a su hermano les indicó que Humberto debía esperar tres semanas para someterse a una nueva operación en su brazo derecho, la parte de su cuerpo que más sufrió a causa de la explosión y que hasta ahora permanece inmóvil.
“Él prácticamente continúa con su bracito pegado en el estomago, no lo puede mover, lo mantiene aprisionado; desde la última revisión ya lleva una semana; entonces, más o menos en dos semanas el doctor nos dará razón para realizarle otra cirugía”.
Según la familia, María Isabel Aparicio, la esposa de Humberto Aldana deberá abandonar su trabajo para dedicarse a cuidar a su esposo: “A mi cuñada le toca dejar de trabajar para cuidarlo, porque él requiere muchas atenciones, hay que estar pendiente para llevarlo al baño, porque tenemos que ayudarlo a movilizarse”.
Ahora la nueva preocupación de la familia Aldana no solo será la salud de Humberto, sino la forma cómo podrán mantenerse, ya que no cuentan con el sueldo de este conductor ni el de su esposa. Hasta el momento solo han recibido un auxilio que dio el Gobierno a las víctimas del atentado.
Según el parte médico, la recuperación de Humberto Aldana tardará por lo menos un año.