La opción de salir de la denominación euro parece que toma fuerza en Portugal, por ahora, solo en el ámbito intelectual porque la luz del túnel todavía no asoma y varios economistas lusos prestigiosos ponen sobre la mesa esa opción.
Mientras la severa política de austeridad y saneamiento de Portugal es elogiada en toda la Unión Europea, los habitantes de este país de 11 millones de personas, están pagando un precio cada vez más alto.
Precisamente, uno de los mayores opositores a esta sumisión lusa es el economista de izquierda Joao Ferreira do Amaral, quien recientemente publicó el libro denominado ‘Porqué debemos salir del euro’ y en diálogo con este diario reiteró que es ahora cuando su país debe de dejar la obediencia a la eurozona encabezada por Alemania, y por ahí derecho quitarse la presión del Fondo Monetario Internacional (FMI).
La situación en Portugal no es nada fácil, de hecho el primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, afirmó este jueves que el país estuvo al borde del abismo y aún le falta un año para recuperar su autonomía, tras cumplir la mayoría de reformas exigidas por su rescate financiero en 2011. Es decir, el país ya ha cumplido más de dos tercios de los compromisos asumidos en abril de 2011 para obtener el préstamo internacional de 78.000 millones de euros, pero los costos han sido de alto impacto para la sociedad.
Este apretón promovido desde el bloque europeo ha traído en dos años enormes subidas de impuestos, recortes de programas sociales y educativos, que la gente ya no aguanta y está a punto de tirar la toalla. Por eso el libro de Ferreira do Amaral ha sido un éxito en su país.
Uno de los elementos que destaca en su libro es que la crisis ha agobiado a los portugueses y el descontento por los recortes presupuestarios tienen a la gente sin aire, el aumento del desempleo al 18 por ciento y los tres años seguidos de recesión que sufre el país, así lo evidencian. El inconformismo se ha reflejado también en numerosas manifestaciones, huelgas y protestas de movimientos ciudadanos y sindicatos que tiene a las personas con las manos atadas. Incluso el próximo 27 de junio, los sindicatos han convocado su cuarta huelga general contra el Ejecutivo.
¿Cuál es la explicación
de su tesis?
"El país no está preparado para tener una moneda tan fuerte y la imposibilidad de ajustar su política monetaria (bajando el tipo de cambio o emitiendo más dinero, por ejemplo) afectó su competitividad, le impidió al país aumentar sus exportaciones y reequilibrar su deficitaria balanza comercial".
¿Pero su planteamiento ya había sido presentado?
"La hipótesis, ya formulada hace años, es ahora objeto de discusión generalizada en un contexto de fuerte crisis y marcado pesimismo en la sociedad. La opción de regresar al escudo como moneda, algo que históricamente ha defendido el Partido Comunista de Portugal -cuarta fuerza en el Parlamento- ha contagiado a sectores más populares de la población, y toma fuerza en tertulias y artículos de opinión, escenarios de una discusión pública de tipo intelectual".
Su tesis se basa en la falta de competitividad?
"Las empresas portuguesas dejaron de ser capaces de luchar de tú a tú con otros países y se vieron abocadas a sectores protegidos de la competencia exterior, como el negocio inmobiliario o los servicios, un error que reconoce incluso el actual Gobierno".
¿Por qué el sufrimiento ?
"La teoría de abandonar la moneda común tiene un terreno abonado para su rápida propagación en Portugal, ya que el país no vislumbra todavía el fin de una crisis que le ha llevado a acumular tres años de recesión consecutivos y a alcanzar niveles récord de paro.
Todo esto se entiende aún más en un contexto donde las exigentes medidas de austeridad acordadas con la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio de su ayuda han agravado la situación de una parte mayoritaria de la población, que ha visto cómo les recortan los servicios sociales y aumentan los impuestos, sin que de momento se perciba una mejoría".
¿El euro no es para todos?
"El euro fue creado para ser una moneda fuerte y sería un milagro que fuese útil para todos los miembros comunitarios. Si fuese tan fácil, todos los países del mundo querrían una moneda fuerte y no es así, ya que depende de la competitividad y la estructura de cada uno".
Protagonista intelectual
Las apariciones públicas de Ferreira do Amaral son frecuentes y recientemente el presitigioso economista acudió a un acto organizado por el expresidente -y todavía peso pesado del socialismo luso- Mário Soares.
La discusión sobre un hipotético regreso al escudo reunió a cerca de 100 personas en una sala que se quedó pequeña frente a tanta expectativa. Como Ferreira do Amaral, el joven diputado socialista Joao Galamba, pese al carácter europeísta de su partido -principal de la oposición- también se mostró muy próximo a sus ideas.
"Concuerdo con casi toda su exposición, aunque no defiendo salir del euro. El problema no es la moneda común en sí, sino la transformación de la construcción de una unión europea en el proyecto neoliberal más radical del mundo", consideró a Efe.
Galamba se mostró pesimista sobre las opciones de Portugal en el seno de una UE tal como está diseñada hoy y ve su salida del euro difícilmente evitable: "No creo que se dé el cambio de políticas que haría falta. Si salimos del euro, no debemos hacerlo solos, al menos que sea con España, Grecia, Italia", agregó.
Aunque el Gobierno se mantiene alejado del debate, juristas, economistas y analistas han respaldado en las últimas semanas la salida del bloque monetario, pero difieren sobre si ello supondría inevitablemente abandonar el proyecto comunitario o, por contra, podría mantenerse pese a tener otra moneda, como hace por ejemplo el Reino Unido.
El mismo Ferreira do Amaral ha destacado una y otra vez que con la austeridad la mayoría de portugueses se ha empobrecido, con el agravante de que el país no aprovechó el boom de la década de los 2000 y apenas creció. "Han sido años de penurias y unas soluciones dictadas desde Alemania que no convencen".
El pueblo portugués tiene fama de paciente y resignado pero, la gente se pregunta una y otra vez ¿por qué no dejar el euro y acabar con esta situación desesperante de forma negociada?
Por eso cada vez son más los portugueses que parecen comprarle la idea al economista Ferreira do Amaral. Una reciente encuesta divulgada por la prensa de ese país, muestra cómo Portugal es el país de la UE donde más gente reconoce no tener en absoluto los recursos necesarios para consumir. Uno de cada cuatro ciudadanos confiesa que no tiene recursos para consumir nada. Hasta en Hungría o en la República Checa se declaran con más capacidad de compra. Ambos países tienen su propia moneda, son Estados medianos como Portugal, pero con más expectativas que ellos.
Decisión parlamentaria
A propósito de toda esta situación caótica y a veces incoherente que vive Portugal, el viernes se confirmó otra medida conservadora para salvar la economía del país. Precisamente, la mayoría conservadora en el Parlamento portugués permitió la aprobación del presupuesto rectificado de 2013, que incluye nuevos ajustes para compensar los recortes anulados por un fallo del Tribunal Constitucional.
Los dos grupos que conforman el Gobierno en Portugal -socialdemócratas y democristianos- sacaron adelante el texto, invalidando así el rechazo unánime del resto de la oposición de izquierdas.
En comparación con el proyecto presupuestario original, del documento han desaparecido por decisión judicial la supresión de una paga extra a funcionarios y pensionados, así como la rebaja de los subsidios de desempleo (6%) y de enfermedad (5%).
El Ejecutivo ya le puso cifra a estas medidas y cuantificó en cerca de 1.300 millones de euros su impacto, motivo por el que decidió adoptar otros ajustes que permitan al país compensar esta pérdida de ingresos.
Una rebaja de cerca del 10% en el gasto de cada uno de los ministerios, el aumento de la jornada laboral de 35 a 40 horas semanales para los trabajadores públicos y el retraso de la edad de jubilación de los 65 a los 66 años son algunas de las medidas aprobadas.
Además, el Gobierno también prevé conseguir otros ahorros gracias a la caída de los intereses que penalizan la deuda pública y a la renegociación de los proyectos de sociedades mixtas (de capital público y privado) que reciben compensaciones del Estado a cambio de sus servicios.
Los conservadores portugueses justificaron la necesidad de más ajustes para neutralizar los efectos en las cuentas públicas del fallo del Constitucional, y recordaron que este ponía en riesgo los objetivos de déficit acordados con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, entidades prestatarias de su rescate financiero.
"Alterar el presupuesto del Estado fue necesario debido al aumento del gasto derivado de la decisión del Constitucional", defendió en la sesión parlamentaria del viernes el ministro de Finanzas, Vítor Gaspar, quien aseguró que "el deterioro del escenario macroeconómico no exigía, por sí mismo, cambios en el texto, según destacó a Efe.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4