El candidato socialista François Hollande sigue favorito a la Presidencia francesa con el 53 por ciento de la intención de voto, pero la distancia con el presidente y aspirante a la reelección, Nicolas Sarkozy, se acortó dos puntos, según el último sondeo del instituto Ipsos.
Ese resultado, que da al candidato conservador el 47 por ciento de los votos, un punto más que hace una semana, respondería sobre todo a las previsiones de una movilización "un poco más fuerte" del electorado del centrista François Bayrou y a la abstención de una "pequeña parte" de los votantes del izquierdista Jean-Luc Mélenchon.
En unos días decisivos para las presidenciales, con el debate televisado entre Hollande y Sarkozy este miércoles como plato fuerte, esta encuesta da el margen más ajustado entre los dos finalistas de entre todos los sondeos realizados por Ipsos desde octubre de 2011 sobre la segunda vuelta.
Los autores del estudio descartan que la subida del todavía jefe del Estado responda a una mejor acogida de los electores de la ultraderechista Marine Le Pen, ya que el porcentaje de sus seguidores que votaría por Sarkozy en la ronda definitiva ha bajado del 60 al 54 por ciento desde la última encuesta.
Según Ipsos, Hollande cuenta con un apoyo "mayoritario" de buena parte de las categorías demográficas encuestadas, a excepción del tradicional voto de derecha, compuesto por los mayores de 60 años, los jubilados, los artesanos, comerciantes y empresarios, que le apoyan en el 60 por ciento de los casos.
El estudio revela asimismo que el "antisarkozysmo" se habría reducido durante la campaña, ya que frente al 57 por ciento de los electores que en febrero deseaban "verdaderamente" que el actual presidente fuera vencido, ahora suman sólo el 45 por ciento, doce puntos menos.
Los responsables de Ipsos destacaron que el 22 por ciento de quienes estaban seguros de ir a votar el próximo 6 de mayo se reservaban el derecho a cambiar de papeleta, el nivel de indecisión más alto desde mediados de marzo, por lo que, pese a este última sondeo, aún no puede excluirse una eventual victoria de Sarkozy.