El grave estado de descomposición de los cuerpos ha impedido que Medicina Legal identifique los cuerpos o por lo menos pueda definir la edad aproximada de los cadáveres de los guerrilleros que cayeron en la operación Sodoma.
La confusión llegó a tal punto que en un caso pensaron que tenían el cuerpo de un hombre, cuando realmente se trataba de una mujer.
Según confirmó el director de Medicina Legal, Juan Ángel Isaac Llanos, un equipo de 40 personas está trabajando desde las siete de la mañana para determinar las causas de la muerte de los siete miembros de las Farc, que hasta el momento son oficialmente NN.
"Las necrodactilias de los cinco cuerpos fueron enviadas a la Registraduría para su identificación. No se ha logrado la identificación de ninguno de ellos" explicó el Director, quien agregó que si los insurgentes muertos nunca sacaron cédula, el proceso de identificación podría volverse mucho más complejo e incluso tardar varias semanas, antes de que se logre saber de quiénes se trataba.
Aunque a primera hora de la mañana de este viernes se hablaba de los cuerpos de cinco hombres y dos mujeres, la entidad confirmó que realmente se trata de cuatro hombres y tres mujeres. Uno de los cadáveres fue confundido debido al fuerte estado de descomposición en el que llegó a Bogotá. "Todo parece indicar que murieron hace más que 48 horas", explicó.
Hasta el momento la entidad no puede definir las causas de la muerte de ninguno de los guerrilleros, pero según pudo adelantar Isaac Llanos, se debió a "múltiples lesiones", lo que se califica como muerte violenta.
Los cadáveres llegaron a Medicina Legal el viernes a las 12:25 de la madrugada y hacia las siete de la mañana empezaron los trabajos de necroscopia.
El equipo de trabajo, compuesto por 40 personas, incluye médicos, antropólogos, forenses, patólogos, odontólogos, expertos en balística, radiólogos y fotógrafos. "Son personas con experiencia en la institución", dijo Isaac.
De igual forma, el Director de Medicina Legal hizo un llamado a las personas que crean ser familiares de alguno de los guerrilleros fallecidos en el bombardeo para que se acerquen y puedan hacer identificación de los cadáveres que faciliten el proceso. Hasta el momento nadie se ha acercado oficialmente a buscarlos.