Sencillo, directo y de fácil de recordación. Así definió Alejandro Arrubla el diseño con el que hoy se encuentra entre los diez finalistas para ser la imagen mundial de los derechos humanos.
Este paisa de 23 años, recién egresado de la Universidad Pontificia Bolivariana de Diseño Gráfico está a punto de ser, con su diseño, uno de los íconos más importantes del planeta.
A través de las redes sociales descubrió la convocatoria, trabajó en los diseños y hoy se siente orgullosos de lo logrado.
"Un amigo me compartió un enlace que conoció a través de una red social. Me lo compartió, me gustó y envié mis diseños”, comentó Alejandro.
Al principio, sin mucha convicción, envió dos creaciones para aspirar a este concurso. No conocía bien la convocatoria, la veía poco importante y sin mucha trascendencia, sin embargo, cuando se fue enterando del trasfondo que había con la participación sintió que las cosas pasaban a tener una relevancia de primera mano.
"Me di cuenta que participaron más 15.000 diseños, de 190 países, gente demasiado experta en el tema. Agencias de diseño con creaciones sorprendentes que al final se fueron quedando en el camino y que yo pude superar con un boceto sencillo, pero muy profundo”, agregó el diseñador.
Para participar, Alejandro envió dos diseños en los cuales puso en práctica todo lo aprendido durante su carrera. En uno trabajó incansablemente durante varios días para representar de mejor manera todo lo concerniente a las pautas del concurso.
Recordación, simbología y sencillez fueron la combinación perfecta de su destreza. No obstante, a ese diseño que le puso todo el empeño no fue el que hoy lo tiene entre los 10 más importantes del concurso.
El segundo, el símbolo de infinito con dos puntos en las partes superiores, que representan a dos personas tomadas de las manos y con la fortaleza de unos derechos inagotables y sin límites para todos, tuvo mayor acogida en el votación que se hizo de manera pública en el sitio web de la organización.
Ese diseño, el que mandó casi por descarte, fue uno de los elegidos por un calificado jurado para estar entre los 10 finalistas. El Premio Nobel de la Paz, Jimmy Carter, el cantautor colombiano Juanes y el reconocido político ruso, Mijaíl Gorbachov fueron algunos de los que le dieron el sí a la creación de Alejandro.
”Me siento muy orgulloso y ganador en estos momentos. Sé que participé con gente muy profesional. Soy realista y sé que la competencia está muy dura, pero puedo ser el ganador absoluto”, precisó Alejandro en tono enérgico.
El premio, que consta de cinco mil dólares, además del beneficio que puede traer para su bienestar, pasa a un segundo plano para Alejandro. La idea de ser el autor de un símbolo que estará presente en todas las partes del mundo lo desvela más.
La iniciativa del concurso se promueve con el apoyo del Instituto Alemán para los Derechos Humanos, El Centro de Justicia y Paz de Africa, Google, entre otras organizaciones mundiales. El ganador será divulgado el 23 de septiembre en New York en la asamblea de la ONU.
El método para definir la imagen de la organización es por votación pública, a través de la página http://humanrightslogo.net. Con la confianza en su propuesta y con el orgullo de ser un colombiano que pone en la cúspide el nombre de nuestro país, el joven antioqueño espera la decisión de la gente.
Así mismo, que el apoyo de Colombia sea total y que se empiece, a través de una imagen a trabajar por los derechos humanos, en una nación en los cuales se han visto vulnerados por los azares de la violencia.