El Parlamento venezolano, de mayoría opositora, eligió este viernes a 33 nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en una decisión no reconocida por el Gobierno y por los jueces en ejercicio de esta alta corte cuya legitimidad ha dejado de reconocer la Cámara.
Con la ausencia habitual de los diputados del oficialismo, los parlamentarios de la oposición aprobaron por unanimidad el nombramiento en una sesión celebrada al aire libre en una plaza del este de Caracas, después de que presuntos seguidores armados del Gobierno hayan protagonizado actos de violencia en la Cámara en varias ocasiones.
La oposición venezolana no reconoce la designación de los 33 magistrados en ejercicio del Supremo por supuestas irregularidades en su nombramiento entre diciembre y enero de 2015 por parte del Parlamento saliente chavista, días después de la victoria de la actual mayoría en la Legislativa y antes de que ésta tomara posesión en la Cámara.
“No olvidemos por qué estamos acá: queremos pasar de Venezuela violenta y arruinada, a la de la paz y justicia”, dijo el presidente del Parlamento.
El diputado opositor Carlos Berrizbeitia, encargado de proponer los nuevos nombramientos, recordó por su parte que los magistrados designados por la Cámara chavista en 2015 “fue un proceso ejecutado a trocha y mocha, como lo vieron todos los venezolanos” en ese momento.
Además, según el parlamentario, “se designaron personas que no cumplían con las exigencias previstas en la Constitución y la ley”, y una vez en sus cargos estos jueces emitieron “pronunciamientos nefastos” que en su opinión desconocen la voluntad popular, como la sentencia con que el TSJ declaró “en desacató” al Parlamento.
Entre otras sentencias del Supremo, el diputado se refería a la dictada en marzo por el tribunal para asumir, por el “desacato” de la Cámara, las funciones del Parlamento, una decisión revocada después parcialmente.
“Al pueblo que está en la calle, no desmayemos, Venezuela va a tener un Tribunal Supremo de Justicia y unas instituciones al servicio del pueblo y no al servicio de ningún gobernante de turno de ningún partido político”, agregó Berrizbeitia, que considera la decisión del Parlamento inicia la “recuperación institucional del país”.
Los nuevos jueces elegidos por el Legislativo fueron propuestos por un comité de postulaciones que contó con el concurso de representantes de la sociedad civil, según se establece en la Carta Magna.
Las designaciones del Parlamento para la Sala Constitucional del TSJ son los magistrados Ángel Martín, Elenis del Valle Rodríguez y Ciolit Yanet Coromoto Zambrano como principales. Luisa Manuel Marcano, Zuelima del Valle González, Gabriel Ernesto Calleja y Gustavo José Sosa son sus suplentes.
Los magistrados juraron sus cargos en una sesión especial convocada tras su nombramiento.
“Acto subversivo”
El nombramiento de los jueces sería simbólico porque el TSJ insistió el viernes en que todos los actos de la Asamblea carecen de legitimidad hasta que no desincorporen a tres diputados acusados de comprar votos en las parlamentarias del 2015.
“El Tribunal Supremo de Justicia declaró nulo el proceso mediante el cual la Asamblea Nacional pretende designar a un grupo de personas como magistrados de este alto tribunal”, dijo el presidente de la Sala Constitucional del TSJ, Juan José Mendoza, tras el nombramiento.
El máximo tribunal del país explicó que basó su decisión, entre otros aspectos, en que los períodos de los jueces no están vencidos y advirtió que quien “indebidamente asuma o ejerza funciones públicas civiles o militares será reo de delito por usurpación de funciones”.
“Ante los actos declarados nulos, de evidente ánimo subversivo, la Sala (Constitucional) declara que corresponden a las autoridades competentes, civiles y militares, ejecutar las acciones de cohersión pertinentes a fin de mantener la paz y la seguridad nacionales”, agregó Mendoza.
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