Pensándolo bien, Colombia necesitaba el ‘no’.
Cuando creíamos superados los estragos del “faro moral” de J. J. Rendón, el de aquello de “la ética es para filósofos”, los publicistas del “no” y los departamentos de mercadeo de los medios de comunicación acogieron su doctrina.
Antes de que existiera el plebiscito, Francisco Santos ya había pronosticado la real agenda del ‘no’ frente a María Jimena Duzán: “Uribe hubiera firmado un acuerdo como este” (Semana, 8 de septiembre de 2012).
En su más reciente columna, Salomón Kalmanovitz anticipa lo que el proceder de Álvaro Uribe Vélez podría acarrear: “El único antecedente que se me ocurre de tan irresponsable conducta es la de Laureano Gómez en los años 40 del siglo pasado, cuando llevó al país a la guerra...