<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Ramiro Velásquez Gómez
Columnista

Ramiro Velásquez Gómez

Publicado el 13 de diciembre de 2019

Eso no es polarizar

Hace 30 o 40 años alguien podía decir que si trabajaba duro, saldría de la pobreza. Hoy no. Eso genera una nueva clase de inequidades, de acuerdo con el informe entregado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

Lo mostraba la OCDE hace unos meses: para que un colombiano salga de la pobreza necesitaría que pasaran 11 generaciones o 330 años. Es aberrante.

Los jóvenes, atascados y sin posibilidad de ascenso social, son los que nutren las manifestaciones y paros alrededor del planeta, recuerda el PNUD. Juzgar que no tienen razón o que se trata de un movimiento de subversivos o terroristas es negar que cada día nace el Sol por oriente. Aunque duela, así es.

Esa nueva clase de inequidades está generando las protestas callejeras y afectando las sociedades. No darse cuenta o postergar las soluciones será peor porque la realidad es incontrovertible.

Al caso colombiano se han añadido otros factores al clamor ciudadano: mayor conciencia ambiental y un deseo irreprimible de que al fin podamos vivir en paz.

Entonces, se afirma alegremente que quienes favorecen las protestas están polarizando al país.

Pero polarizar no es pedir que se cumplan los acuerdos de paz, tampoco es abogar por seguridad para líderes, indígenas y excombatientes. Y menos que la tierra esté mejor repartida y sea bien usada.

Polarizar no es exigir buen uso de nuestros recursos y defender todas las formas de vida. Tampoco se polariza cuando se pide menos exenciones de impuestos a los más ricos y se obtengan mejores condiciones laborales, de salud, educación. Y la posibilidad de una pensión justa.

Polarizar no es sentir empatía por el que menos tiene y más necesita para que logre lo que uno ha alcanzado. Tampoco se polariza teniendo dignidad y haciéndola valer.

Polarizar no es querer una Colombia más justa, con posibilidades para todos y en la que todos quepamos y nos podamos mirar a la cara sin temores.

Sostenerse en que el paro lo hacen cuatro gatos, que están atacando injustamente al gobierno, que este gobierna para los que lo eligieron y que hay que reprimir con dureza agudizará todo.

La gente hoy quiere oportunidades y no las está teniendo. Oportunidades para llevar una vida digna que se le ha venido negando acá y en muchas otras regiones. Mientras se niegue esta realidad y no se busquen salidas, las protestas continuarán.

Bueno, cuatro gatos pero recuerden que los gatos no se gastan afán.

Maullido: al personal de la salud no les están pagando sus IPS.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas

Aplausos y pitos

$titulo

GUSTAVO DUDAMEL

El reconocido director venezolano renovó contrato y sigue al frente de la Filarmónica de Los Angeles.

$titulo

“COSQUILLEO” EN EL CENTRO

62 % creció este delito en 2019 frente a 2018 al registrarse, en promedio, un atraco cada dos horas.