La política internacional se ha construido históricamente sobre mentiras y traiciones. Ricos que pretenden ser más ricos mientras corre a raudales la sangre de los inocentes. Potencias que imponen sus visiones de mundo sobre aliados arrodillados y colonias que, de la noche a la mañana, se transforman en campos de exterminio. Cientos de miles de muertos que son apenas estadísticas. Hay ejemplos por todo lado y a todo nivel pero, en lo que va de este atormentado siglo XXI, ninguno es tan injusto y vergonzoso como Irak.
Invadido bajo las mentiras de George W. Bush, Irak marcó el rumbo de la geopolítica contemporánea. Se destruyó un país ya destruido por Europa y masacró a una población con la excusa de la lucha contra el terrorismo y las armas de...