Astutamente, Gustavo Petro ha lograda manipular a los medios y al pueblo colombiano como ningún otro candidato lo había hecho.
Al mejor estilo de Donald Trump, Petro dispara todos los días propuestas arbitrarias, preocupantes y desestabilizadoras, como la afirmación de que su proyecto de gobierno tomará 10 años, (¿se atornillará al poder como Evo Morales o Maduro?); la suspensión del proyecto, ya muy avanzado, del metro elevado en Bogotá, algo que costaría billones a la capital; y la compra, durante su gobierno, del Ingenio Cauca, al estilo de las “expropiaciones de facto” efectuadas por su amigo Chávez en Venezuela.
Así, a través de sus twits, discursos y debates, mantiene a los colombianos al borde de un ataque de nervios y logra centrar el...