A juzgar por las malas noticias económicas y políticas que han empañado las Olimpiadas de Río de Janeiro, lo mejor que podría pasarles a muchos países que se postulen como sedes de futuras Olimpiadas sería no ser escogidos, y ahorrarse un montón de dinero.
No es extraño que el 63 por ciento de los brasileños opinen que las Olimpiadas, las primeras en realizarse en Sudamérica, dejarán más saldos negativos que positivos para Brasil, según una encuesta de Datafolha. Casi todo lo que podría salir mal ha salido mal.
Las Olimpiadas comienzan en medio de la peor crisis económica y política de Brasil en los últimos tiempos. Se espera que la economía caiga en casi un 4 por ciento este año, y un megaescándalo de corrupción política ha resultado en la suspensión...