<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Arturo Guerrero
Columnista

Arturo Guerrero

Publicado el 22 de mayo de 2019

Un señor muy viejo con unas alas enormes

El viernes pasado, 17 de mayo, se cumplieron 25 años de la muerte de Nicolás Gómez Dávila. Si uno le creyera a su cédula, la edad del sabio bogotano llegó a los 81. En la vida real, contaba con 2.800 años pues este es el lapso corrido desde la existencia de Homero.

Gómez Dávila, en efecto, dedicó su paso por el mundo a comerse y beberse lo comprendido por las inteligencias más excelsas de la historia. Esta hazaña hizo de él un documento comprimido de la especie humana. ¿Alguien duda de que, Da Vinci, Shakespeare, Newton o Bach tenían más edad que la anotada en sus documentos de identidad?

Pues de tal estatura es este pensador colombiano, del cual su país todavía no ha rozado siquiera la bota del pantalón, y a quien en Europa califican como “un ángel cautivo en el tiempo”. Él no fue ciego a su suerte: “si no hemos adivinado lo que un filósofo va a decir, es inútil tratar de entenderlo”.

Suena a petulancia la anterior presentación de un hombre que además fue un oligarca, autocalificado como de pensamiento reaccionario. En su tiempo la palabreja “reaccionario” lo tendió en la lona: la intelectualidad de inmediato lo excomulgó por políticamente incorrecto.

Atención a algunos de sus “Escolios”: “Resulta imposible convencer al hombre de negocios de que una actividad rentable pueda ser inmoral”, “No esperemos solución económica alguna mientras los criterios de las decisiones económicas sean económicos”, “Riqueza ociosa es la que solo sirve para producir más riqueza”, “Dudar del progreso es el único progreso”.

Para él, izquierda y derecha se disputan la posesión de la sociedad industrial: “La fábrica sigue”. El reaccionario, en cambio, anhela la muerte de este progreso, pues lo moderno es lo que queda después de matar la poesía. Clama por devolverle su otra dimensión al universo.

Como prueba de la muerte de la poesía, agrega: “Para excusar sus atentados contra el mundo, el hombre resolvió que la materia es inerte”, “Después de ver el trabajo explotar y arrasar el mundo, la pereza parece madre de las virtudes”.

Nicolás Gómez se fue de este mundo hace un cuarto de siglo, cargando consigo todos los siglos. Y cargando con secretos como este: “El rico no sabe que el dinero es el bien que hay que pagar más caro”.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas

Aplausos y pitos

$titulo

EGAN BERNAL

Junto a Rigoberto Urán, el joven ciclista sacó la cara por los colombianos ayer en el Tour de Francia.

$titulo

RICARDO ROSELLÓ

Gobernador de Puerto Rico, muchos piden su renuncia por sus expresiones ofensivas y homófobas.