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	<title>Cinéfagos &#187; cine y política</title>
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		<title>No miren arriba, de Adam McKay</title>
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		<pubDate>Wed, 22 Dec 2021 22:19:28 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/no-miren-arriba-de-adam-mckay/4691' addthis:title='No miren arriba, de Adam McKay' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Qué risa el fin del mundo Oswaldo Osorio El mundo no se va a acabar con una explosión sino con un sollozo, decía T.S. Elliot, pero en este filme las dos opciones son válidas y podría decirse que, justamente, su premisa es dar cuenta de ambas formas de ver la vida, o en palabras de<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/no-miren-arriba-de-adam-mckay/4691">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/no-miren-arriba-de-adam-mckay/4691' addthis:title='No miren arriba, de Adam McKay ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
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<p><strong>Oswaldo Osorio</strong></p>
<p><a class="lightbox" href="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2021/12/nomiren2.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-4692" src="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2021/12/nomiren2.jpg" alt="nomiren2" width="780" height="520" /></a></p>
<p>El mundo no se va a acabar con una explosión sino con un sollozo, decía T.S. Elliot, pero en este filme las dos opciones son válidas y podría decirse que, justamente, su premisa es dar cuenta de ambas formas de ver la vida, o en palabras de la película, están los que miran arriba y los que no miran. Esto la hace una película de rangos amplios en sus recursos y argumentos, también de contrastes, empezando por los tonos a los que apela: drama, comedia, sátira, farsa, película de denuncia, en fin. Incluso es de esas cintas que se aman o se odian.</p>
<p><em>No miren arriba</em> (Don’t Look Up, 2021) es la tercera película “seria” de Adam McKay, guionista y director de comedias asociado a Will Ferrell desde sus tiempos se <em>Saturday Night Live </em>y con otros largometrajes de acción y humor hechos en compañía de este actor. Pero con <em>La gran apuesta</em> (2015),<em> Vicepresidente </em>(2018) y esta nueva pieza, se ha decantado por abordar grandes temas de la sociedad estadounidense para exponerlos y comentarlos de una singular manera, combinando esos tonos mencionados antes. En la primera, denuncia las causas de la crisis económica del 2008; en la segunda, pone en evidencia el poder tras el poder que había en la administración de G.W. Bush; y ahora, hace lo propio con la política, las corporaciones, los medios y la sociedad del Tik Tok.</p>
<p>Se trata de la historia de un par de científicos que descubren que un cometa acabará con la tierra en menos de siete meses. Se lo hacen saber inmediatamente a la presidente de Estados Unidos y a los medios, pero, sorprendentemente, no les hacen caso y, luego, tanto políticos como empresarios y medios aprovechan la situación para redituarla en intereses privados. La sátira contra estas entidades, entonces, puede resultar demoledora, no obstante, igual que les ocurre a los científicos con su descubrimiento, por la forma en que la película dice sus verdades, puede también tener problemas de credibilidad y eficacia con cierta parte del público.</p>
<p>El primer problema es todo lo que se alarga. La premisa queda clara desde muy temprano y el desarrollo del debate sobre si se va acabar el mundo o no y cómo lidiar con ello se estira más de la cuenta. Pero bueno, ya asumiendo esas dos horas y media, la clave está en disfrutar de la cantidad de elementos, temas, tonos, recursos, personajes y matices que propone la película, pero solo hay que mencionar los principales: El oportunismo y corrupción de los políticos, el poder y la voracidad de las corporaciones (en especial las tecnológicas), la frivolidad y artificialidad de los medios, y la ignorancia rampante de la sociedad de masas y su vulnerabilidad ante las manipulaciones de los tres actores anteriores.</p>
<p>El de McKay es un cine (este último) que no se inhibe de ser y posar de inteligente e ingenioso. Como sea, logra su objetivo con eficacia, esto es, a partir de una excusa argumental, abordar temas serios y polémicos de la vida estadounidense, para dinamitarlos y exponerlos con gran variedad de recursos, no importa si tiene que apelar al drama, la comedia, el absurdo o el obvio discurso expositivo. El caso es que no se sale indemne de las películas de este señor, ya sea para bien o para mal.</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/no-miren-arriba-de-adam-mckay/4691' addthis:title='No miren arriba, de Adam McKay ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Borat 2, de Jason Woliner</title>
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		<pubDate>Thu, 19 Nov 2020 04:29:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
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		<category><![CDATA[cine y política]]></category>
		<category><![CDATA[Sacha Baron Cohen]]></category>

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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/borat-2-de-jason-woliner/4499' addthis:title='Borat 2, de Jason Woliner' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Burlarse en grande de América de nuevo Oswaldo Osorio El periodista más célebre de Kazajistán, Borat Sagdiyev, vuelve a Estados Unidos para ridiculizar y poner en evidencia la ignorancia y doble moral de muchas de las personas que habitan esa “gran nación”. Ya lo había hecho en Borat (2001), con una serie de reportajes para<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/borat-2-de-jason-woliner/4499">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/borat-2-de-jason-woliner/4499' addthis:title='Borat 2, de Jason Woliner ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/borat-2-de-jason-woliner/4499' addthis:title='Borat 2, de Jason Woliner' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;">Burlarse en grande de América de nuevo</span></h3>
<p><strong>Oswaldo Osorio</strong></p>
<p><a class="lightbox" href="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2020/11/borat2.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-4500" src="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2020/11/borat2.jpg" alt="borat2" width="640" height="360" /></a></p>
<p>El periodista más célebre de Kazajistán, Borat Sagdiyev, vuelve a Estados Unidos para ridiculizar y poner en evidencia la ignorancia y doble moral de muchas de las personas que habitan esa “gran nación”. Ya lo había hecho en <em>Borat </em>(2001), con una serie de reportajes para entender la idiosincrasia de ese país, pero ahora lo tiene que hacer para salvar su vida, todo esto en medio de la pandemia y la contienda electoral más polarizada de la historia estadounidense.</p>
<p><em>Borat Subsequent Moviefilm </em>(2020), se estrenó en Amazon Prime Video justo una semana antes de unas elecciones presidenciales marcadas por el repudio mundial al Presidente-candidato Donald Trump y la mentalidad abstrusa de quienes lo respaldan. Detrás de ella está Sacha Baron Cohen, un polifacético humorista inglés con una propuesta cómica en extremo provocadora e irreverente. Para sus personajes, Ali G, Borat y Brüno, no hay nada prohibido ni sagrado, van por la vida confrontando ideologías y costumbres conservadoras y puritanas, exponiéndolas ante las cámaras y la audiencia.</p>
<p>¿Pero realmente las expone o, como en la lucha libre, todo parece una puesta en escena? No hay una respuesta clara para esto, y justamente ahí está la esencia de su radical propuesta: el punto de partida es la lógica del falso documental, donde terminan siendo borrosas las fronteras de lo que es falso y lo que es documental. Pero que Rudolph Giuliani, exalcalde de Nueva York y abogado de Trump, entró a esa habitación de hotel con la joven periodista, no hay duda de que ocurrió; o que la mujer que cuidaba a la hija de Borat sabía o no que todo era una irreverente charada, no está claro.</p>
<p>El caso es que, con ese mismo espíritu, Borat recorre Estados Unidos y habla sobre el aborto, las cirugías plásticas, el machismo, las ceremonias sociales, el antisemitismo, las teorías de conspiración, Trump, la pedofilia, los republicanos, el racismo y, por supuesto, el covid, el tema que amarra con ingenio y solidez toda esa disparatada e hilarante historia. Además, con este tema propone un sorpresivo giro al final, con el cual le da el último y contundente golpe de opinión a la administración Trump, que es esta vez el principal blanco de sus críticas y burlas.</p>
<p>En un mundo genuflexo ante la corrección política y colmado de las vociferaciones del consumismo y la derecha política, resulta liberador y refrescante ver insolentes y libertarias películas como esta. Pero además, una película con una rara combinación de original entretenimiento con fuerte contenido político y crítico. Aunque puede que para entender tanto ese tipo de humor como su carga ideológica, tal vez haya que coincidir con la perspectiva de Baron Cohen y su equipo, porque de lo contrario, puede que solo se pueda ver mal gusto, pecado, irrespeto, comunismo y todas esas ignominias.</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/borat-2-de-jason-woliner/4499' addthis:title='Borat 2, de Jason Woliner ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Guerra fría, de Pawel Pawlikowski</title>
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		<pubDate>Sun, 03 Mar 2019 17:19:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/guerra-fria-de-pawel-pawlikowski/4232' addthis:title='Guerra fría, de Pawel Pawlikowski' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Porque el desamor conmueve Oswaldo Osorio Desde Abelardo y Eloísa, pasando por Romeo y Julieta, hasta llegar a Titanic, las historias de desamor siempre han vendido, pues resultan tan fascinantes y entrañables como las de amor. Tal vez sea ese masoquismo agazapado que tantos llevan dentro o la idealización romántica de los sinos trágicos, quién<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/guerra-fria-de-pawel-pawlikowski/4232">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/guerra-fria-de-pawel-pawlikowski/4232' addthis:title='Guerra fría, de Pawel Pawlikowski ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/guerra-fria-de-pawel-pawlikowski/4232' addthis:title='Guerra fría, de Pawel Pawlikowski' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;">Porque el desamor conmueve</span></h3>
<p><strong>Oswaldo Osorio</strong></p>
<p><a class="lightbox" href="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2019/03/guerrafria.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-4233" src="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2019/03/guerrafria.jpg" alt="guerrafria" width="640" height="480" /></a></p>
<p>Desde <em>Abelardo y Eloísa</em>, pasando por <em>Romeo y Julieta</em>, hasta llegar a <em>Titanic</em>, las historias de desamor siempre han vendido, pues resultan tan fascinantes y entrañables como las de amor. Tal vez sea ese masoquismo agazapado que tantos llevan dentro o la idealización romántica de los sinos trágicos, quién sabe. El caso es que de Polonia llega esta otra historia de desamor, acompañada del nombre de un director que ya cuenta con algún prestigio, melancolizada aún más con una bella banda sonora y con el tufillo “indi” que le da el ser de época, cuadrada en su formato y con un acabado en blanco y negro.<span id="more-4232"></span></p>
<p>El contexto histórico es la posguerra, cuando Polonia queda del lado socialista y en poco se le vendrán todas las opresiones del régimen, la propaganda y la guerra fría. Un director musical y una joven cantante se conocen en estas circunstancias y comienza para ellos una dolorosa dinámica de idas y venidas en su apasionado amor. La política que se interpone en el amor y el amor que se resiste contra la inclemencia de la política, es una historia harto conocida y persistente en el cine.</p>
<p>Y cuando estos dos grandes temas se combinan en un relato, uno suele ser más interesante o más sólido que el otro. En esta película hay una combinación en las calidades de esas variables, pues el contexto político resulta más sólido en su construcción pero menos atractivo porque no dice nada nuevo o diferente, mientras que la historia de amor se presenta en su lógica y narrativa más endeble e inconsistente pero indudablemente más apasionante, es lo que roba el corazón del público, aunque no muy limpiamente.</p>
<p>La opresión y represión de la Cortina de hierro, con su privación de libertades y la aplanadora de la propaganda del régimen que transforma la cultura y el arte sin importar la tradición y las raíces. Ese es un panorama y una estructura que están definidos con claridad en el relato y que se adueña del tono y la atmósfera de esta historia. El sistema se impone a las individualidades, y más aún a los sentimientos y las emociones. Por eso, en este contexto, no podía ser otro el destino de la pareja sino ser protagonistas de un cuento de desamor.</p>
<p>El problema es que este amor parece demasiado calculado por su guionista y director para que no funcione, pues las lágrimas y la melancolía pueden ser más poderosas que el romance sin obstáculos. El relato impone desencuentros que no necesariamente están en la lógica de la trama y atraviesa absurdas decisiones de la pareja que no son consecuentes con ese supuesto gran amor que se tienen, y que si acaso se explicarían bajo la idea del <em>amour fou</em>.</p>
<p>De manera que resulta contradictoria la forma como se puede asumir esta relación, pues de un lado, está la historia de amor apasionado que realiza su emotiva travesía hacia las tristezas del desamor, con toda la belleza de ella, la melancolía de él y las melodías del jazz y el blues como perfecta banda sonora para su agridulce enamoramiento. De otro lado, están los forzados y gratuitos giros en la trama y en el comportamiento de la pareja para que se pueda dar esa historia que parece esforzarse demasiado en vernos salir tristes y conmovidos de la sala de cine.</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/guerra-fria-de-pawel-pawlikowski/4232' addthis:title='Guerra fría, de Pawel Pawlikowski ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>El vicepresidente, de Adam McKay</title>
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		<pubDate>Mon, 11 Feb 2019 04:29:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-vicepresidente-de-adam-mckay/4217' addthis:title='El vicepresidente, de Adam McKay' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>El poder fantasma Oswaldo Osorio Con un tono en un cruce de caminos entre la sátira, las bromas ingeniosas y la reflexión política, esta película reconstruye la carrera pública de Dick Cheney, el polémico vicepresidente de Estados Unidos durante el mandato de George W. Bush. Rico en recursos narrativos, este biopic no solo resulta una<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-vicepresidente-de-adam-mckay/4217">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-vicepresidente-de-adam-mckay/4217' addthis:title='El vicepresidente, de Adam McKay ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-vicepresidente-de-adam-mckay/4217' addthis:title='El vicepresidente, de Adam McKay' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;">El poder fantasma</span></h3>
<p><strong>Oswaldo Osorio</strong></p>
<p><a class="lightbox" href="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2019/02/vice.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-4218" src="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2019/02/vice.jpg" alt="vice" width="700" height="394" /></a></p>
<p>Con un tono en un cruce de caminos entre la sátira, las bromas ingeniosas y la reflexión política, esta película reconstruye la carrera pública de Dick Cheney, el polémico vicepresidente de Estados Unidos durante el mandato de George W. Bush. Rico en recursos narrativos, este biopic no solo resulta una provocadora radiografía de los manejos del poder tras bambalinas, sino del modus operandi de la principal potencia militar de nuestro tiempo, que siempre se ha comportado como la policía del mundo.<span id="more-4217"></span></p>
<p>Más cercano al mundo de <em>Saturday Night Live</em> y a las comedias de Will Ferrell, Adam McKay ya había incursionado en uno de esos grandes escándalos de su país con <em>La gran apuesta </em>(2015), igualmente con un tratamiento híbrido entre la comedia y la denuncia, esta vez sobre el quiebre de la economía estadounidense en 2008. El valor diferencial de estas dos películas que abordan temas tan complejos, es una vocación didáctica por parte del su guionista y director, pues explica todo con claridad y echando mano de diferentes recursos, desde la voz en off, pasando por el metacine, hasta la ruptura de la cuarta pared.</p>
<p>Aunque en este filme se le facilitó la construcción de ese intricado mundo, ya no de la economía sino de la política, porque tenía la figura de Cheney como el centro del relato. Lo paradójico aquí es que el espectador logra conocer mejor los intríngulis políticos que al mismo protagonista, esto a causa, precisamente, de la naturaleza taimada y maquinadora de este hombre, una oscura figura que supo convertirse en el verdadero poder detrás del poder en el país más poderoso del mundo.</p>
<p>Y ante esta fantasmal figura de bajo perfil moviendo los grandes hilos del mundo, incluso podría decirse que el protagonismo de la película lo reclama es ese tono y los recursos narrativos mencionados. Entre broma y en serio, así como utilizando ingeniosos y divertidos elementos discursivos y de puesta en escena, avanza la historia de este político interpretado por un irreconocible Christian Bale.</p>
<p>A mitad de la película aparecen unos créditos finales, los actores le hablan a la cámara, incrustan en el diálogo cotidiano de una pareja un parlamento shakespereano, y en fin, toda una serie de salidas que siempre están en función de explicar, no sin algo de sorna y cinismo, la calculada forma en que unos pocos se reparten el mundo y toman unas decisiones que afectarán a millones de personas. Usar el ingenio y el humor, entonces, resulta aquí una manera mucho más contundente y accesible para explicar cómo el Vice y sus compinches mangonearon la política doméstica y exterior de los Estados Unidos.</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-vicepresidente-de-adam-mckay/4217' addthis:title='El vicepresidente, de Adam McKay ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Viacrucis, de Harold De Vasten</title>
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		<pubDate>Fri, 22 Jun 2018 16:51:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine colombiano]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
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		<category><![CDATA[cine pobre]]></category>
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		<category><![CDATA[cine y religión]]></category>
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		<category><![CDATA[Viacrucis de Harold De Vasten]]></category>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/viacrucis-de-harold-de-vasten/4074' addthis:title='Viacrucis, de Harold De Vasten' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Nociones de un cine posible Oswaldo Osorio En Colombia hay muchas películas nacionales invisibles, aun cuando tienen buen presupuesto, actores reconocidos o una significativa participación en festivales. Pero también hay otro renglón de películas pequeñas, de muy bajo presupuesto o sin ninguno para su promoción, con actores poco conocidos o no actores y que plantean<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/viacrucis-de-harold-de-vasten/4074">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/viacrucis-de-harold-de-vasten/4074' addthis:title='Viacrucis, de Harold De Vasten ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
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<p><strong>Oswaldo Osorio</strong></p>
<p><a class="lightbox" href="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2018/06/viacrucis.jpg"><img class="aligncenter wp-image-4075" src="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2018/06/viacrucis.jpg" alt="viacrucis" width="700" height="284" /></a></p>
<p>En Colombia hay muchas películas nacionales invisibles, aun cuando tienen buen presupuesto, actores reconocidos o una significativa participación en festivales. Pero también hay otro renglón de películas pequeñas, de muy bajo presupuesto o sin ninguno para su promoción, con actores poco conocidos o no actores y que plantean un sistema de producción que hace viable un proyecto pequeño. Esta película pertenece a ese segundo grupo, el cual es mucho más invisibles todavía.<span id="more-4074"></span></p>
<p>El concepto de Cine pobre no significa necesariamente cine malo o aficionado, aunque habitualmente coinciden. El cine pobre lleva su nombre con la dignidad de quienes logran desarrollar una obra cinematográfica sin los grandes presupuestos y parafernalia propios de la industria. <em>Viacrucis </em>propone una variación de ese término, ajustándolo al sur del país y a un vocablo indígena muy conocido en la región, el Cine minga, pues la película que aquí resultó, según sus realizadores, fue producto de un trabajo comunitario que se hace con el propósito de una utilidad social.</p>
<p>El problema del cine pobre es cuando esa pobreza se nota más allá de los valores de producción, es decir, de los elementos evidentes de la puesta en escena. En esta película se nota la precariedad de recursos, empezando por la participación de numerosos actores naturales quienes, efectivamente, son habitantes del pueblo en que se rodó, Timbío, Cauca. Pero esa precariedad no necesariamente es tan evidente en la historia que relata, las ideas que pone en juego, el universo que recrea y el tono que logra con su narración.</p>
<p>Se trata de la historia de un viernes santo en un pueblo y las gestiones de una mujer para organizar la procesión del viacrucis. En la película hay momentos verdaderamente brillantes y con fuerza a la hora de dar cuenta del color local de un pueblito colombiano, partidista, rezandero y de gentes sencillas. Ya sea la religiosidad pasada por los ritos (la madre), o las reminiscencias de las obstinaciones partidistas (el padre), o la muestra de lo que es el verdadero cristianismo (el hijo), la película sabe conjugar esas tres líneas argumentales con buen ritmo y un tono preciso la mayor de las veces. Aunque hay otros momentos en que pierde el rumbo, porque en ella hay una mezcla de gestos narrativos y dramáticos: se pueden identificar componentes de farsa, de sátira social y un cierto ternurismo en clave de fábula.</p>
<p>Escenas como el diálogo entre el alcalde y el cura resultan tan divertidas como críticas y cáusticas, en donde se desnudan los intereses creados de estos dos poderes que han operado por siglos en los pueblos. Así mismo, todo el sainete del viacrucis, es al tiempo una burla y una radiografía –aunque apelando a jocosos estereotipos- de la fauna que habita un pequeño poblado en un país como este.</p>
<p>Es cierto que la película no es consistente en la construcción de ese tono que duda entre sus tres subtramas, aunque su universo sí es sólido y coherente. Y si bien en algunos pasajes se evidencia la falta de recursos y hasta de experiencia, es más lo que divierte y encanta, por lo que reconforta ver un cine posible, en el que se evidencia más lo que se quiere decir que las imposiciones materiales e industriales del cine.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/viacrucis-de-harold-de-vasten/4074' addthis:title='Viacrucis, de Harold De Vasten ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>El viaje, de  Nick Hamm</title>
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		<pubDate>Thu, 19 Oct 2017 17:37:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[cine de irlanda]]></category>
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		<category><![CDATA[El viaje de  Nick Hamm]]></category>
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		<category><![CDATA[Nick Hamm]]></category>

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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-viaje-de-nick-hamm/3869' addthis:title='El viaje, de  Nick Hamm' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Las dimensiones del diálogo Oswaldo Osorio Para dialogar se necesitan dos, pero también una oportunidad para hacerlo. Esta película es sobre esa oportunidad histórica que podía acabar con una guerra civil de cuatro décadas en Irlanda del norte. La premisa inicial es muy básica: poner a conversar a dos enemigos, y la acción lo es<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-viaje-de-nick-hamm/3869">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-viaje-de-nick-hamm/3869' addthis:title='El viaje, de  Nick Hamm ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-viaje-de-nick-hamm/3869' addthis:title='El viaje, de  Nick Hamm' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;">Las dimensiones del diálogo</span></h3>
<p><strong>Oswaldo Osorio</strong></p>
<p><a class="lightbox" href="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2017/10/viaje.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-3870" src="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2017/10/viaje.jpg" alt="viaje" width="660" height="371" /></a></p>
<p>Para dialogar se necesitan dos, pero también una oportunidad para hacerlo. Esta película es sobre esa oportunidad histórica que podía acabar con una guerra civil de cuatro décadas en Irlanda del norte. La premisa inicial es muy básica: poner a conversar a dos enemigos, y la acción lo es más todavía: comparten un viaje de tan solo 84 kilómetros en un carro, y aun así, el director logra un relato dinámico, tenso, complejo y reflexivo.</p>
<p>Es el año 2006. Ian Paisley, ministro protestante y líder del Partido de la Unión Democrática, y Martin McGuiness, ex combatiente y líder del Partido Republicano Sinn Fein, son dos extremistas con una posición irreconciliable sobre al conflicto, sus razones y su odio frente al otro. Si bien estaban sentados en la mesa de negociaciones, estas poco o nada avanzaban ante los radicalismos de ambos bandos. Solo un arriesgado plan, mediado por el gobierno inglés, podía ser la esperanza para algún acercamiento.</p>
<p>El viaje que emprenden estos dos hombres no solo es el recorrido hacia un aeropuerto, sino también hacia las diversas posibilidades de un diálogo entre dos opositores que, de entrada, ni siquiera quieren conversar. Así que son las palabras y los argumentos donde se encuentra el drama, la acción, la construcción de personajes y el contexto de esta historia. Una interlocución que va desde la negación de la comunicación, pasando por la hostilidad y las recriminaciones, hasta la eventual empatía y la circunstancia de poder ver en el otro a un hombre con sus razones y no a un enemigo mortal.</p>
<p>El accidentado diálogo entre los dos líderes consigue exponer las distintas posiciones y puntos de vista de este conflicto, incluso reconstruir los momentos más críticos de esta confrontación. Es posible entender el radicalismo del predicador que reprocha todos los actos de violencia y terrorismo ejecutados por el IRA; así mismo, la necesidad de los insurgentes de obtener su libertad y derechos pagando el precio moral que exige una guerra; pero también, y sugerido con sutileza, la secreta urgencia de ambos por acordar la paz por el bien de todos.</p>
<p>Pero tal vez lo más duro de esta película es que, en últimas, a pesar de conseguir finalizar un conflicto largo y fratricida, no es una historia sobre la reconciliación, sino sobre política. Tal vez la reconciliación y el perdón llegarán paulatinamente a mediano o largo plazo, pero el mecanismo que logró un acuerdo fue la política, esto es, una negociación del poder. Es por eso que deja un sabor agridulce este histórico episodio, pues lo que se consiguió fue por intereses de poder inmediatos, pero también se consiguió porque dos hombres pudieron acercarse y conversar.</p>
<p>Esta historia resulta muy significativa en la coyuntura política que vive Colombia actualmente. Aunque ya está firmado el tratado de paz con la guerrilla, aún hay una incomunicación de los extremos que lo atacan y lo defienden. Son voces gritando desde orillas opuestas y que se desatienden mutuamente. Tal vez al país le falta eso que propone esta película: crear la oportunidad para que los hombres, y no las ideas radicales, se acerquen a hablar, aunque sea de sus intereses, pero buscando el bien común.</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-viaje-de-nick-hamm/3869' addthis:title='El viaje, de  Nick Hamm ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Churchill, de Jonathan Teplitzky</title>
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		<pubDate>Mon, 21 Aug 2017 22:56:53 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Churchill]]></category>
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		<category><![CDATA[de Jonathan Teplitzky]]></category>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/churchill-de-jonathan-teplitzky/3819' addthis:title='Churchill, de Jonathan Teplitzky' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>El poder obsoleto Íñigo Montoya Casi por consenso se considera a Wiston Churchill, el Primer ministro de Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial, como el político más importante del siglo XX. Su liderazgo y experiencia fueron decisivos para llevar a la victoria a los Aliados frente a los alemanes en este definitivo momento histórico<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/churchill-de-jonathan-teplitzky/3819">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/churchill-de-jonathan-teplitzky/3819' addthis:title='Churchill, de Jonathan Teplitzky ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/churchill-de-jonathan-teplitzky/3819' addthis:title='Churchill, de Jonathan Teplitzky' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;">El poder obsoleto</span></h3>
<p><strong>Íñigo Montoya</strong></p>
<p><a class="lightbox" href="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2017/08/churchill-still-03-vl-lst247300.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-3820" src="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2017/08/churchill-still-03-vl-lst247300.jpg" alt="churchill-still-03-vl-lst247300" width="620" height="376" /></a></p>
<p>Casi por consenso se considera a Wiston Churchill, el Primer ministro de Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial, como el político más importante del siglo XX. Su liderazgo y experiencia fueron decisivos para llevar a la victoria a los Aliados frente a los alemanes en este definitivo momento histórico de la humanidad.</p>
<p>A pesar de eso, nunca se había hecho una película sobre su figura vista por fuera de los textos que él mismo escribió, y menos aún, se había concebido una mirada tan poco generosa y de un acercamiento íntimo como hombre en medio de sus labores como figura pública. Lo más cercano había sido la serie de Netflix, The Queen (2016), donde aparece como un importante personaje secundario.</p>
<p>El argumento de esta película solo toma unos cuantos días ante de la célebre Operación Overlord, la cual planificó el desembarco en Normandía el Día D. Lo primero en que se afana el relato en mostrarnos a un viejo y tozudo político que se enfrenta a los dos grandes comandantes de la Gran guerra (Eisenhower y Montgomery), no solo con caducos argumentos, sino expuesto a que lo dejen por fuera de las grandes decisiones.</p>
<p>De manera que la película se concentra en ese momento crítico cuando el hombre más poderoso del mundo se ve desorientado, ignorado e irascible. Es un dramático contraste que el director sabe capitalizar emocionalmente de cara tanto al personaje como al espectador. Así mismo, pone en evidencia con esta situación la vulnerabilidad de la vejez, las veleidades del poder y, en un contexto más amplio, el cambio histórico que daba las formas de hacer la guerra.</p>
<p>No es, entonces, una película sobre la guerra, ni sobre la historia, tampoco acerca del poder mismo, sino sobre la tragedia particular de un hombre insigne y poderoso en un momento crítico de su carrera. Es un contundente retrato privado y doméstico de un célebre líder, por lo que esta mirada distinta cambia por completo la historia, y por eso la hace relevante, intensa y conmovedora.</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/churchill-de-jonathan-teplitzky/3819' addthis:title='Churchill, de Jonathan Teplitzky ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Milk, de Gus Van Sant</title>
		<link>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/milk-de-gus-van-sant/652</link>
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		<pubDate>Wed, 06 May 2009 04:31:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[cine político]]></category>
		<category><![CDATA[cine y homosexualidad]]></category>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/milk-de-gus-van-sant/652' addthis:title='Milk, de Gus Van Sant' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Película para un actor Por: Oswaldo Osorio Ésta película es de Sean Penn. No por el Oscar, pues si ese premio realmente hiciera justicia, ya hace mucho y un par de veces que se lo habría ganado. De ahí que quienes eventualmente se la vean doblada se perderán lo más importante. Así mismo, quienes conozcan<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/milk-de-gus-van-sant/652">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/milk-de-gus-van-sant/652' addthis:title='Milk, de Gus Van Sant ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/milk-de-gus-van-sant/652' addthis:title='Milk, de Gus Van Sant' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/05/milk-poster.jpg"><img class="size-medium wp-image-654 alignleft" style="margin-left: 7px; margin-right: 7px;" title="milk-poster" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/05/milk-poster-202x300.jpg" alt="" width="202" height="300" /></a><strong><span style="color: #008080;">Película para un actor</span></strong></h3>
<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>Ésta película es de <strong>Sean Penn</strong>. No por el Oscar, pues si ese premio realmente hiciera justicia, ya hace mucho y un par de veces que se lo habría ganado. De ahí que quienes eventualmente se la vean doblada se perderán lo más importante. Así mismo, quienes conozcan la filmografía del actor seguramente la disfrutarán más. Por ejemplo, aquellos que vieron <strong>Río místico o Todos los hombres del rey</strong>, no podrán más que complacerse con el personaje que en esta nueva película hizo el mismo actor. </p>
<p>Así que es una cinta más de actor que de director. Eso a pesar de estar dirigida por un cineasta de respeto que ha realizado un puñado de joyas, como <strong>Cowboy junkies, Perdidos en la noche, Todo por un sueño o Elephant</strong>. Pero también es el mismo que ha dirigido infortunadas y complacientes cintas como <strong>Good Hill Hunting y Encontrando a Forrester</strong>, y qué decir del innecesario gesto de repetir (no de hacer su propia versión) nada menos que <strong>Sicosis</strong>.</p>
<p><span id="more-652"></span></p>
<p>En <strong>Milk</strong> lo único que hay de su buen cine es, a lo sumo, la coincidencia temática con algunos de sus mejores títulos, por lo demás, se trata de una película que pudo haber hecho cualquier otro director, y no necesariamente de mucho talento. Y es que es una película que casi termina perteneciendo a ese subgénero practicado con calculada asepsia en Hollywood, llamado<strong> biopic</strong> (biografías cinematográficas), que casi siempre apenas si tiene un interés informativo. </p>
<p>En este filme se impone una dinámica argumental jalonada por las victorias políticas de <strong>Harvey Milk y su movimiento</strong>. Ahí está puesto todo el énfasis, en el personaje en relación con la gesta que promovió y le tocó vivir: el primer homosexual declarado que fuera electo por voto popular a un cargo público en Estados Unidos a mediados de los setenta. El retrato que hace Gus Van Sant se ocupa de dar cuenta de ese evento y sus consecuencias más inmediatas y externas. Ni más ni menos.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/05/milk.jpg"><img class="size-medium wp-image-655 aligncenter" title="milk" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/05/milk-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a></p>
<p>Si bien es cierto que de fondo quedan bosquejados los argumentos y las implicaciones éticas, políticas y sociales del debate sobre la lucha por los <strong>derechos civiles para los homosexuales</strong> en ese país, así como la doble moral y la intolerancia puritana de muchos en aquel entonces, apenas llega a ser eso, un bosquejo de lo que pudo ser una reflexión más profunda, pues todo eso termina arrinconado por la sistemática sucesión de acontecimientos, situaciones y personajes.   </p>
<p>Incluso los momentos más dramáticos, como el suicidio, por ejemplo, son pasados tan despreocupada y rápidamente como cuando en un libro el elector se encuentra con una página en blanco. Porque una probable construcción sólida e intimista, de su sexualidad si se quiere, es sacrificada por el personaje político, sus batallas de turno y las preocupaciones del momento. </p>
<p>El conflicto político es importante, es nada menos que el leivmotif de toda la historia, pero todo eso sin desarrollar sólida y profundamente los temas políticos implicados ni la personalidad de su protagonista más allá de lo anecdótico, simplemente se queda en la recreación informativa de un hecho y un personaje históricos. </p>
<p>Por eso, si bien es cierto que este texto empezó alabando a Sean Penn y su interpretación, fue porque es lo que más se destaca, no necesariamente por ser lo ideal, pues un mejor personaje habría dado una mejor interpretación. Y ésta sólo sirve para el lucimiento de su versatilidad y, claro, para ganar premios como el Oscar, que se especializan en galardonar a este tipo de personajes, que no de actores.  </p>
<p> </p>
<p><strong>FICHA TÉCNICA</strong></p>
<p><strong><span style="color: #008080;"><span style="color: #000000; font-weight: normal;"><strong>Dirección: </strong>Gus Van Sant</span></span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #008080;"><span style="color: #000000;">Guión:</span><span style="color: #000000; font-weight: normal;"> Dustin Lance Black</span></span></strong></p>
<p><strong>Producción:</strong> Dan Jinks y Bruce Cohen</p>
<p><strong>Música:</strong> Danny Elfman</p>
<p><strong>Fotografía:</strong> Harris Savides</p>
<p><strong>Reparto:</strong> Sean Penn, James Franco, Emile Hirsch, Josh Brolin, Diego Luna, Alison Pill, Victor Garber, Denis O&#8217;Hare.</p>
<p>USA &#8211; Año: 2008 &#8211; 128 min.</p>
<div id="post-632" class="post"><span class="entry">  
<h3 style="text-align: center;"><span><span><span style="color: #ff0000;">Vea más en:</span></span></span></h3>
<h2 style="text-align: center;"><a href="http://www.cinefagos.net/"><span><span><span style="color: #008080;">www.cinefagos.net</span></span></span></a></h2>
<h5 style="text-align: center;"><span>Ensayos &#8211; críticas &#8211; cine colombiano &#8211; cómics &#8211; cuentos de cine</span></h5>
<div><strong><br />
</strong></div>
<p> </p>
<p> </p>
</span></div>
<p><a name="respond"></a></p>
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		<title>Frost/Nixon: La entrevista del escándalo, de Ron Howard</title>
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		<pubDate>Sat, 25 Apr 2009 15:44:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[cine y política]]></category>
		<category><![CDATA[cinefagos]]></category>
		<category><![CDATA[crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[Frost/Nixon: La entrevista del escándalo]]></category>
		<category><![CDATA[oswaldo osorio]]></category>
		<category><![CDATA[richard nixon]]></category>
		<category><![CDATA[Ron Howard]]></category>

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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/frostnixon-la-entrevista-del-escandalo-de-ron-howard/632' addthis:title='Frost/Nixon: La entrevista del escándalo, de Ron Howard' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>La Televisión como un campo de batalla Por: Oswaldo Osorio Difícilmente alguien pensaría que una entrevista es una buena historia para hacer un filme. Sin embargo, así lo creyó un director de Hollywood, tal vez el más inesperado de todos, Ron Howard, el mismo que acaba de adaptar los best sellers de Dan Brown (El<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/frostnixon-la-entrevista-del-escandalo-de-ron-howard/632">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/frostnixon-la-entrevista-del-escandalo-de-ron-howard/632' addthis:title='Frost/Nixon: La entrevista del escándalo, de Ron Howard ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/frostnixon-la-entrevista-del-escandalo-de-ron-howard/632' addthis:title='Frost/Nixon: La entrevista del escándalo, de Ron Howard' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><p><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/04/frost-nixon-movie-poster.jpg"><img class="size-medium wp-image-634 alignright" style="margin-left: 7px; margin-right: 7px;" title="frost-nixon-movie-poster" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/04/frost-nixon-movie-poster-202x300.jpg" alt="" width="202" height="300" /></a><strong>La Televisión como un campo de batalla</strong></p>
<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>Difícilmente alguien pensaría que una entrevista es una buena historia para hacer un filme. Sin embargo, así lo creyó un director de Hollywood, tal vez el más inesperado de todos, Ron Howard, el mismo que acaba de adaptar los best sellers de Dan Brown (<strong>El código Da Vinci, Ángeles y demonios</strong>) y el mismo que hace parte de la élite taquillera  y “oscarizada” de la Meca del cine con películas como <strong>Un horizonte lejano, Apollo 13 o Una mente brillante</strong>.</p>
<p>Cuando un estudiante universitario (por poner un ejemplo reciente que conocí) cree que <strong>la Segunda Guerra Mundial la ganaron los alemanes</strong> y que terminó en 1955, la palabra Watergate o el nombre de Richard Nixon nada le dicen. Incluso en Estados Unidos los jóvenes reconocen más fácil al payaso de McDonalds que la foto de uno de sus presidentes.</p>
<p>Y menciono esto porque la historia de esta cinta (una entrevista) y su tema (<strong>Nixon y su dimisión</strong>), podría verse como un material demasiado árido y codificado, además sin posibilidades dramáticas y narrativas, un material con el que nadie de Hollywood vería posibilidades.</p>
<p><span id="more-632"></span></p>
<p>Sin embargo, desde el principio esta película nos sorprende con su capacidad para <strong>convertir una entrevista en una especie de contienda</strong>, con todos sus componentes: armas secretas, estrategias, reglas de juego, equipos de combate, tensión permanente y una estructura del enfrentamiento que pasa por distintas etapas hacia un crecendo que choca fuerte en un clímax tan dramático como si de un asunto de vida o muerte se tratara.</p>
<p>Esta aridez y densidad son transformadas por el director de Hollywood en una envolvente historia cargada de suspenso y tensión, pero además, complementada por una serie de elementos que dimensionan dicha confrontación. El más importante de ellos es la construcción de personajes.</p>
<p>Howard, con economía de gestos, sabe hacer un dibujo de estos hombres más allá del <strong>ex presidente sagaz y el presentador banal</strong>. El mezquino interés por el dinero, usar zapatos sin cordones, su relación con quienes los rodean o su actitud corporal, todo eso dice algo de ellos, ahonda en su personalidad y necesariamente dimensiona así la historia y la contienda entre ambos.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/04/frost_nixon.jpg"><img class="size-medium wp-image-635 aligncenter" title="frost_nixon" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/04/frost_nixon-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a></p>
<p>También es inteligente la forma en que usa el formato de la entrevista como un recurso en sí para su narración. Los mismos personajes, a manera de documental, opinan sobre lo ocurrido en aquella célebre entrevista de 1977. Esto resulta tremendamente eficaz para contextualizar y comentar lo sucedido, pues de otra forma sería muy difícil dar cuenta de la complejidad del asunto y todas sus implicaciones políticas, históricas y personales. Porque más que tratarse de una entrevista, lo que estaba en juego era la integridad del sistema en relación con la ética y la verdad.</p>
<p>Aunque cuando Nixon dimitió, en 1974, Ron Howard apenas tenía 20 años y protagonizaba la primera temporada de la célebre serie televisiva <strong>Días felices</strong>, al parecer fue uno de los millones de norteamericanos que se sintió traicionado por su presidente. La poca simpatía con que lo trata en esta película parece demostrarlo, así como hacer del momento en que éste al fin se quiebra el punto de mayor intensidad del relato, con el subsiguiente parte de victoria de sus oponentes (con todo champaña). </p>
<p>En contrapartida, se evidencia, si no la simpatía, al menos una mirada generosa hacia David Frost. Y este contraste entre sus dos personajes también contribuye a reforzar ese permanente contrapunto sobre el que cabalga este relato.</p>
<p>Porque es una película sobre una entrevista, pero la forma en que la plantea Howard y las implicaciones que nos deja adivinar (como la arrogancia y la corrupción del poder o el papel decisivo que ya había tomado la televisión en la política), la hacen una cinta sólida, envolvente y con una inesperada fuerza dramática y narrativa. </p>
<p> </p>
<p><strong><span style="color: #008080;">FICHA TÉCNICA</span></strong></p>
<p><strong>Dirección:</strong> Ron Howard</p>
<p><strong>Guión</strong>: Peter Morgan; basado en su obra.</p>
<p><strong>Producción</strong>: Tim Bevan, Eric Fellner, Brian Grazer y Ron Howard.</p>
<p><strong>Música:</strong> Hans Zimmer</p>
<p><strong>Fotografía</strong>: Salvatore Totino</p>
<p><strong>Reparto:</strong> Frank Langella, Michael Sheen, Kevin Bacon, Sam Rockwell, Oliver Platt, Rebecca Hall, Matthew Macfadyen, Toby Jones.</p>
<p>USA, Reino Unido – 2008 &#8211; 122 min.</p>
<h3 style="text-align: center;"><span><span style="color: #ff6600;">Vea más en:</span></span></h3>
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