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	<title>Cinéfagos &#187; cine</title>
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		<title>Mentiras tecnológicas en el cine de acción</title>
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		<pubDate>Fri, 30 Jul 2010 01:04:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/mentiras-tecnologicas-en-el-cine-de-accion/1376' addthis:title='Mentiras tecnológicas en el cine de acción' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Por: Oswaldo Osorio El cine es ilusión, esa es su esencia en todo sentido: son imágenes fijas que percibimos con la ilusión de movimiento, son luces y sombras proyectadas en una pantalla que crean la ilusión de realidad, y pueden ser lugares y personajes inexistentes y fantásticos que materializan universos ilusorios. Esta gran ilusión es<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/mentiras-tecnologicas-en-el-cine-de-accion/1376">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/mentiras-tecnologicas-en-el-cine-de-accion/1376' addthis:title='Mentiras tecnológicas en el cine de acción ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/mentiras-tecnologicas-en-el-cine-de-accion/1376' addthis:title='Mentiras tecnológicas en el cine de acción' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><p><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2010/07/encexplosivo.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-1380" title="encexplosivo" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2010/07/encexplosivo.jpg" alt="" width="500" height="250" /></a></p>
<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>El cine es ilusión, esa es su esencia en todo sentido: son imágenes fijas que percibimos con la ilusión de movimiento, son luces y sombras proyectadas en una pantalla que crean la ilusión de realidad, y pueden ser lugares y personajes inexistentes y fantásticos que materializan universos ilusorios. Esta gran ilusión es posible gracias a los medios tecnológicos que, desde hace 115 años, ha ido desarrollando el séptimo arte. No obstante, si bien ahora todo está permitido para ser creado, solo existe una condición: la verosimilitud, y eso es justamente lo que está perdiendo el actual cine de acción.</p>
<p>Si bien esta reflexión surge a propósito de la última película de <strong>Tom Cruise y Cameron Díaz</strong>, <strong>Encuentro explosivo</strong> (James Mangold, 2010), se trata de una tendencia del cine de acción de los últimos años. Por ejemplo, que el petiso pero fornido señor Cruise, apenas con un leve giro, salte del techo de un automóvil, a través de la estrecha ventanilla, al asiento delantero, o que en una moto a gran velocidad tome a su pasajera y, con un movimiento tan veloz como un parpadeo, la siente en frente suyo, son dos acciones que, efectivamente, ocurren ante los ojos del espectador, pero que también todos, de inmediato, tienen la certeza de que tales cosas son físicamente imposibles, que sutileza o credibilidad de la ilusión se ha convertido en una descarada mentira.</p>
<p>Decía André Bazin que lo que gusta al público del cine fantástico es su realismo, es decir, la contradicción entre la objetividad de la imagen y el carácter increíble del suceso. Pero esto sólo aplica para el cine fantástico (ciencia ficción, fantasía y horror), en el que el espectador debe aceptar que un hombre vuele, desaparezca o se mueva tan rápido que el tiempo se detiene. La razón de ser de otros géneros, en cambio, entre ellos el cine de acción, es el realismo respaldado por la verosimilitud, es decir, que sea creíble todo lo que ve.</p>
<p>El punto de quiebre que en este sentido el cine actual está experimentando, es a causa de los actuales avances tecnológicos, en especial las nuevas posibilidades ofrecidas por la imagen digital, es decir, aquella que no es producto de lo registrado por una cámara, sino que puede ser creada o manipulada por computador. Entonces películas como <strong>Encuentro explosivo, Agente Salt, Crank o Los ángeles de Charlie</strong>, por ejemplo, lo que han hecho es forzar las leyes de la física y la lógica del mundo real que pretenden recrear, para llevar al extremo la espectacularidad de las acciones y las destrezas de sus héroes. Y lo más irónico es que ya no necesitan dobles, porque la pantalla verde y la imagen digital lo pueden todo en la comodidad y seguridad de un set de grabación.</p>
<p>El problema con esto es que el atractivo de los héroes de acción y sus hazañas depende, en buena medida, de que el espectador crea que eso es posible por las habilidades mismas del héroe, no por los trucos tecnológicos del cine. Es por eso que la saga de <strong>Jason Bourne</strong> o las últimas dos entregas de<strong> James Bond </strong>han resultado mucho más populares y exitosas que tantas cintas de súper héroes que últimamente se han hecho. Porque en estas película los personajes ejecutan sorprendentes acciones, pero posibles, registradas con la cámara como si realmente hubieran ocurrido con la verosimilitud necesartia. Y si hay efectos, estos se mantienen en los límites de la ilusión, y no del burdo artificio que se aprovecha de la perfección técnica y visual para impactar de manera facilista e incluso gratuita.</p>
<p>Entonces, si el cine de acción no es verosímil, si el espectador, a pesar del realismo de la imagen, que ya todo lo puede hacer, “no se la cree”, entonces se pierde la esencia de este género, que no es otra que crear la ilusión de que estos héroes y sus hazañas son posibles. Y en definitiva, todo este asunto se reduce al eterno problema de la relación del cine con la tecnología, que hay realizadores que usan esa tecnología como un recurso más del lenguaje del cine para contar una historia o desarrollar unas ideas, mientras que otros son apenas hábiles artesanos con los efectos especiales que, en su desconocimiento de la esencia del cine o como concesión a la taquilla, los usan como un fin y no como un medio, como la luz que resplandece y no que ilumina.</p>
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		<title>Avatar, de James Cameron</title>
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		<pubDate>Mon, 28 Dec 2009 21:53:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[James Cameron]]></category>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/avatar-de-james-cameron/1031' addthis:title='Avatar, de James Cameron' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Una aventura corriente en un ambiente poco corriente Por: Oswaldo Osorio No ha pasado un mes desde que escribí sobre la relación cine-tecnología a propósito de Los fantasmas de Scrooge (Zemeckis). Con esta nueva película de James Cameron, igualmente, es imposible no anteponer el aspecto tecnológico al momento de referirse a ella. Y no es<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/avatar-de-james-cameron/1031">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/avatar-de-james-cameron/1031' addthis:title='Avatar, de James Cameron ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/avatar-de-james-cameron/1031' addthis:title='Avatar, de James Cameron' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/12/avatar.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-1033" style="margin-left: 7px; margin-right: 7px;" title="avatar" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/12/avatar.jpg" alt="" width="330" height="415" /></a>Una aventura corriente en un ambiente poco corriente</span></h3>
<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>No ha pasado un mes desde que escribí sobre la <strong>relación cine-tecnología</strong> a propósito de Los fantasmas de Scrooge (Zemeckis). Con esta nueva película de James Cameron, igualmente, es imposible no anteponer el aspecto tecnológico al momento de referirse a ella. Y no es un buen augurio cuando se tiene que hablar primero de “aparatos” antes que de cualquier otra consideración cinematográfica. Y por lo visto, eso está sucediendo con mucha frecuencia en estos tiempos. Si bien el cine, por ser un arte nacido de una invención técnica, tiene como parte de su esencia el componente tecnológico, éste ha sido siempre un medio y no un fin en sí mismo. El fin debe ser el lenguaje cinematográfico y lo que con él se pueda decir.</p>
<p>Es cierto que las innovaciones tecnológicas pueden hacer avanzar al cine como lenguaje y también es cierto que el entretenimiento hace parte de la industria del cine, pero tampoco son aspectos suficientes, por sí solos, para hacer una definición completa del séptimo arte. El hecho de haber esperado más de una década para hacer esta película -porque, según Cameron, antes no existía la tecnología adecuada- evidencia la forma en que este director<strong> privilegió el aspecto formal y de efectos especiale</strong>s a la hora de concebir el proyecto. Esto salta a la vista (literalmente, pero siempre y cuando se vea en el sistema de tercera dimensión) y realmente resulta una exuberante experiencia para los sentidos.</p>
<p><span id="more-1031"></span></p>
<p>Sin embargo, cabe preguntarse por lo que hay detrás de imágenes tan magnificas y, verdaderamente, <strong>nunca antes vistas en el cine</strong>, así como preguntarse si el complejo y minucioso universo fantástico que se inventa Cameron nos habla de algo nuevo o, al menos, lo que dice lo hace con elocuencia. Las respuestas a estas dos preguntas en realidad no son satisfactorias. Empezando porque el mismo director reconoce que “quería crear un tipo de aventura corriente en un ambiente poco corriente”. Es decir, más de lo mismo pero con diferente empaque.</p>
<p>Y es que sin mucho esfuerzo el conocido esquema de su historia queda evidenciado. Se ha visto en innumerables cintas que lo desarrollan sin demasiadas variaciones: <strong>La misión</strong> (Joffe), <strong>Danza con lobos</strong> (Costner), <strong>El último samurai</strong> (Zwick), etc. El esquema es el del colonizador que quiere someter a una cultura más atrasada tecnológicamente, pero el encargado de hacerlo es seducido por la pureza de dicha cultura y no sólo se pasa de bando sino que, sorprendentemente, se hace líder de la resistencia contra su propio pueblo. Y por supuesto, toda la aventura aderezada con una fácil historia de amor entre el líder traidor de su pueblo y una mujer de la otra cultura, generalmente la hija del rey, quedando en el camino un pretendiente que, indefectiblemente, es el guerrero más valiente y el probable sucesor del trono.</p>
<p><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/12/avatar_tank_lo_1466784c.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-1034" title="avatar_tank_lo_1466784c" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/12/avatar_tank_lo_1466784c.jpg" alt="" width="460" height="288" /></a></p>
<p>Sólo repetir la fórmula hace bostezar, como efectivamente ocurrió en muchos pasajes del relato. Por eso no deja de ser frustrante que la película más costosa de la historia del cine, planeada por más de una década y realizada por un director que ha sabido equilibrar el arte con la industria del cine (<strong>El secreto del abismo, Alien: el regreso, Terminator I y II</strong>), sea una cinta tan poco significativa en la historia que cuenta, en la construcción de sus personajes y en las ideas de peso que le pueda transmitir al público. Es cierto que se podría hacer una lectura acerca de temas como la ecología y la arbitrariedad de las potencias colonizadoras, pero se trata de ideas demasiado obvias y básicas, que sólo merecen un comentario de un par de líneas que ya se está haciendo largo.</p>
<p>James Cameron estuvo más interesado en buscar la perfección de las imágenes generadas por computador, sobre todo las humanoides, que hasta ahora habían sido inacabadas, también más empeñado en la pulcritud del acople entre imágenes digitales y personajes reales, en concebir acciones e imágenes que permitieran explorar el nuevo sistema de <strong>tercera dimensión (Real D)</strong>, e incluso en buscar con ciertos acabados, dinámicas de las acciones y puntos de vista un acercamiento al lenguaje de los<strong> videojuegos</strong>, con lo cual seguramente conectaría mucho más fácil con el grueso del público (14 a 25 años).</p>
<p>Es por eso que, ante tal despliegue y preeminencia de recursos técnicos y financieros en este filme hecho de superlativos, es inevitable mirar al lado opuesto y recordar aquella frase de <strong>Glauber Rocha</strong> en la que decía que lo único que necesitaba para hacer una película era una cámara en la mano y una idea en la cabeza.</p>
<p><strong><span style="color: #008080;">FICHA TÉCNICA</span></strong></p>
<p><strong>Dirección y guión:</strong> James Cameron</p>
<p><strong>Producción: </strong>James Cameron, Jon Landau y Rae Sanchini.</p>
<p><strong>Música:</strong> James Horner</p>
<p><strong>Fotografía:</strong> Mauro Fiore</p>
<p><strong>Reparto:</strong> Sam Worthington, Zoë Saldana, Sigourney Weaver, Michelle Rodriguez, Giovanni Ribisi. Joel David Moore, C.C.H. Pounder, Wes Studi, Laz Alonso, Stephen Lang, Matt Gerald.</p>
<p>USA – 2009 &#8211; 162 min.</p>
<div id="post-961" class="post"><span class="entry">
<h3 style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;">Vea más en:</span></h3>
<h2 style="text-align: center;"><a href="http://www.cinefagos.net/"><span style="color: #008080;">www.cinefagos.net</span></a></h2>
<p style="text-align: center;"><strong>Ensayos &#8211; críticas &#8211; cine colombiano &#8211; cómics &#8211; cuentos de cine</strong></p>
<p style="text-align: center;">
<div><strong><br />
</strong></div>
</p></span></div>
<p><a name="respond"></a></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/avatar-de-james-cameron/1031' addthis:title='Avatar, de James Cameron ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Antes que el diablo sepa que has muerto, de Sidney Lumet</title>
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		<pubDate>Wed, 13 May 2009 17:22:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[cine]]></category>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/antes-que-el-diablo-se-politica-que-has-muerto-de-sydney-lumet/684' addthis:title='Antes que el diablo sepa que has muerto, de Sidney Lumet' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Hermanos de sangre Por: Iñigo Montoya Hay directores con los que no se debe pensar dos veces ir a ver sus películas. Lumet es uno de ellos, por muchas razones: ha hecho poco más de cuarenta películas, aún a los 83 años sigue siendo lúcido y contundente, es autor de un inigualable puñado de clásicos<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/antes-que-el-diablo-se-politica-que-has-muerto-de-sydney-lumet/684">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/antes-que-el-diablo-se-politica-que-has-muerto-de-sydney-lumet/684' addthis:title='Antes que el diablo sepa que has muerto, de Sidney Lumet ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/antes-que-el-diablo-se-politica-que-has-muerto-de-sydney-lumet/684' addthis:title='Antes que el diablo sepa que has muerto, de Sidney Lumet' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/05/antes-que-el-diablo3626.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-686" title="antes-que-el-diablo3626" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/05/antes-que-el-diablo3626-208x300.jpg" alt="" width="208" height="300" /></a><strong><span style="color: #008080;">Hermanos de sangre</span></strong></h3>
<p class="MsoNormal"><span><strong>Por: Iñigo Montoya</strong></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Hay directores con los que no se debe pensar dos veces ir a ver sus películas. Lumet es uno de ellos, por muchas razones: ha hecho poco más de cuarenta películas, aún a los 83 años sigue siendo lúcido y contundente, es autor de un inigualable puñado de clásicos (<strong>Doce hombres en pugna, Perros de paja, Network, Tarde de perros, Sérpico, El veredicto</strong>) y su cine siempre está poniendo en cuestión la ética y moral del sistema y del hombre contemporáneo. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Esta película, como su título lo indica, es un descenso a los infiernos, o al menos una promesa de que eso le pasará a sus protagonistas. Lo más impactante de esta historia<span>  </span>es que está <strong>protagonizada por hombres ordinarios, ciudadanos de bien, comunes y corrientes</strong>, con esposa, hijos, familia tradicional, corbatas y cuentas por pagar. Pero es este último aspecto el que termina por conducirlos a desmoronarse en un abismo de corrupción y culpa.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Tanto los dos hermanos que, para salir de sus apuros económicos, deciden atracar la joyería de la familia, como el mismo padre de ellos, terminan envueltos en una intrincada trama de <strong>desesperación, culpa, desconfianza y asesinatos</strong>. Es por eso que el contraste entre el ambiente de normalidad de sus vidas, su trabajo y su casa, en relación con la espiral criminal en que se ven envueltos, es el lo que lleva a este relato a revelarnos la vulnerabilidad a la que puede estar expuesto el hombre actual, sumido en su vida consumista y llena de vicios con los que se busca paliar la infelicidad. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span><span> </span>La película está <strong>narrada de forma fragmentada y dando saltos temporales</strong> y de puntos de vista, pero no tanto porque está de moda este tipo de relato, sino porque –y éste debería ser el criterio siempre- el énfasis que se le quiere dar a la historia tiene que ver con las decisiones morales que toman los personajes en relación con los demás, quienes, y aquí es donde se concentra la contundencia de este drama, son los integrantes de la misma familia.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Aunque no se trata tampoco de una obra maestra, estamos ante una película estimulante en su narración y que nos deja pensando en sus personajes y en esas decisiones morales que toman, así como las consecuencias de esas decisiones. Es<strong> un thriller moral</strong> protagonizado por muy buenos actores de Hollywood que, con películas como ésta, hacen la diferencia con tanta películita de robos y asesinatos que nos llega de esa factoría.<span>  </span></span></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/antes-que-el-diablo-se-politica-que-has-muerto-de-sydney-lumet/684' addthis:title='Antes que el diablo sepa que has muerto, de Sidney Lumet ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Los viajes del viento, de Ciro Guerra</title>
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		<pubDate>Tue, 12 May 2009 06:08:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine colombiano]]></category>
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		<category><![CDATA[vallenatos y cine]]></category>

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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/los-viajes-del-viento-de-ciro-guerra/675' addthis:title='Los viajes del viento, de Ciro Guerra' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Huir y buscar por un mismo camino Por: Oswaldo Osorio Un hombre nuevo, un hombre viejo y un acordeón con cuernos cruzan el paisaje costeño urgidos por su destino. Estos elementos, ya de por sí complejos y que bien podrían funcionar como sinopsis, componen uno de los relatos más maduros y concientemente sólidos de la<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/los-viajes-del-viento-de-ciro-guerra/675">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/los-viajes-del-viento-de-ciro-guerra/675' addthis:title='Los viajes del viento, de Ciro Guerra ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
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<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>Un hombre nuevo, un hombre viejo y un acordeón con cuernos cruzan el paisaje costeño urgidos por su destino. Estos elementos, ya de por sí complejos y que bien podrían funcionar como sinopsis, componen <strong>uno de los relatos más maduros</strong> y concientemente sólidos de la historia del cine colombiano. También es una de las películas más esperadas de los últimos años, gracias a la promesa que significó la ópera prima de este realizador, <strong>La sombra del caminante</strong> (2005), y con la cual comparte unas características en común: un sentido estético definido y sin titubeos, una lúcida cercanía con ciertas particularidades de la identidad nacional y una propuesta narrativa y argumental que no le hace concesiones a ese público que sólo quiere cine rápido y fácil.</p>
<p>De entrada es necesario hablar de lo más vistoso del filme, que es sus <strong>paisajes y su fotografía</strong>, dos cosas que muchos espectadores suelen confundir. Porque con esta cinta es muy fácil decir –y recuerden que no es una cinta fácil- que tiene una fotografía muy “bonita”, aunque seguramente el comentario está dirigido a los paisajes.</p>
<p>Que en esta película coincidan las dos cosas es una fortuna, pero lo cierto es que tiene una buena fotografía es por la manera como muestra estoy paisajes, por la forma en que los hace, no sólo un protagonistas, sino una condición para el desarrollo de la historia. De ahí la importancia de la <strong>expresividad y el esplendor del formato panorámico</strong> y en súper 35 en que fue filmada. Y también por eso es un filme que tiene que ser visto en cine. La visionada en video ya será una experiencia muy distinta.</p>
<p><span id="more-675"></span></p>
<p>El protagonismo del paisaje es porque esta película está puntuada por un recorrido desde lo profundo de la costa caribeña colombiana hasta sus últimos límites en la Guajira, un trayecto que no sólo permite dar cuenta de la travesía de los dos personajes centrales, sino que es un perceptivo retrato de esa cultura y su geografía, con todos los matices que la riqueza de estos dos aspectos pueden propiciar: la <strong>poesía visual</strong>, pero también algunas inevitables postales, realidades macondianas (como el duelo en la Nueva Venecia), <strong>la música que está en el alma de todo</strong>, los mitos vallenatos y la diversidad étnica y cultural al interior de una gran cultura que, ya de por sí, es bien distinta a las del resto del país. </p>
<p>Pero lo más importante de este recorrido por todos esos tópicos, es que no se hace de forma expositiva o exotista, sino que está integrado orgánicamente al conflicto de los personajes. Y ellos, el juglar Ignacio Carrillo y el joven Fermín, se muestran <strong>más apacibles y silenciosos que el mismo paisaje</strong>. Ésa es la primera prueba que la película le pone el espectador, que sea capaz de no dejarse abrumar por la sobrecogedora fuerza del paisaje y esté atento al drama de los personajes, a su singular relación y su reacción ante lo que se les presenta en el camino.</p>
<p>Porque esta es una <em>road movie</em> (en burro y a pie), y como en toda <strong>película de carretera </strong>(y también de camino en este caso), sus personajes huyen y/o buscan algo. En esta historia uno está huyendo y el otro buscando. A Ignacio Carrillo, con su enigmático silencio, parece que le pesara el pasado, contradiciendo con su actitud el natural espíritu festivo del juglar vallenato, porque ser juglar se lo volvió una carga y quiere desembarazarse de ella. Mientras que Fermín, tozudo como el burro, anda buscando justamente aquello de lo que Ignacio huye. </p>
<p>Esta situación produce un complemento y una tensión que es lo que define la película, lo que le da la redondez y complejidad al relato. Ambos son impulsados por una ciega voluntad que los obliga a cumplir su destino. Y en esto se presenta una sugerente paradoja, casi poética si se quiere, pues los dos van en la misma dirección geográfica, pero la dirección espiritual y emocional es completamente opuesta: ser o no juglar, querer devorase el mundo o estar consumido por él, buscar un saber o quererlo olvidar y así una serie de contrastes que, en lugar de distanciarlos, parece unirlos a cada paso que dan. </p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/05/los-viajes-del-viento3332675402_e95611639b.jpg"><img class="size-medium wp-image-678 aligncenter" title="los-viajes-del-viento3332675402_e95611639b" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/05/los-viajes-del-viento3332675402_e95611639b-300x180.jpg" alt="" width="300" height="180" /></a></p>
<p>El paisaje y la cultura que se imponen dramáticamente, así como el periplo interior y físico de la pareja protagónica en pos de su destino, están sellados por el mito de <strong>“El acordeón del diablo”</strong>, tal vez la más conocida leyenda vallenata, inspirada en Francisco el Hombre y en ese mito universal que habla de músicos que se trenzaron en un duelo con el diablo.</p>
<p>Ya un alemán (Stefan Scwiegert, 2000) hizo aquí en Colombia, con ese mismo título, un bello documental con este legendario personaje, también conocido como Pacho Rada. Pero en la forma en que<strong> Ciro Guerra </strong>presenta este mito está otro de sus aciertos, pues el relato en ningún momento hace explícito que la lógica de la historia descansa sobre este hecho sobrenatural, pero tampoco descarta la posibilidad. De manera que el realismo emocional de los personajes es acompañado por un sugestivo aire épico y de misterio. </p>
<p>Por otra parte, además de la obvia presencia de la música que, como el abrasador sol costeño, todo lo cruza, está su particular narración, que termina por cohesionarlo todo. Se trata de una <strong>narración con su propia respiración</strong>, mesurada y contemplativa, sin concesiones a los afanes del espectador que se sienta y se siente apurado, y ésa es la mayor prueba que la película le impone.</p>
<p>Porque es una narración a la que le interesa, más que la acción, el ritmo emocional de sus personajes, quienes pasan más tiempo en silencio que diciendo palabras de más, y cuando hablan tienen más preguntas que respuestas. Si se piensa bien en la naturaleza de estos personajes, la relación que tienen, los hondos conflictos que enfrentan y el apacible paisaje al que se integran, es claro que el ritmo de esta película no podía ser otro. </p>
<p>Tampoco podía ser en otra la época en la que se desarrollara la historia (finales de los años sesenta), porque ese mundo de juglares y relativa paz ya no existe; ni podría haber sido interpretada por actores de la televisión y conseguir el mismo resultado; menos aún rodada en el video y el blanco y negro de su antecesora; ni tampoco un final que dejara claras las cuentas de los personajes con la vida, la música y entre ellos mismos; y de esta forma, si se mira cada elemento en esta película, se puede ver que todas las decisiones están bien tomadas, por eso el primer párrafo la definía como madura y concientemente sólida.</p>
<p>Y sin embargo, tampoco se trata de uno de esos filmes que, con estas mismas características, se antojan calculados y cerebrales, porque aquí hay un autor que conoce la diferencia y fue capaz de otorgarle alma a su creación.</p>
<p> </p>
<p><strong><span style="color: #008080;">FICHA TÉCNICA</span></strong></p>
<p><strong>Director y Guionista:</strong> Ciro Guerra</p>
<p><strong>Música:</strong> Iván “Tito” Campo</p>
<p><strong>Fotografía:</strong> Paulo Andrés Pérez</p>
<p><strong>Reparto:</strong> Marciano Martínez, Yull Núñez, Rosendo Romero, Beto Rada, Guillermo Arzuaga, Agustín Nieves, Erminia Martínez, Jose Luis Torres, Carmen Molina, Juan Bautista Martínez.</p>
<p>Colombia – 2009 &#8211; 117 min.</p>
<p> </p>
<p> </p>
<h3 style="text-align: center;"><span><span><span><span style="color: #ff0000;">Vea más en:</span></span></span></span></h3>
<h2 style="text-align: center;"><a href="http://www.cinefagos.net/"><span><span><span><span style="color: #008080;">www.cinefagos.net</span></span></span></span></a></h2>
<h5 style="text-align: center;"><span>Ensayos &#8211; críticas &#8211; cine colombiano &#8211; cómics &#8211; cuentos de cine</span></h5>
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		<title>Los falsificadores, de Stefan Ruzowitzky</title>
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		<pubDate>Sat, 21 Feb 2009 18:10:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Comentario crítico]]></category>
		<category><![CDATA[cine]]></category>
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		<category><![CDATA[Íñigo Montoya]]></category>
		<category><![CDATA[Los falsificadores]]></category>
		<category><![CDATA[oscar]]></category>
		<category><![CDATA[Stefan Ruzowitzky]]></category>

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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/los-falsificadores-de-stefan-ruzowitzky/524' addthis:title='Los falsificadores, de Stefan Ruzowitzky' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>La variante &#8220;feliz&#8221; de otra cinta de nazis Según Hollywood, y excluyendo las películas de su país, esta producción alemana es el mejor filme que se hizo en todo el mundo en 2007. A pesar de lo absurdamente categórico que esto sea, no se puede negar que muchos de los títulos que han ganado el<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/los-falsificadores-de-stefan-ruzowitzky/524">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/los-falsificadores-de-stefan-ruzowitzky/524' addthis:title='Los falsificadores, de Stefan Ruzowitzky ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
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<p>Según Hollywood, y excluyendo las películas de su país, esta producción alemana es el mejor filme que se hizo en todo el mundo en 2007. A pesar de lo absurdamente categórico que esto sea, no se puede negar que muchos de los títulos que han ganado el <strong>Oscar a la mejor película extranjera</strong> realmente son muy buenas cintas, cuando no obras maestras (<strong>La vida de los otros, En tierra de nadie, Todo sobre mi madre, La bella época, Cinema Paraíso, El tambor de hojalata</strong> y muchas más), pero Los falsificadores ni de lejos hace parte de ese grupo.</p>
<p>De entrada es una película que le mata toda expectativa al público porque le cuenta el final, esto es, que su protagonista sobrevive al holocausto y termina milloneado. Es decir, desde el principio se descarta el poco interés que uno podría tener en otra <strong>historia de campos de concentración nazis</strong>, que no es otro que la suerte de su protagonista, un habilidoso falsificador.</p>
<p>Por lo demás, se trata de la misma película que año tras año con distintos títulos hemos visto desde hace mucho tiempo. Incluso lo que diferencia a ésta de las demás, es justamente lo que le quita toda posibilidad de que la cinta llegue a tocar al espectador de alguna forma. Y esa diferencia es que estos judíos, en comparación con los demás, llevan una confortable vida en su barraca especial. <strong>Los nazis los consienten</strong> porque son vitales para su proyecto económico y de guerra.</p>
<p>En otras palabras, se trata de una de esas películas que se reducen a la anécdota (los judíos que falsificaban libras y dólares para los nazis), pero que <strong>nada nuevo, ni dramática ni emocionante</strong>, propone. El personaje central, el falsificador con su ética flexible en beneficio de su propio bienestar, es lo único que por momentos alcanza a ser interesante, pero no es suficiente, quedando sólo un filme igual a todos los de su tipo que partió de una curiosa anécdota de la historia.</p>
<p><strong><span style="color: #008080;">I.M.<br />
</span></strong></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/los-falsificadores-de-stefan-ruzowitzky/524' addthis:title='Los falsificadores, de Stefan Ruzowitzky ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Coraline y la puerta secreta, de Henry Selick</title>
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		<pubDate>Sun, 15 Feb 2009 19:04:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Comentario crítico]]></category>
		<category><![CDATA[cine]]></category>
		<category><![CDATA[cine en 3d]]></category>
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		<category><![CDATA[cione de animación]]></category>
		<category><![CDATA[Coraline y la puerta secreta]]></category>
		<category><![CDATA[Henry Selick]]></category>
		<category><![CDATA[Íñigo Montoya]]></category>

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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/coraline-y-la-puerta-secreta-de-henry-selick/492' addthis:title='Coraline y la puerta secreta, de Henry Selick' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Más fantasía que narración  Tal vez a muchos les parezca inoficioso hacer una reseña crítica de una película infantil, pero en realidad son muy pocas las cintas que sólo están pensadas para niños y también es posible que los adultos, no sólo las disfruten, sino que puedan identificar sus cualidades en distintos aspectos. En este<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/coraline-y-la-puerta-secreta-de-henry-selick/492">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/coraline-y-la-puerta-secreta-de-henry-selick/492' addthis:title='Coraline y la puerta secreta, de Henry Selick ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/coraline-y-la-puerta-secreta-de-henry-selick/492' addthis:title='Coraline y la puerta secreta, de Henry Selick' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3 class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/02/coraline_ver2.jpg"><span style="color: #008080;"><img class="size-medium wp-image-495 alignright" style="margin-left: 7px; margin-right: 7px;" title="coraline_ver2" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/02/coraline_ver2-202x300.jpg" alt="" width="202" height="300" /></span></a><span style="color: #008080;">Más fantasía que narración</span> </h3>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify">Tal vez a muchos les parezca inoficioso hacer una reseña crítica de una película infantil, pero en realidad son muy pocas las cintas que sólo están pensadas para niños y también es posible que los adultos, no sólo las disfruten, sino que puedan identificar sus cualidades en distintos aspectos.</p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify">En este sentido, hay verdaderas obras maestras o al menos películas con grandes cualidades cinematográficas, como Toy Story, el primer Shrek, El gigante de hierro o El extraño mundo de Jack. Precisamente Henry Selick, el director de ésta última, acaba de hacer Coraline, una película que ciertamente tiene unos puntos en común con la anterior, en especial su concepto visual y las atmósferas un poco macabras que crea.</p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify">Sin embargo, Coraline es una historia que deja mucho que desear en su narración y la esencia de su conflicto, así como en su enseñanza, porque todas las películas infantiles tienen una enseñanza. En su narración resulta dilatada y tediosa, porque se demora mucho en presentar sus personajes y la situación que la protagonista tiene que enfrentar, pues sólo como a la mitad del relato se plantea el conflicto real, estos es, la confrontación con la otra madre y la necesidad de salvar a sus seres queridos.</p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify">En cuanto el conflicto y la enseñanza, hay un gran problema, que efectivamente la niña es ignorada por sus padres y es completamente lógico que le gusten más sus otros padres. De manera que el conflicto debería ser lo maltratada que es con la indiferencia de sus padres, mientras que, al final, se supone que la moraleja es que los padres no deben darle todo lo que los hijos le piden, pero es que a Coraline no le dan casi nada.</p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify">Así que se trata de una historia mal contada, tediosa y con una cuestionable moraleja. Aunque no se pude negar lo ingeniosa e imaginativa que resulta en ciertos momentos, como en la transformación de la otra madre o los mágicos momentos que vive en el otro mundo la niña. Además, la película tiene el atractivo adicional de ser en tercera dimensión  (la que se ve con gafas), y aunque es una experiencia estética deslumbrante, la película no aprovecha en todas su posibilidades esta ventaja técnica y estética.</p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"><strong>I<span style="color: #008080;"><span style="color: #008080;">.</span>M.</span></strong></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/coraline-y-la-puerta-secreta-de-henry-selick/492' addthis:title='Coraline y la puerta secreta, de Henry Selick ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Lujuria y traición, de Ang Lee</title>
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		<pubDate>Sun, 08 Feb 2009 23:11:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/lujuria-y-traicion-de-ang-lee/476' addthis:title='Lujuria y traición, de Ang Lee' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>La historia, la política y los sentimientos   Esta película produce sentimientos diversos y encontrados. Son apasionantes sus personajes, pero su historia es demasiado simple y pobre; consigue reconstruir con fuerza y esplendor una atmósfera y una circunstancia Histórica, pero por momentos no pasa de ser una convencional película de época; y en buena parte<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/lujuria-y-traicion-de-ang-lee/476">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/lujuria-y-traicion-de-ang-lee/476' addthis:title='Lujuria y traición, de Ang Lee ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/lujuria-y-traicion-de-ang-lee/476' addthis:title='Lujuria y traición, de Ang Lee' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/02/lust-caution-poster-163x240.jpg"><img class="size-medium wp-image-478 alignright" style="margin-left: 7px; margin-right: 7px;" title="lust-caution-poster-163x240" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/02/lust-caution-poster-163x240.jpg" alt="" width="163" height="240" /></a>La historia, la política y los sentimientos</span></h3>
<p> </p>
<p>Esta película produce sentimientos diversos y encontrados. Son <strong>apasionantes sus personajes</strong>, pero su historia es demasiado simple y pobre; consigue reconstruir con fuerza y esplendor una atmósfera y una circunstancia Histórica, pero por momentos no pasa de ser una convencional película de época; y en buena parte del tiempo crea en el espectador <strong>tensión y expectativa</strong> por lo que sucederá, pero otro tanto se hace un relato reiterativo y tedioso, al que bien le podrían suprimir 45 minutos de sus más de dos horas y media de metraje.</p>
<p>Por otro lado, se trata de la película de un director con una importante carrera que se debate entre oriente y occidente, es decir, entre sus orígenes y su formación. Por eso cuenta con grandes películas como <strong>Banquete de bodas, Sensatez y sentimientos o El tigre y el dragón</strong>, pero por otro lado, tiene verdaderos ejemplos de lo superfluo o sospechoso del cine de Hollywood, como <strong>Hulk, Cabalgando con el diablo o El secreto de la montaña</strong>.</p>
<p>Esta película se sitúa entre esas dos orillas, la intensidad y elaboración de sus mejores cintas, por un lado, y los convencionalismos y efectismos de sus filmes más cuestionables. Y es que realmente esta cinta tiene momentos brillantes y consigue <strong>introducirse en las profundidades de los sentimientos</strong> de sus personajes, sobre todo de la protagonista, pero también a la larga resulta un relato interminable y lleno de lugares comunes.</p>
<p>Con estos argumentos a favor y en contra, entonces, ¿vale la pena verla? Absolutamente sí. Porque es un director importante y con talento, porque son más los aciertos que desaciertos y porque tiene un <strong>final inesperado</strong> que es el que le da la fuerza y la profundidad a toda esa cantidad de cosas que se vieron en el filme. Es un final que frustra o fascina, que cuestiona, un final que hace la diferencia y plantea una tesis sobre la condición humana y la naturaleza de sus sentimientos.<br />
<strong><span style="color: #008080;">I.M</span></strong></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/lujuria-y-traicion-de-ang-lee/476' addthis:title='Lujuria y traición, de Ang Lee ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>El curioso caso de Benjamin Button, de David Fincher</title>
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		<pubDate>Sat, 31 Jan 2009 19:17:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[brad pitt]]></category>
		<category><![CDATA[cine]]></category>
		<category><![CDATA[cinefagos]]></category>
		<category><![CDATA[crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[David Fincher]]></category>
		<category><![CDATA[El extraño caso de Benjamin Button]]></category>
		<category><![CDATA[oswaldo osorio]]></category>
		<category><![CDATA[scott fitzgerald]]></category>

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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-extrano-caso-de-benjamin-button-de-david-fincher/471' addthis:title='El curioso caso de Benjamin Button, de David Fincher' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>El anciano torpe y el niño tonto Por: Oswaldo Osorio “Érase una vez un niño que nació viejo…” Sí, definitivamente es una idea atractiva y fascinante para crear una historia de ficción. Y así lo hicieron Scott Fitzgerald en un cuento y David Fincher en esta película que se basa en ese relato. Pero en<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-extrano-caso-de-benjamin-button-de-david-fincher/471">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-extrano-caso-de-benjamin-button-de-david-fincher/471' addthis:title='El curioso caso de Benjamin Button, de David Fincher ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-extrano-caso-de-benjamin-button-de-david-fincher/471' addthis:title='El curioso caso de Benjamin Button, de David Fincher' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/01/benjamin-button-1113.jpg"><img class="size-medium wp-image-473 alignleft" style="margin-left: 7px; margin-right: 7px;" title="benjamin-button-1113" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/01/benjamin-button-1113-201x300.jpg" alt="" width="201" height="300" /></a>El anciano torpe y el niño tonto</span></h3>
<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>“Érase una vez un niño que nació viejo…” Sí, definitivamente es una idea atractiva y fascinante para crear una historia de ficción. Y así lo hicieron <strong>Scott Fitzgerald</strong> en un cuento y David Fincher en esta película que se basa en ese relato. Pero en realidad todo parte de una frustración que los hombres han albergado siempre, la cual <strong>Mark Twain</strong>, con su literaria lucidez, resumió diciendo que era una lástima que el mejor tramo de nuestra vida estuviera al principio y el peor al final. La recriminadora frase, que fue el origen del cuento de Fitzgerald, hace alusión a la forma en que está descompensada, tanto en la vejez como en la juventud, la relación entre el cuerpo y la mente en su respectivo desarrollo.</p>
<p>Sin embargo, tanto el cuento como la película presentan una <strong>inconsistencia de fondo en relación con la idea original</strong> que quisieron desarrollar, la cual, expresada en otros términos, se trata de preguntarse por cómo sería la vida si fuéramos más sabios cuando tenemos que afrontar tantas cosas por vez primera y, en contrapartida, si a las limitaciones de los achaques del cuerpo le correspondiera una mente menos lúcida, que no le exigiera tanto a ese viejo cascarón ni se desperdiciara vanamente.</p>
<p><span id="more-471"></span></p>
<p>Pero la película muestra a un niño con aspecto de viejo que es tan torpe y desentendido de los misterios y placeres de la vida, como lo es un infante, y después, a un viejo con aspecto de joven que termina igual de tonto, sin la sabiduría que debería tener por tantos años vividos. Lo que queda, entonces, <strong>es simplemente la vida de un hombre que tuvo la particularidad de nacer viejo y morir joven</strong>, pero sólo físicamente, con lo que se le pierde todo el sentido y la fuerza a la paradoja que se quería explorar sobre la relación entre el desarrollo del cuerpo y la mente. Por otra parte, dicha inquietud funciona si se aplicara a todos los seres humanos, porque si es sólo uno, por supuesto sería muy inconveniente, como de manera obvia queda expresado tanto en el cuento como en la película.</p>
<p>Es por eso que este relato, aunque en principio resulta intrigante por el “curioso caso” del joven-viejo, termina decepcionando porque sólo presentan la vida de un hombre que nace, crece, se reproduce y muere, igual que todos los demás. Es cierto que <strong>al principio la historia cautiva</strong> por la forma como el joven Benjamin Button empieza a conocer las cosas de la vida, pero en últimas no es más que otra variante sobre el esquema de “despertar a la vida y el descubrimiento del mundo”, un proceso que él experimenta incluso sin que muchos conozcan su condición. Y entre más rejuvenece, menos atractiva se hace su historia, pues poco a poco se va perdiendo el joven-viejo y va apareciendo <strong>Brad Pitt</strong>, haciendo uno de los tantos papeles de galán sereno y melancólico que se le conocen.</p>
<p>Por otro lado, esta historia y su personaje, que empiezan tan atractivos y se van tornando tan decepcionantes, es contada en un <strong>tono dulzón y falsamente evocador</strong>, adosado además con un preciosismo fotográfico, que hacen aún más sospechosas las intenciones de enternecer y emocionar con recursos ya probados. Así lo demuestran artificios y licencias “poéticas” como cuando aparecen colibríes en las muertes o la forzada y obvia metáfora del reloj que funcionaba al revés.</p>
<p>El cine inquietante y novedoso, aún enmarcado en un género, que se le conocía a David Fincher (<strong>Seven, La habitación del pánico, El club de la pelea</strong>), se desvanecen por completo en esta historia cargada de golpes de efecto y diseñada para una buena recaudación de premios Oscar y taquilla. Porque ni siquiera arriesgó en la forma como asumió el relato, recurriendo, no sólo a uno sino a tres esquemas, cuál más facilista: el personaje agónico que cuenta la historia de su vida, la lectura del diario del protagonista y la voz en off. Por eso en esta película lo curioso sólo está en su título, porque tanto por la historia del personaje, como su narración y la idea que en últimas no puede desarrollar, resulta siendo otro producto vendido por lo que anuncia, no por lo que es realmente.<br />
<strong><span style="color: #008080;">FICHA TÉCNICA</span></strong><br />
<strong>Título original:</strong> The curious case of Benjamin Button<br />
<strong>Dirección:</strong> David Fincher.<br />
<strong>Guión:</strong> Eric Roth; basado en un argumento de Eric Roth y Robin Swicord; sobre un relato de F. Scott Fitzgerald.<br />
<strong>Producción:</strong> Kathleen Kennedy, Frank Marshall y Ceán Chaffin.<br />
<strong>Música:</strong> Alexandre Desplat.<br />
<strong>Fotografía:</strong> Claudio Miranda.<br />
<strong>Reparto:</strong> Brad Pitt, Cate Blanchett, Taraji P. Henson, Julia Ormond, Jason Flemyng, Elias Koteas, Tilda Swinton, Jared Harris.<br />
USA – 2008 -166 min.</p>
<h3 style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;">Vea más en:</span></h3>
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<p style="text-align: center;"> </p>
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		<title>El Man, de Harold Trompetero</title>
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		<pubDate>Thu, 29 Jan 2009 04:21:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine colombiano]]></category>
		<category><![CDATA[cine]]></category>
		<category><![CDATA[El Man]]></category>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-man-de-harold-trompetero/465' addthis:title='El Man, de Harold Trompetero' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>No divierte, pero tampoco indigna El título de este texto puede parecer pesimista para con el cine colombiano, pero el miedo a que indigne tiene que ver con muchas de las comedias colombianas de los últimos años, en especial las producidas por Dago García, las cuales generalmente buscan ser un taquillazo en el país a<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-man-de-harold-trompetero/465">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-man-de-harold-trompetero/465' addthis:title='El Man, de Harold Trompetero ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
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<p style="text-align: center;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/01/el-man-imagen-4768197-2.jpg"><img class="size-medium wp-image-467 aligncenter" title="el-man-imagen-4768197-2" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/01/el-man-imagen-4768197-2-300x182.jpg" alt="" width="300" height="182" /></a></p>
<p>El título de este texto puede parecer pesimista para con el cine colombiano, pero el miedo a que indigne tiene que ver con muchas de las comedias colombianas de los últimos años, en especial las producidas por <strong>Dago García</strong>, las cuales generalmente buscan ser un taquillazo en el país a partir de la suposición saber cómo somos los colombianos.</p>
<p>El director de esta nueva película, aunque le ha dirigido películas a Dago García (<strong>Muertos de susto</strong>), es un realizador que sí trata de diferenciar sus películas de esta línea populista. Lo hizo con una cinta ciertamente respetable como <strong>Diástole y sístole</strong>, lo hizo con una pequeña obra maestra como <strong>Violeta de mil colores</strong>, e incluso lo hizo con una película que algunos consideran de ese mismo montón, <strong>Dios los junta y ellos se separan</strong>, pero que es una cinta más audaz y hasta políticamente incorrecta.</p>
<p>La idea de <strong>El Man</strong> en principio era buena, esto es, hacer una comedia a partir de lo que podría ser un <strong>súper héroe nacional</strong>. Sin embargo, si bien es una película con una historia bien contada, una atractiva dirección de arte y con algunos momentos y diálogos realmente cómicos, no funciona del todo bien.</p>
<p>El problema tal vez tiene con la <strong>verosimilitud</strong>, pues si bien a una comedia no se le debe exigir siempre que sea realista, sí es fundamental que sea verosímil, que le creamos a los personajes y lo que les ocurre según la lógica propuesta por la película.</p>
<p><strong>Mi abuelo, mi papá y yo, Las cartas del Gordo, La esquina o Ni te cases ni te embarques</strong>, son verdaderos ataques al buen gusto y al elemental sentido de lo que es cómico. Aún así, muchas de ellas han tenido un éxito que la película de Trompetero parece que no tendrá. “La masa no piensa y tiene mal gusto”, decía Lisa Simpson, y aunque siempre no estoy de acuerdo con esto, en el caso del cine colombiano sí puede ser cierto.<br />
<strong><span style="color: #008080;">O.O.</span></strong></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-man-de-harold-trompetero/465' addthis:title='El Man, de Harold Trompetero ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Siete almas, de Gabriele Muccino</title>
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		<pubDate>Tue, 20 Jan 2009 22:19:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Comentario crítico]]></category>
		<category><![CDATA[cine]]></category>
		<category><![CDATA[cinefagos]]></category>
		<category><![CDATA[Gabriele Muccino]]></category>
		<category><![CDATA[Íñigo Montoya]]></category>
		<category><![CDATA[Siete almas]]></category>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/siete-almas-de-gabriele-muccino/443' addthis:title='Siete almas, de Gabriele Muccino' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>O la pretenciosa sensiblería El afiche de esta película lo dice todo: Will Smith en una foto tipo documento de identidad. Es decir, una película vendida por el actor, en principio, y lo que es peor, un actor que ha sido muy eficaz para la acción y la comedia, pero que se le ha dado<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/siete-almas-de-gabriele-muccino/443">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/siete-almas-de-gabriele-muccino/443' addthis:title='Siete almas, de Gabriele Muccino ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/siete-almas-de-gabriele-muccino/443' addthis:title='Siete almas, de Gabriele Muccino' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/01/siete-almas-28691_preview.jpg"><img class="size-medium wp-image-445 alignright" style="margin-left: 7px; margin-right: 7px;" title="siete-almas-28691_preview" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/01/siete-almas-28691_preview-203x300.jpg" alt="" width="203" height="300" /></a>O la pretenciosa sensiblería</span></h3>
<p>El afiche de esta película lo dice todo: <strong>Will Smith</strong> en una foto tipo documento de identidad. Es decir, una película vendida por el actor, en principio, y lo que es peor, un actor que ha sido muy eficaz para la acción y la comedia, pero que se le ha dado últimamente por hacer dramas en los que no actúa, sino que sólo fija la mirada y hace pucheros.</p>
<p>La historia es otro cuento sensiblero tipo <strong>En busca de la felicidad</strong>, de esos diseñados para no dejar ojo seco en toda la sala de cine. Pero esa película al menos era un muy bien armado cuento de superación personal, que es justamente lo que muchos buscan en el cine. Esta nueva película, en cambio, no sólo está mal armada, sino que luego se vuelve predecible y al final artificialmente sensiblera (que no sensible, sutil o emotiva).</p>
<p>El primer problema es que para la media hora inicial el espectador no se ha enterado de nada. Ocultan las intenciones del protagonista y se extienden en una presentación de <strong>personajes y situaciones inconexas y aburridas</strong>. Cuando se sabe por fin para dónde va el asunto, sigue la retahíla de situaciones entrecortadas y aburridas que dilatan y dilatan ese final anunciado desde la primera escena cuando este hombre reporta su propio suicidio.</p>
<p>Pero lo peor de todo: la película parece contada para hablar de la bondad y generosidad de un hombre para con siete personas, pero desde muy temprano <strong>es evidente que lo hace es por culpa</strong>, que de no haber sido antes tan insensible y negligente no hubiera ocurrido el accidente y su ataque de “generosoidad” nunca sería posible en su vida. Para colmo, enamora a una pobre desahuciada, aún sabiendo que no podrá corresponderle porque se va a suicidar. Pero mucha gente sigue creyendo que esta es una película emotiva y sensible. ¡Sólo una patraña más de Hollywood para incautos!<br />
<strong><span style="color: #008080;">I.M.</span></strong></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/siete-almas-de-gabriele-muccino/443' addthis:title='Siete almas, de Gabriele Muccino ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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