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	<title>Cinéfagos &#187; oswaldo osorio</title>
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		<title>Taxi Teherán, de Jafar Panahi</title>
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		<pubDate>Wed, 04 May 2016 23:42:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[cine iraní]]></category>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/taxi-teheran-de-jafar-panahi/3475' addthis:title='Taxi Teherán, de Jafar Panahi' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>¿Realismo sórdido? Oswaldo Osorio Hay películas en las que el contexto y condiciones de su realización son más intensos e interesantes que su propuesta misma. El arresto domiciliario (no salir del país) y la prohibición de no hacer cine por veinte años proferidos contra el famoso cineasta iraní Jafar Panahi, así como su sistemática burla<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/taxi-teheran-de-jafar-panahi/3475">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/taxi-teheran-de-jafar-panahi/3475' addthis:title='Taxi Teherán, de Jafar Panahi ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/taxi-teheran-de-jafar-panahi/3475' addthis:title='Taxi Teherán, de Jafar Panahi' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;">¿Realismo sórdido?</span></h3>
<p><strong>Oswaldo Osorio</strong></p>
<p><a class="lightbox" href="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2016/05/taxi.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-3476" src="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2016/05/taxi.jpg" alt="taxi" width="700" height="250" /></a></p>
<p>Hay películas en las que el contexto y condiciones de su realización son más intensos e interesantes que su propuesta misma. El arresto domiciliario (no salir del país) y la prohibición de no hacer cine por veinte años proferidos contra el famoso cineasta iraní Jafar Panahi, así como su sistemática burla a esta última imposición, son ya circunstancias bien extremas y llenas de connotaciones que superan lo simple y un poco obvio que es su último filme.</p>
<p>El director de <strong>El globo blanco</strong> (1995) y <strong>El círculo</strong> (2001) ha fundado su obra en historias que describen con elocuencia la sociedad iraní y no dudan en cuestionar las injusticias del régimen y las tradiciones mismas de su país. A pesar de su condena en 2010, ya ha hecho dos películas co-dirigidas con colegas, una de ellas sobre su propio proceso judicial titulada <strong>Esto no es una película</strong> (2011).</p>
<p>En esta tercera desafía más abiertamente la prohibición, pues la dirige solo, e incluso la protagoniza. El ardid usado resulta ciertamente ingenioso. Trabaja como taxista y graba a los pasajeros que se suben al vehículo. Con esto se ahorra las locaciones y todo el equipo de producción, reducido a las cámaras dispuestas en el taxi. El carácter del material registrado ya es un poco más complejo, pues la relación entre realidad y ficción, así como entre personajes y personas se mezcla de forma intrigante.</p>
<p>Lo intrigante está en que no se sabe si lo que se está viendo es un documental o una calculada puesta en escena. La naturalidad con que van subiendo e interactuando los pasajeros (al parecer la usanza es compartir el taxi), así como la ilación de los diferentes temas sobre la cotidianidad de la ciudad o las restricciones del régimen, permite una fluidez y continuidad que hacen de la película un relato siempre atractivo y envolvente.</p>
<p>No obstante, cuando se van sumando temas como las reglas impuestas para hacer una película, la discusión sobre la pena de muerte, la falta de libertades, la represiva justicia estatal, entre otros, se hace evidente que todo está en función de una agenda política e ideológica definida por el cineasta y consecuente con la posición crítica que ha tomado en toda su obra. Los diálogos y personajes, entonces, empiezan a verse claramente planificados e, incluso, molesta un poco la obviedad y reiteración de los tópicos y críticas.</p>
<p>Es por eso que, finalmente, la película no tiene nada de sugerente. Lo que empezó como un ingenioso recurso para burlar la prohibición de hacer cine, terminó siendo un tinglado, montado con economía de elementos, para de nuevo retratar esta sociedad y al régimen, pero esta vez sin sutilezas ni la poética propia del cine.</p>
<p>También es cierto que es una película que debe juzgarse a partir de sus limitaciones, las cuales la hacen una obra tremendamente valiente que insiste en la denuncia y el amor por el cine. Eso fue lo que le premió el Festival de Cine de Berlín.  Y eso es lo que, en últimas, quedará cuando la película y las circunstancias de su creación terminen, con el tiempo, siendo una sola cosa.</p>
<p><iframe width="740" height="416" src="https://www.youtube.com/embed/dOkcmpwPXIo?feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/taxi-teheran-de-jafar-panahi/3475' addthis:title='Taxi Teherán, de Jafar Panahi ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Anomalisa, de Duke Johnson, Charlie Kaufman</title>
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		<pubDate>Mon, 28 Mar 2016 20:09:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[Anomalisa]]></category>
		<category><![CDATA[Charlie Kaufman]]></category>
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		<category><![CDATA[Duke Johnson]]></category>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/anomalisa-de-duke-johnson-charlie-kaufman/3433' addthis:title='Anomalisa, de Duke Johnson, Charlie Kaufman' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Una voz entre el sinsentido Oswaldo Osorio No es frecuente que en la industria del cine el guionista sea la estrella. Es lo que ocurre con Charlie Kaufman desde que concibió historias como ¿Quieres ser John Malkovick? (1999), El ladrón de Orquídeas (2002) y Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (2004). Desde entonces, solo<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/anomalisa-de-duke-johnson-charlie-kaufman/3433">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/anomalisa-de-duke-johnson-charlie-kaufman/3433' addthis:title='Anomalisa, de Duke Johnson, Charlie Kaufman ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/anomalisa-de-duke-johnson-charlie-kaufman/3433' addthis:title='Anomalisa, de Duke Johnson, Charlie Kaufman' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;">Una voz entre el sinsentido</span></h3>
<p><strong>Oswaldo Osorio</strong></p>
<p><a class="lightbox" href="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2016/03/Anomalisa-1.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-3436" src="http://blogs.elcolombiano.com/cinefagos/wp-content/uploads/2016/03/Anomalisa-1.jpg" alt="Anomalisa (1)" width="700" height="367" /></a></p>
<p>No es frecuente que en la industria del cine el guionista sea la estrella. Es lo que ocurre con Charlie Kaufman desde que concibió historias como <strong>¿Quieres ser John Malkovick?</strong> (1999), <strong>El ladrón de Orquídeas</strong> (2002) y <strong>Eterno resplandor de una mente sin recuerdos</strong> (2004). Desde entonces, solo ha hecho para el cine dos películas más, que él mismo dirigió: <strong>Sinécdoque en Nueva York</strong> (2008) y esta nueva película que, por ser animada en stop motion, ha pedido ayuda en la dirección.</p>
<p>A pesar de esta obra relativamente corta, su celebridad se debe a una singular combinación entre originalidad, rarezas argumentales y éxito de crítica y público. El suyo es un universo generalmente dislocado, transformado por realidades fantásticas o paralelas, las cuales usa como recurso para reflexionar sobre la identidad personal y el sentido de la vida, dos grandes temas que le han dado para abordar otros igualmente esenciales, como el amor, la muerte, el acto de crear y las relaciones del individuo con la sociedad.</p>
<p><strong>Anomalisa </strong>(2015) tiene también estas características. Es la historia de Michael Stone, un experto en servicio al cliente que va a Cincinnati a dictar una conferencia. En el hotel conoce a Lisa y al parecer su mundo cambia. Y es que su mundo es como el de la mayoría de sus personajes, en eso sí no hay mucha novedad: son seres grises, insatisfechos con sus vidas, inseguros y con problemas para relacionarse con la gente.</p>
<p>La novedad en esta propuesta de Kaufman no está tanto en que recreó su relato a partir de la técnica del stop motion, la cual resulta atractiva estéticamente por el particular acabado “realista” de sus marionetas, escenarios y decorados, sino que la originalidad deviene de un recurso que fue posible usar, justamente, porque se trataba de una película animada: el doblaje de las voces. Con este elemento pudo transmitir, con ingenio y contundencia, la forma en que el protagonista percibía el mundo y lo que cambió cuando conoció a Lisa.</p>
<p>La historia se desarrolla en día y medio, pero con eso es suficiente para dar cuenta de una vida de frustraciones e insatisfacciones. Desde el primer momento, cuando un hombre le toma la mano en el avión y con la cháchara del taxista que lo lleva al hotel, todo es para Michael Stone una serie de eventos incómodos y desagradables. Pero ese poco tiempo y esas situaciones, incluyendo la promesa de un feliz cambio, son suficientes para hacer un breve aunque elocuente tratado sobre el sinsentido existencial, y no solo el que soporta este hombre, sino el que puede acechar a millones de personas en el mundo contemporáneo.</p>
<p>Es una película ingeniosa en sus recursos argumentales y metafóricos, un alegato contra el conformismo de la vida diaria, que termina resignándose apenas al triste lamento de una vida sin lustre. Por eso es un relato tan estimulante como incómodo, que deja un buen sabor por el cine y un mal sabor por la vida.</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/anomalisa-de-duke-johnson-charlie-kaufman/3433' addthis:title='Anomalisa, de Duke Johnson, Charlie Kaufman ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Cinéfagos.net, 10 años de mucho cine</title>
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		<pubDate>Sun, 30 Aug 2015 19:51:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[Cine colombiano]]></category>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/cinefagos-net-10-anos-de-mucho-cine/3318' addthis:title='Cinéfagos.net, 10 años de mucho cine' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Celebramos con nuevo diseño y nuevas secciones El cine es como la vida y comer cine es alimentarse de ella. Cinéfagos.net ha estado alimentando la cinefagia de sus lectores desde hace ya una década. Un sitio dedicado principalmente a la crítica de cine y especialmente interesado en el cine colombiano, pero también con un amplio contenido<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/cinefagos-net-10-anos-de-mucho-cine/3318">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/cinefagos-net-10-anos-de-mucho-cine/3318' addthis:title='Cinéfagos.net, 10 años de mucho cine ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/cinefagos-net-10-anos-de-mucho-cine/3318' addthis:title='Cinéfagos.net, 10 años de mucho cine' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><div>
<h3><span style="color: #008080;">Celebramos con nuevo diseño y nuevas secciones</span></h3>
<p><span style="color: #008080;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2015/08/banner-cinefagos-10-años.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-3319" title="banner cinefagos 10 años" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2015/08/banner-cinefagos-10-años.jpg" alt="" width="500" height="185" /></a><br />
</span></p>
</div>
<div>
<p>El cine es como la vida y comer cine es alimentarse de ella. <strong>Cinéfagos.net</strong> ha estado alimentando la cinefagia de sus lectores desde hace ya una década. Un sitio dedicado principalmente a la crítica de cine y especialmente interesado en el cine colombiano, pero también con un amplio contenido complementado con artículos y ensayos, entrevistas, cuentos de cine, cómics, documentos históricos y textos sobre artes electrónicas. El sitio fue creado por el crítico de cine e investigador <strong>Oswaldo Osorio</strong>, y en él están publicados todos sus textos y producción académica (alrededor de 700 textos).</p>
<p>La página cuenta también con un boletín de crítica de cine semanal que reciben casi 10 mil suscriptores y del que ya van más de 450 ediciones. Además, se encuentra en Facebook: <strong>/cinefagos.net</strong> y Twitter: <strong>@cinefagosne</strong>, redes desde donde desarrolla contenidos adicionales de mayor actualidad. Así mismo, la marca <strong>Cinéfagos.net</strong>tiene un blog en el portal del periódico <strong>El Colombiano</strong> (<strong><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos">www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos</a></strong>), en el cual próximamente estarán publicados los textos producidos en la<strong>Escuela de crítica de cine</strong>, otra iniciativa de Cinéfagos.net.</p>
<p>Para estos diez años  el sitio trae grandes cambios, los cuales fueron posibles con el apoyo de la <strong>Beca de realización de publicaciones artísticas periódicas otorgada por el Municipio de Medellín. </strong>Entre los cambios está un nuevo, más rico y versátil diseño, así como la inclusión de tres nuevas secciones: una dedicada a la actualidad noticiosa del cine nacional e internacional; otra llamada <strong>Cuadro a cuadro</strong>, en la que, por medio de un cómic de una viñeta, el cinéfilo Íñigo Montoya hará comentarios sobre el arte y la industria cinematográfica; y un video blog, que inicia en el mes de septiembre, titulado <strong>Pregúntale a Íñigo</strong>, en el que este estudioso del cine responderá diversas inquietudes sobre toda clase de cinefagias.</p>
</div>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/cinefagos-net-10-anos-de-mucho-cine/3318' addthis:title='Cinéfagos.net, 10 años de mucho cine ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Avatar, de James Cameron</title>
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		<pubDate>Mon, 28 Dec 2009 21:53:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/avatar-de-james-cameron/1031' addthis:title='Avatar, de James Cameron' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Una aventura corriente en un ambiente poco corriente Por: Oswaldo Osorio No ha pasado un mes desde que escribí sobre la relación cine-tecnología a propósito de Los fantasmas de Scrooge (Zemeckis). Con esta nueva película de James Cameron, igualmente, es imposible no anteponer el aspecto tecnológico al momento de referirse a ella. Y no es<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/avatar-de-james-cameron/1031">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/avatar-de-james-cameron/1031' addthis:title='Avatar, de James Cameron ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/avatar-de-james-cameron/1031' addthis:title='Avatar, de James Cameron' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/12/avatar.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-1033" style="margin-left: 7px; margin-right: 7px;" title="avatar" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/12/avatar.jpg" alt="" width="330" height="415" /></a>Una aventura corriente en un ambiente poco corriente</span></h3>
<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>No ha pasado un mes desde que escribí sobre la <strong>relación cine-tecnología</strong> a propósito de Los fantasmas de Scrooge (Zemeckis). Con esta nueva película de James Cameron, igualmente, es imposible no anteponer el aspecto tecnológico al momento de referirse a ella. Y no es un buen augurio cuando se tiene que hablar primero de “aparatos” antes que de cualquier otra consideración cinematográfica. Y por lo visto, eso está sucediendo con mucha frecuencia en estos tiempos. Si bien el cine, por ser un arte nacido de una invención técnica, tiene como parte de su esencia el componente tecnológico, éste ha sido siempre un medio y no un fin en sí mismo. El fin debe ser el lenguaje cinematográfico y lo que con él se pueda decir.</p>
<p>Es cierto que las innovaciones tecnológicas pueden hacer avanzar al cine como lenguaje y también es cierto que el entretenimiento hace parte de la industria del cine, pero tampoco son aspectos suficientes, por sí solos, para hacer una definición completa del séptimo arte. El hecho de haber esperado más de una década para hacer esta película -porque, según Cameron, antes no existía la tecnología adecuada- evidencia la forma en que este director<strong> privilegió el aspecto formal y de efectos especiale</strong>s a la hora de concebir el proyecto. Esto salta a la vista (literalmente, pero siempre y cuando se vea en el sistema de tercera dimensión) y realmente resulta una exuberante experiencia para los sentidos.</p>
<p><span id="more-1031"></span></p>
<p>Sin embargo, cabe preguntarse por lo que hay detrás de imágenes tan magnificas y, verdaderamente, <strong>nunca antes vistas en el cine</strong>, así como preguntarse si el complejo y minucioso universo fantástico que se inventa Cameron nos habla de algo nuevo o, al menos, lo que dice lo hace con elocuencia. Las respuestas a estas dos preguntas en realidad no son satisfactorias. Empezando porque el mismo director reconoce que “quería crear un tipo de aventura corriente en un ambiente poco corriente”. Es decir, más de lo mismo pero con diferente empaque.</p>
<p>Y es que sin mucho esfuerzo el conocido esquema de su historia queda evidenciado. Se ha visto en innumerables cintas que lo desarrollan sin demasiadas variaciones: <strong>La misión</strong> (Joffe), <strong>Danza con lobos</strong> (Costner), <strong>El último samurai</strong> (Zwick), etc. El esquema es el del colonizador que quiere someter a una cultura más atrasada tecnológicamente, pero el encargado de hacerlo es seducido por la pureza de dicha cultura y no sólo se pasa de bando sino que, sorprendentemente, se hace líder de la resistencia contra su propio pueblo. Y por supuesto, toda la aventura aderezada con una fácil historia de amor entre el líder traidor de su pueblo y una mujer de la otra cultura, generalmente la hija del rey, quedando en el camino un pretendiente que, indefectiblemente, es el guerrero más valiente y el probable sucesor del trono.</p>
<p><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/12/avatar_tank_lo_1466784c.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-1034" title="avatar_tank_lo_1466784c" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/12/avatar_tank_lo_1466784c.jpg" alt="" width="460" height="288" /></a></p>
<p>Sólo repetir la fórmula hace bostezar, como efectivamente ocurrió en muchos pasajes del relato. Por eso no deja de ser frustrante que la película más costosa de la historia del cine, planeada por más de una década y realizada por un director que ha sabido equilibrar el arte con la industria del cine (<strong>El secreto del abismo, Alien: el regreso, Terminator I y II</strong>), sea una cinta tan poco significativa en la historia que cuenta, en la construcción de sus personajes y en las ideas de peso que le pueda transmitir al público. Es cierto que se podría hacer una lectura acerca de temas como la ecología y la arbitrariedad de las potencias colonizadoras, pero se trata de ideas demasiado obvias y básicas, que sólo merecen un comentario de un par de líneas que ya se está haciendo largo.</p>
<p>James Cameron estuvo más interesado en buscar la perfección de las imágenes generadas por computador, sobre todo las humanoides, que hasta ahora habían sido inacabadas, también más empeñado en la pulcritud del acople entre imágenes digitales y personajes reales, en concebir acciones e imágenes que permitieran explorar el nuevo sistema de <strong>tercera dimensión (Real D)</strong>, e incluso en buscar con ciertos acabados, dinámicas de las acciones y puntos de vista un acercamiento al lenguaje de los<strong> videojuegos</strong>, con lo cual seguramente conectaría mucho más fácil con el grueso del público (14 a 25 años).</p>
<p>Es por eso que, ante tal despliegue y preeminencia de recursos técnicos y financieros en este filme hecho de superlativos, es inevitable mirar al lado opuesto y recordar aquella frase de <strong>Glauber Rocha</strong> en la que decía que lo único que necesitaba para hacer una película era una cámara en la mano y una idea en la cabeza.</p>
<p><strong><span style="color: #008080;">FICHA TÉCNICA</span></strong></p>
<p><strong>Dirección y guión:</strong> James Cameron</p>
<p><strong>Producción: </strong>James Cameron, Jon Landau y Rae Sanchini.</p>
<p><strong>Música:</strong> James Horner</p>
<p><strong>Fotografía:</strong> Mauro Fiore</p>
<p><strong>Reparto:</strong> Sam Worthington, Zoë Saldana, Sigourney Weaver, Michelle Rodriguez, Giovanni Ribisi. Joel David Moore, C.C.H. Pounder, Wes Studi, Laz Alonso, Stephen Lang, Matt Gerald.</p>
<p>USA – 2009 &#8211; 162 min.</p>
<div id="post-961" class="post"><span class="entry">
<h3 style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;">Vea más en:</span></h3>
<h2 style="text-align: center;"><a href="http://www.cinefagos.net/"><span style="color: #008080;">www.cinefagos.net</span></a></h2>
<p style="text-align: center;"><strong>Ensayos &#8211; críticas &#8211; cine colombiano &#8211; cómics &#8211; cuentos de cine</strong></p>
<p style="text-align: center;">
<div><strong><br />
</strong></div>
</p></span></div>
<p><a name="respond"></a></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/avatar-de-james-cameron/1031' addthis:title='Avatar, de James Cameron ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>Bastardos sin gloria, de Quentin Tarantino</title>
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		<pubDate>Sun, 08 Nov 2009 00:07:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[Bastardos sin gloria]]></category>
		<category><![CDATA[cine de explotación]]></category>
		<category><![CDATA[cinefagos]]></category>
		<category><![CDATA[crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[Inglourious basterds]]></category>
		<category><![CDATA[oswaldo osorio]]></category>
		<category><![CDATA[Quentin Tarantino]]></category>

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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/bastardos-sin-gloria-de-quentin-tarantino/944' addthis:title='Bastardos sin gloria, de Quentin Tarantino' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>5 en gramática y 0 en historia Por: Oswaldo Osorio Cada película de Quentin Tarantino es un acontecimiento. Toda la cinefilia mundial lo espera, aun para odiarlo o despreciarlo. Porque es un cineasta de excesos, genialidades, caprichos adolescentes y de un impecable dominio del oficio de contar historias con imágenes en movimiento. Esta nueva película<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/bastardos-sin-gloria-de-quentin-tarantino/944">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/bastardos-sin-gloria-de-quentin-tarantino/944' addthis:title='Bastardos sin gloria, de Quentin Tarantino ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/bastardos-sin-gloria-de-quentin-tarantino/944' addthis:title='Bastardos sin gloria, de Quentin Tarantino' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/11/bastardos_sin_gloria_afiche.jpg"><img class="size-medium wp-image-946 alignleft" style="margin-left: 7px; margin-right: 7px;" title="bastardos_sin_gloria_afiche" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/11/bastardos_sin_gloria_afiche-210x300.jpg" alt="" width="210" height="300" /></a>5 en gramática y 0 en historia </span></h3>
<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>Cada película de Quentin Tarantino es un acontecimiento. Toda la cinefilia mundial lo espera, aun para odiarlo o despreciarlo. Porque es un cineasta de <strong>excesos, genialidades, caprichos adolescentes y de un impecable dominio del oficio</strong> de contar historias con imágenes en movimiento. Esta nueva película puede que irrite a los historiadores, que mate del tedio con sus interminables diálogos al espectador común, que cause escozor hasta al último sádico del cine gore, que excite al cinéfilo que gusta de cazar citas o que maraville al estudioso del lenguaje del cine, el caso es que nunca podrá ser posible que sea vista como una cinta cualquiera.</p>
<p>Lo primero que hay siempre que tener en cuenta para ver ésta y casi todas las cintas de QT es que el referente del que parte para crear sus universos, historias y personajes no es la realidad sino el cine (y a veces la televisión), con toda su iconografía, historia y mitología. Los homenajes y variaciones al cine de explotación de los setenta son sus preferidos: las artes marciales en el díptico de<strong> Kill Bill</strong>, blackxplotation en <strong>Jackie Brown</strong> o películas de autos, carreras y choques en <strong>Death proof</strong>. Con su nuevo filme hace referencia al cine de explotación de guerra, tipo <strong>Los doce del patíbulo</strong> (Aldrich, 67), o incluso al llamado macaroni combat, que es la versión italiana de este cine, así como el espagueti western lo fuera a las películas del oeste.</p>
<p><span id="more-944"></span></p>
<p>Es por eso que este genio perverso elige la más cinematográfica de todas las guerras con los más agradecidos villanos del cine: la <strong>Segunda Guerra Mundial y los odiadísimos nazis</strong>. Ya con esta materia prima y el mencionado referente, se dedica a hacer lo que mejor sabe, esto es, elaboradas y precisas situaciones, organizadas por capítulos, en las que despliega todo su talento para crear cinéticas coreografías de diálogos, personajes, imágenes, música y momentos de artificial pero eficaz tensión.</p>
<p>La película empieza calcando el estilo de los <em>espagueti westerns</em> de <strong>Sergio Leone</strong> y luego empata con una de esas larguísimas escenas donde el diálogo, a veces inocuo, redundante o retórico, se toma la narración y permite construir la filigrana de un personaje o la tensión creciente que inevitablemente terminará con un gran arrebato. Esos diálogos que irritan tanto a algunos pero que son su principal marca de fábrica, están a lo largo de todo el relato y son la principal razón para que el actor<strong> Christoph Waltz</strong>, en su políglota interpretación del coronel Landa, se robe todo el protagonismo, el mismo que<strong> Brad Pitt</strong> no supo aprovechar con su caricaturesca mandíbula y la pobreza de diálogos.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/11/bastardos-sin-gloria1-506x337.jpg"><img class="size-medium wp-image-947 aligncenter" title="bastardos-sin-gloria1-506x337" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/11/bastardos-sin-gloria1-506x337-300x199.jpg" alt="" width="300" height="199" /></a></p>
<p>Después de este inicio, Tarantino se abalanza sobre el público con su infaltable <strong>dosis de violencia</strong>, que en él nunca es simple, sino siempre sazonada con apología (en el visual y dinámico sentido de la palabra), regodeo estilístico y estetización. Sin embargo, en este caso sus personajes y su mirada a la violencia empiezan a rayar con gratuito sadismo, que ya estaba presente plenamente en <strong>Death proof</strong> (donde es mostrada, una a una, aunque sucede simultáneamente, la forma como cuatro chicas son grotescamente mutiladas en un choque). Lejos está esa cámara sugestiva y mesurada de su opera prima, <strong>Reservoir dogs</strong>, que voltea a mirar hacia una pared cuando le cortan la oreja al policía.</p>
<p>Ahora, lo de <strong>jugar con acontecimientos históricos</strong> es un arma de doble filo. En principio, puede ser contraproducente, pues cuando el relato llega a acontecimientos históricos tan conocidos, como la forma en que mueren Hitler y el alto mando nazi, entonces la intriga y la tensión que traía el relato desaparece y la expectativa se acaba, pues ante el conocimiento de la historia, el espectador puede pensar que todo ese asunto de la Operación Kino en el teatro es sólo una larguísima transición hacia el verdadero desenlace.</p>
<p>Por otro lado, cuando los hechos históricos son sorprendentemente transformados por la película, esto puede ser vito como un fascinante gesto de <strong>irreverencia con la Historia</strong>, pero también como un capricho desconcertante, por lo autocomplaciente y disparatado de la salida. Nuevamente lo que se ve aquí es una banda de vengadores sádicos que responden a la crueldad con mucha más crueldad. Y aunque se sabe que lo de Tarantino es divertimento cinematográfico, es mascar cine y regurgitar efectistas relatos, eso <strong>no lo exime de tener una ética</strong> para con sus personajes y con el público.</p>
<p>Es por esto último que resulta ambigua la sensación general que deja esta película. De un lado, la gramática, es decir, la escritura cinematográfica de Tarantino, da gusto “leerla” y degustarla, en especial para la cinefilia; pero por otro lado, su carga de referentes y sus caprichos irresponsables hacen un poco masturbatorio su discurso, además, dejándolo todo limitado a un brillante y atractivo ejercicio estilístico, sin que al final de cuentas quede nada en el seso del espectador, algo que sólo es conseguido en Jackie Brown. Por eso ya, a estas alturas, también empieza a hartar tanta<strong> contundencia visual y narrativa envolviendo tanta nadería</strong>. Es por eso que a Quentin Tarantino se le ama o se le odia, pero también es posible, como lo constata este texto, amarlo y odiarlo al mismo tiempo.</p>
<p><strong><span style="color: #008080;">FICHA TÉCNICA</span></strong></p>
<p><strong>Título original: </strong>Inglourious basterds</p>
<p><strong>Dirección y guión</strong>: Quentin Tarantino</p>
<p><strong>Producción:</strong> Lawrence Bender</p>
<p><strong>Fotografía:</strong> Bob Richardson.</p>
<p><strong>Reparto:</strong> Brad Pitt, Diane Kruger, Mélanie Laurent, Christoph Waltz, Michael Fassbender, Daniel Brühl, Eli Roth, B.J. Novak, Til Schweiger, Gedeon Burkhard, Julie Dreyfus.</p>
<p>USA/Alemania Año: 2009. Duración: 153 min.</p>
<h3 style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;">Vea más en:</span></h3>
<h2 style="text-align: center;"><a href="http://www.cinefagos.net/"><span style="color: #008080;">www.cinefagos.net</span></a></h2>
<p style="text-align: center;"><strong>Ensayos &#8211; críticas &#8211; cine colombiano &#8211; cómics &#8211; cuentos de cine</strong></p>
<p style="text-align: center;">
</p><p style="text-align: center;">
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		<title>El luchador, de Darren Aronofsky</title>
		<link>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-luchador-de-darren-aronofsky/908</link>
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		<pubDate>Sat, 24 Oct 2009 01:23:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[cine y lucha]]></category>
		<category><![CDATA[cinefagos]]></category>
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		<category><![CDATA[El luchador]]></category>
		<category><![CDATA[la lucha en el cine]]></category>
		<category><![CDATA[mickey rourke]]></category>
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				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-luchador-de-darren-aronofsky/908' addthis:title='El luchador, de Darren Aronofsky' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/10/wrestler-poster-final-medsize.jpg"><img class="size-medium wp-image-910 alignright" title="wrestler-poster-final-medsize" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/10/wrestler-poster-final-medsize-202x300.jpg" alt="" width="202" height="300" /></a>Combate por la redención</span></h3>
<p><strong>Por Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>Como ositos cariñositos llenos de músculos y dieta de esteroides, ésa es una primera reveladora impresión que deja esta película sobre el mundo de los luchadores. Sin embargo, es una revelación que se queda sólo en el plano de lo anecdótico, porque la que resulta más contundente, y que en últimas es la razón de ser de este filme, es el <strong>dramático retrato </strong>que hace el director de estos “deportistas” al final de sus carreras. Es eso lo que se queda grabado y dando vueltas en la cabeza hasta mucho después de acabarse la cinta, y no ese insólito ambiente de afectos y camaradería de estos hombres que se hacen las bestias en el cuadrilátero.</p>
<p>Aunque sorprende más aún ver quién hizo este filme: Darren Aronofsky, un director conocido por películas visual y argumentalmente efectistas (<strong>Pi, Requiem por un sueño</strong>) o por fantasías con pretensiones de trascendentalidad (<strong>La fuente</strong>). Y sorprende porque lo que en esta nueva cinta presenta es una historia que le apuesta a todo lo contrario, esto es, al realismo, tanto en la concepción del personaje como en la mirada que hace a su cotidianidad desde la puesta en escena, y también a la forma casi documental como lo registra con su cámara (con luz natural, cámara al hombro y sin cuidados encuadres). Todo eso para hacer más cercanos y viscerales esos “últimos días” de un guerrero que devino en un hombre común y corriente (y hasta con menos ventajas).</p>
<p><span id="more-908"></span></p>
<p>Porque ésta es la<strong> historia de un perdedor</strong> en la vida cotidiana y de un <strong>luchador en decadencia</strong>, no porque no sea bueno en su oficio, sino por culpa del implacable paso de los años. Ambas visiones, la de su vida y la de su oficio, resultan tremendamente dramáticas, tristes incluso. Pero la diferencia es que la mirada a su vida lleva la carga del patetismo, puesto que su existencia es el producto de la acumulación de los errores de un hombre que no merece una segunda oportunidad. La mirada a su oficio, en cambio, algo ungida está de dignidad, no sólo por la actitud que asume, sino también por lo que él significa para su gremio y sus colegas.</p>
<p>Esta diferencia en los dos aspectos de su vida se ve claramente demarcada por la soledad que lo acompaña como hombre y la familia que tiene como luchador (aunque sólo unas horas los fines de semana). Es esa soledad, que parece calar como el frío que cubre esta historia de invierno, la que realmente le enrostra su fracaso en la vida.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/10/wrestlerrourkemickeylc121508.jpg"><img class="size-medium wp-image-911 aligncenter" title="wrestlerrourkemickeylc121508" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/10/wrestlerrourkemickeylc121508-300x222.jpg" alt="" width="300" height="222" /></a></p>
<p>No importa tanto la falta de dinero, de fama o de juventud, sino que no tenga a nadie realmente cercano en el mundo. Y esta idea de la soledad, más la de la decadencia por el paso de los años, está reforzada con el personaje de la stripper, quien aparece en el relato en la medida justa, ya para complementar estas ideas o para abrir una esperanza ante tanta desventura.</p>
<p>Pero no hay pecador, perdedor y decadente sin, al menos, la intensión de buscar su redención. Sólo que en este personaje, más que intención, parece una determinación. Por eso la película, en realidad, no tanto busca hablar del pecador, el perdedor y el decadente, sino que más bien insiste en mostrar al hombre y al luchador que pone su mayor empeño en dejar de ser todo eso, o al menos en minimizar los daños. De ahí que se le vea empecinado en recuperar a su hija, en conseguir un trabajo, en tener un amor (o al menos una compañera) y, sobre todo, en no abandonar la lucha, con esa pasión y brío que siempre pone en ella.</p>
<p>Así que ésta parece, en principio, otra historia más de un perdedor, pero la verdad es que es la de un luchador, en los sentidos literal y figurativo de la palabra. Una historia que es inevitable mirar con cierta consternación y casi siempre con solidaridad por su protagonista, un sentimiento que, además, termina reforzado por la sólida presencia del actor Mickey Rourke, tal vez el único que podía lograr tal realismo y contundencia en esta historia que se mueve entre el patetismo y la dignidad.</p>
<p><strong>P.D.</strong> Un apunte musical que nunca se olvidará: Como es el rock duro y festivo de los ochenta la banda sonora de la vida de estos luchadores, su protagonista se queja por ese flojo de Kurt Kobain (quejumbroso y suicida) que llegó para echarlo todo a perder.</p>
<p><span style="color: #008080;"><strong>FICHA TÉCNICA</strong></span></p>
<p><strong>Título original</strong>: The wrestler</p>
<p><strong>Dirección:</strong> Darren Aronofsky.</p>
<p><strong>Guión:</strong> Robert Siegel.</p>
<p><strong>Producción:</strong> Darren Aronofsky y Scott Franklin.</p>
<p><strong>Música:</strong> Clint Mansell.</p>
<p><strong>Fotografía:</strong> Maryse Alberti.</p>
<p><strong>Reparto:</strong> Mickey Rourke, Marisa Tomei, Evan Rachel Wood, Mark Margolis, Todd Barry, Ernest Miller.</p>
<p>USA &#8211; 2008 &#8211; 105 min.</p>
<h3 style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;">Vea más en:</span></h3>
<h2 style="text-align: center;"><a href="http://www.cinefagos.net/"><span style="color: #008080;">www.cinefagos.net</span></a></h2>
<p style="text-align: center;"><strong>Ensayos &#8211; críticas &#8211; cine colombiano &#8211; cómics &#8211; cuentos de cine</strong></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/el-luchador-de-darren-aronofsky/908' addthis:title='El luchador, de Darren Aronofsky ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Julie &amp; Julia, de Nora Ephron</title>
		<link>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/julie-julia-de-nora-ephron/898</link>
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		<pubDate>Tue, 20 Oct 2009 16:54:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[cine y cocina]]></category>
		<category><![CDATA[cine y comida]]></category>
		<category><![CDATA[cinefagos]]></category>
		<category><![CDATA[crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[Julie & Julia]]></category>
		<category><![CDATA[Meryl Streep]]></category>
		<category><![CDATA[Nora Ephron]]></category>
		<category><![CDATA[oswaldo osorio]]></category>

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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/julie-julia-de-nora-ephron/898' addthis:title='Julie &#038; Julia, de Nora Ephron' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Salvadas por la cocina Por: Oswaldo Osorio El cine siempre ha tenido un especial aprecio por la buena comida. Recetas, cocineros y emotivas historias con frecuencia son óptimos ingredientes para contar entrañables relatos de celuloide. Y todo eso siempre está bien marinado con amor. Aunque es cierto que en esta película el amor no está<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/julie-julia-de-nora-ephron/898">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/julie-julia-de-nora-ephron/898' addthis:title='Julie &#38; Julia, de Nora Ephron ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
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<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>El cine siempre ha tenido un especial aprecio por la buena comida. Recetas, cocineros y emotivas historias con frecuencia son óptimos ingredientes para contar entrañables relatos de celuloide. Y todo eso siempre está bien marinado con amor. Aunque es cierto que en esta película el amor no está en primer plano, pero en cierta medida es el que hace posible el encuentro de dos mujeres separadas por el tiempo, pero unidas por el gusto por cocinar y una determinación que las definió como seres humanos.</p>
<p>A mediados del siglo XX en París y a principios del XXI en Queens, <strong>Julia Child </strong>y <strong>Julie Powell</strong>, respectivamente, se imponen a sí mismas un reto muy parecido, dominar el arte de cocinar, cada una a su manera y a partir de ciertas condiciones. Pero lo que verdaderamente las une es lo que este reto significó para sus vidas, pues afrontarlo y superarlo las hizo mejores personas. O al menos así lo quiere proponer este filme de Nora Ephron, una guionista y directora que ha tenido buena mano para contar historias emotivas y cándidas (en el buen sentido de la palabra), como <strong>Sintonía de amor </strong>o<strong> Michael</strong>.</p>
<p><span id="more-898"></span></p>
<p>El relato comienza con un tono divertido y desenfadado, casi como si fuera una comedia romántica, sólo que el encuentro entre las dos protagonistas sólo puede ser construido por el espectador, pues únicamente es posible a partir de un ideal y un espíritu común. Hace parte de este tono la relación de estas mujeres con sus respectivos esposos, y aquí es donde entra la relación con el amor que siempre ha estado ligado con las historias sobre comida en el cine. Porque si estas dos mujeres no hubieran estado enamoradas, y además incondicionalmente apoyadas por sus esposos, difícilmente habrían emprendido sus empresas y dedicado a ellas con tal pasión. ¿Quién quiere hacer una espléndida cena para comérsela toda en la soledad de su casa?</p>
<p>La narración es dinámica y envolvente, incluso jugando con la expectativa, porque va saltando entre épocas y de una mujer a otra, estableciendo un evidente paralelismo en sus vidas: su relación con la cocina, su vida sentimental y las dificultades de sacar sus proyectos adelante. Sin embargo, se cuida de no hacerlas ver idénticas, y la gran diferencia la marca con la relación entre maestra y pupila, mostrando el encanto, el aplomo y hasta la sabiduría de Julia Child, frente a la lucha de Julie Powell por conseguir estas cualidades de su mentora.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/10/julie-_-julia_2.jpg"><img class="size-medium wp-image-902 aligncenter" title="julie-_-julia_2" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/10/julie-_-julia_2-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a></p>
<p>Pero el tono desenfadado y hasta cómico de la primera mitad de la película se va transformando en uno más grave y reflexivo a medida que aparecen las complicaciones en la materialización de los proyectos de ambas mujeres: ni la publicación del libro ni el sostenimiento del blog tienen el camino fácil. Pero es en las dificultades cuando mejor se pone a prueba el carácter de las personas y su concepción del mundo. Desde la posición de Julia, que casi nunca flaquea, hasta la actitud de Julie, que parece siempre un conejito asustado, podemos ver la sólida construcción de sus personajes y su visión de las cosas: de la cocina, de las relaciones personales y de la vida misma.</p>
<p>Se trata de una cinta encantadora y llena de elementos significativos que darían lugar a reflexiones más amplias, como la diferencia de culturas entre Francia y Estados Unidos, también la contraposición entre dos momentos separados por más o menos medio siglo, lo que cambia y permanece en relación con el rol de la mujer en la sociedad según estas épocas y culturas, la sutil pero definitiva presencia del amor, y en fin, una variedad de asuntos que oscilan entre la levedad y la seriedad, lo cual la hace, además, una película equilibrada que puede satisfacer y hasta estimular a un público muy amplio.</p>
<p><strong>FICHA TÉCNICA</strong></p>
<p><strong>Dirección:</strong> Nora Ephron.</p>
<p><strong>Guión:</strong> Nora Ephron; basado en los libros &#8220;Julie &amp; Julia&#8221; de Julie Powell y &#8220;My life in France&#8221; de Julia Child y Alex Prud&#8217;homme.</p>
<p><strong>Producción:</strong> Laurence Mark, Nora Ephron, Amy Robinson y Eric Steel.</p>
<p><strong>Música:</strong> Alexandre Desplat.</p>
<p><strong>Fotografía: </strong>Stephen Goldblatt.</p>
<p><strong>Reparto:</strong> Meryl Streep, Amy Adams, Jane Lynch, Stanley Tucci, Chris Messina, Linda Emond, Mary Lynn Rajskub.</p>
<p>USA &#8211; 2009.</p>
<div id="post-871" class="post"><span class="entry">
<h3 style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;">Vea más en:</span></h3>
<h2 style="text-align: center;"><a href="http://www.cinefagos.net/"><span style="color: #008080;">www.cinefagos.net</span></a></h2>
<p style="text-align: center;"><strong>Ensayos &#8211; críticas &#8211; cine colombiano &#8211; cómics &#8211; cuentos de cine</strong></p>
</span></div>
<p><a name="comments"></a></p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/julie-julia-de-nora-ephron/898' addthis:title='Julie &amp; Julia, de Nora Ephron ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>La pasión de Gabriel, de Luis Alberto Restrepo</title>
		<link>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-pasion-de-gabriel-de-luis-alberto-restrepo/816</link>
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		<pubDate>Fri, 21 Aug 2009 05:18:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine colombiano]]></category>
		<category><![CDATA[cine e iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[cine y conflicto colombiano]]></category>
		<category><![CDATA[cine y sacerdotes]]></category>
		<category><![CDATA[cine y violencia]]></category>
		<category><![CDATA[cinefagos]]></category>
		<category><![CDATA[guerrilla]]></category>
		<category><![CDATA[La pasión de Gabriel]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Alberto Restrepo]]></category>
		<category><![CDATA[oswaldo osorio]]></category>

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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-pasion-de-gabriel-de-luis-alberto-restrepo/816' addthis:title='La pasión de Gabriel, de Luis Alberto Restrepo' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Pastor de ovejas negras Por: Oswaldo Osorio Si alguien como el padre Gabriel no puede salvar a Colombia, o por lo menos a uno de sus pueblitos, entonces las esperanzas de que este país solucione sus problemas son cada vez más ilegibles. Nuevamente la ficción en el cine colombiano retoma ciertas circunstancias de la realidad,<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-pasion-de-gabriel-de-luis-alberto-restrepo/816">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-pasion-de-gabriel-de-luis-alberto-restrepo/816' addthis:title='La pasión de Gabriel, de Luis Alberto Restrepo ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-pasion-de-gabriel-de-luis-alberto-restrepo/816' addthis:title='La pasión de Gabriel, de Luis Alberto Restrepo' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/08/pasion_de_gabriel-poster.jpg"><img class="size-medium wp-image-820 alignright" style="margin-left: 7px; margin-right: 7px;" title="pasion_de_gabriel-poster" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/08/pasion_de_gabriel-poster-224x300.jpg" alt="" width="224" height="300" /></a>Pastor de ovejas negras</span></h3>
<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>Si alguien como el padre Gabriel no puede salvar a Colombia, o por lo menos a uno de sus pueblitos, entonces las esperanzas de que este país solucione sus problemas son cada vez más ilegibles. Nuevamente la ficción en el cine colombiano retoma ciertas circunstancias de la realidad, hace su versión y <strong>reflexiona sobre la compleja red de causas y actores que intervienen en el conflicto nacional.</strong> Y nuevamente Luis Alberto Restrepo plantea, con lúcida sencillez, su mirada a esa guerra que se libra en los campos y sus devastadoras consecuencias para el país.</p>
<p>Ya lo había hecho en <strong>La primera noche</strong> (2003), su ópera prima, una película que, con descarnada elocuencia, ponía en evidencia el fuego cruzado en medio del cual viven los campesinos colombianos, así como la más nefasta de sus consecuencias, su desplazamiento hacia un oscuro futuro en las ciudades.</p>
<p>Con esta nueva película complementa este enunciado y mantiene el pesimismo sobre las trágicas salidas por las que siempre opta la problemática del país. Si en La primera noche el desamor fue el conflicto íntimo a partir del cual se articuló el otro conflicto más amplio, el armado, en esta otra película el conflicto íntimo que lo articula es el apasionamiento de un sacerdote por los distintos aspectos relacionados con su vida: apasionamiento ante la injusticia social, la corrupción política, la obtusidad de la iglesia y por<strong> el amor de una mujer</strong>.</p>
<p><span id="more-816"></span></p>
<p>En manos de otro director esta última pasión tal vez habría sido explotada en proporción a las ambiciones de taquilla, pero con Restrepo esto puede ser lo más admirable y el principal indicio de que estamos ante un director serio e inteligente, pues no se dejó llevar por facilismos ni concesiones sensacionalistas e <strong>hizo de la historia de amor sólo uno más de los elementos</strong> a partir de los cuales construye a su personaje, y con él, su visión del conflicto colombiano.</p>
<p>Toda esta pasión emana de la firmeza con la que concibe su labor ministerial. Su trasgresión al voto de castidad es la primera manifestación de inconformidad con el estado de cosas, tanto de su iglesia como de su país. Dentro de la lógica de la <strong>filosofía cristiana</strong> no es posible desentenderse de los problemas sociales y políticos que padece su comunidad.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/08/la-pasion-de-gabriel2.jpg"><img class="size-medium wp-image-821 aligncenter" title="la-pasion-de-gabriel2" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/08/la-pasion-de-gabriel2-300x152.jpg" alt="" width="300" height="152" /></a></p>
<p>Pero este país está tan polarizado que cualquiera que asuma una posición sin alinearse con ninguna de las partes se convierte en enemigo. La neutralidad de su investidura no evitó que el padre Gabriel fuera juzgado, ya por el ejército, la guerrilla, los políticos, la iglesia y hasta la misma comunidad. <strong>Asumir el humanismo como principi</strong>o no permite quedar bien con nadie en un país en el que casi todos son las ovejas negras del redil, todos viven con odios y la violencia parece ser el único lenguaje que conocen.</p>
<p>Todo esto está contado con soltura y verosimilitud. Si bien se impone el realismo en la concepción y en la reconstrucción de ese universo, este realismo no está exento de sensibilidad en la mirada y de cuidadas imágenes. Y esa mirada es complementada por una eficaz puesta en escena, de la que se destaca la dirección de actores, empezando por el gran trabajo de su protagonista (<strong>Andrés Parra</strong>), una puesta en escena en la que Restrepo no se delata como uno de los más activos y exitosos directores de televisión del país, sino como un cineasta reflexivo y maduro, que pone su talento en función de que el público colombiano entienda y piense más en un conflicto que, de lo tanto que abruma, siempre tiende a anestesiar.</p>
<p><strong><span style="color: #008080;">FICHA TÉCNICA</span></strong></p>
<p><strong>Director:</strong> Luis Alberto Restrepo</p>
<p><strong>Guión:</strong> Diego Vásquez, Luis Alberto Restrepo</p>
<p><strong>Fotografía:</strong> Sergio García</p>
<p><strong>Productor ejecutivo:</strong> Alberto Amaya</p>
<p><strong>Reparto:</strong> Andrés parra, María Cecilia Sánchez, Diego Vásquez, Jorge Rodríguez, Isabel Gaona.</p>
<h3 style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;">Vea más en:</span></h3>
<h2 style="text-align: center;"><a href="http://www.cinefagos.net/"><span style="color: #008080;">www.cinefagos.net</span></a></h2>
<h5 style="text-align: center;"><span>Ensayos &#8211; críticas &#8211; cine colombiano &#8211; cómics &#8211; cuentos de cine</span></h5>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-pasion-de-gabriel-de-luis-alberto-restrepo/816' addthis:title='La pasión de Gabriel, de Luis Alberto Restrepo ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		</item>
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		<title>La vida es dulce, de Mike Leigh</title>
		<link>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-vida-es-dulce-de-mike-leigh/787</link>
		<comments>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-vida-es-dulce-de-mike-leigh/787#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 02 Aug 2009 16:08:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[cinefagos]]></category>
		<category><![CDATA[crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[La vida es dulce]]></category>
		<category><![CDATA[Mike Leigh]]></category>
		<category><![CDATA[oswaldo osorio]]></category>

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		<description><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-vida-es-dulce-de-mike-leigh/787' addthis:title='La vida es dulce, de Mike Leigh' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div>Una optimista bien informada Por: Oswaldo Osorio El título de esta película parece una ironía, al menos así es para quienes conocen la filmografía de este director, porque sus historias y personajes casi siempre están cargando con el peso de la vida y sus adversidades. Mike Leigh es para muchos el mejor director inglés de<br /><a class="moretag" href="https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-vida-es-dulce-de-mike-leigh/787">Continuar leyendo</a><div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-vida-es-dulce-de-mike-leigh/787' addthis:title='La vida es dulce, de Mike Leigh ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-vida-es-dulce-de-mike-leigh/787' addthis:title='La vida es dulce, de Mike Leigh' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/08/happy-un-cuento-sobre-la-felicidad-poster.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-789" title="happy-un-cuento-sobre-la-felicidad-poster" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/08/happy-un-cuento-sobre-la-felicidad-poster-210x300.jpg" alt="" width="210" height="300" /></a>Una optimista bien informada</span></h3>
<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>El título de esta película parece una ironía, al menos así es para quienes conocen la filmografía de este director, porque sus historias y personajes casi siempre están cargando con el peso de la vida y sus adversidades.</p>
<p>Mike Leigh es para muchos el mejor director inglés de los últimos tiempos, desde que con su inquietante y reveladora  <strong>Naked</strong> (1993) ganara la Palma de Oro en Cannes. Y en adelante, con títulos como <strong>Secretos y mentiras, Chicas de carrera, todo o nada y Vera Drake</strong>, descargó sobre el público algunos de los más intensos dramas que se hayan visto en el cine reciente, todos ellos afincados en un realismo que tiene como protagonistas a personas comunes y corrientes en medio de su cotidianidad. Por eso esta nueva película sorprende tanto, porque el personaje y la visión del mundo que nos propone está en las antípodas de sus devastadores y, al mismo tiempo, entrañables dramas.</p>
<p>La vida es dulce (los genios que rebautizan las películas en español no se enteraron que ya en 1990 Leigh hizo un filme con este mismo nombre) tiene como título original <strong>Happy-go-Luky</strong>, una expresión que hace referencia a una persona que ve la vida con optimismo y siempre está feliz y tranquila. No podría haber una mejor forma de describir a Poppy, la protagonista de esta cinta, una maestra de escuela a quien le debe doler la cara cuando no está sonriendo y que va por el mundo tan contenta como es posible serlo.</p>
<p><span id="more-787"></span></p>
<p>Es posible que muchos consideren chocante esta actitud de siempre estar feliz y procurando divertirse con todo, pues <strong>podría pensarse que una persona así es muy ingenua</strong>, le falta criterio para ver la vida o está evadiendo algo con ese comportamiento. Pero desde la primera secuencia queda clara la verdadera naturaleza del personaje por medio de un recurso muy eficaz, y es que cuando le roban la bicicleta, más que por el robo, Poppy se lamenta por no haberse podido despedir de ella, y dicho esto, empieza a caminar tan contenta por la calle como si fuera un bello camino sembrado de flores.</p>
<p>Dicen por ahí que <strong>un optimista es un pesimista mal informado</strong>, pero no es el caso de Poppy, pues no se trata de una mujer cándida ni desconectada de la realidad, al contrario, a sus treinta años tiene muy claro qué quiere en la vida y cómo la quiere vivir; además, afronta con seriedad los problemas que así lo demandan, como el de su alumno maltratado, por ejemplo, o también puede endurecer su carácter en los momentos en que tiene que hacerlo, como cuando tuvo que encarar a su instructor de conducción, un hombre absolutamente contrario a Poppy, un personaje que, aunque aisladamente pareciera un poco forzado y hasta caricaturesco, funciona muy bien para contribuir, por medio del contraste, a la construcción de la protagonista y su visión del mundo.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/08/happy_go_lucky1.jpg"><img class="size-medium wp-image-790 aligncenter" title="happy_go_lucky1" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/08/happy_go_lucky1-300x199.jpg" alt="" width="300" height="199" /></a></p>
<p>De manera que no es en ningún caso una película complaciente, ni inverosímil, porque en últimas lo que vemos es a una mujer inteligente y sensible que decide asumir una posición ante la vida, un poco estrafalaria (como su vestuario y su expresión corporal) y hasta empalagosa, pero <strong>consecuente con una lógica kármica</strong>, que no es otra cosa que la lógica de la causa-efecto y del sentido común, esto es, si se asume la vida con tranquilidad y buena voluntad y se establece una relación generosa y desenfadada con los demás, lo más probable es que todo resulte bien en la vida, y lo que resulte mal, pues con esa misma actitud se tratará de resolver.</p>
<p>A despecho de esta descripción de Poppy y su filosofía de vida, no se trata de una historia empalagosa e irritante por su optimismo, porque Mike Leigh sabe muy bien plantear ese <strong>tono entre sutil, realista e intimista</strong> que le ha puesto a sus otros filmes, con la gran diferencia que con un personaje así sólo podría resultar una comedia. Por eso lo que vemos es la historia de una mujer que podría ser cualquier otra, enmarcada en una cotidianidad que no es distinta a la de gran parte del mundo, pero en la que ella hace la diferencia con esa actitud que asume y que lo transforma todo.</p>
<p><strong><span style="color: #008080;">FICHA TÉCNICA</span></strong></p>
<p><strong>Título original</strong>: Happy-go-lucky</p>
<p><strong>Dirección y guión: </strong>Mike Leigh</p>
<p><strong>Producción</strong>: Simon Channing Williams</p>
<p><strong>Música:</strong> Gary Yershon</p>
<p><strong>Fotografía:</strong> Dick Pope</p>
<p><strong>Reparto: </strong>Sally Hawkins, Alexis Zegerman, Andrea Riseborough, Samuel Roukin, Sinéad Matthews, Kate O&#8217;Flynn, Sarah Niles, Eddie Marsan.</p>
<p>Reino Unido – 2008 &#8211; 118 min.</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/la-vida-es-dulce-de-mike-leigh/787' addthis:title='La vida es dulce, de Mike Leigh ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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		<title>Río helado, de Courtney Hunt</title>
		<link>https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/rio-helado-de-courtney-hunt/782</link>
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		<pubDate>Fri, 31 Jul 2009 05:22:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Cinefagos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[cine y mujer]]></category>
		<category><![CDATA[cinefagos]]></category>
		<category><![CDATA[Courtney Hunt]]></category>
		<category><![CDATA[crítica de cine]]></category>
		<category><![CDATA[oswaldo osorio]]></category>
		<category><![CDATA[Río helado]]></category>

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				<content:encoded><![CDATA[<div class="addthis_toolbox addthis_default_style addthis_32x32_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/rio-helado-de-courtney-hunt/782' addthis:title='Río helado, de Courtney Hunt' ><a class="addthis_button_twitter"></a><a class="addthis_button_facebook"></a><a class="addthis_button_delicious"></a><a class="addthis_button_"></a><a class="addthis_button_compact"></a></div><h3><span style="color: #008080;"><a href="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/07/frozen-river-poster.jpg"><img class="size-medium wp-image-784 alignleft" style="margin-left: 7px; margin-right: 7px;" title="frozen-river-poster" src="http://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/wp-content/uploads/2009/07/frozen-river-poster-202x300.jpg" alt="" width="202" height="300" /></a>La marginalidad congelada</span></h3>
<p><strong>Por: Oswaldo Osorio</strong></p>
<p>Desde el mismo título esta película se conjura contra el estado de ánimo y la felicidad de sus personajes. El título es sólo un indicio de ese paisaje físico que rodea y condiciona el otro paisaje, el emocional, que se percibe tan bajo como la temperatura de aquella zona fronteriza en que viven, una zona marginada por el clima y la distancia. Es en estas circunstancias que se desarrolla esta historia, <strong>modesta pero con una fuerza conmovedora</strong>, una historia sobre la marginalidad a todos sus niveles: geográfica, económica, racial, sentimental y hasta de género.</p>
<p>Porque ésta es <strong>una historia de mujeres</strong>, que además son pobres y abandonadas, y para ajustar, cargando con el peso, también material y emocional, de la descendencia. De un lado está Ray, una mujer con dos hijos y abandonada por un esposo jugador que se llevó el dinero de la casa de sus sueños, y del otro está Lila Littlewolf, una joven de origen mohawk sin futuro que vive dándose tumbos contra el mundo.</p>
<p><span id="more-782"></span></p>
<p>Si bien las carencias económicas parecen ser el centro de la historia y conflicto inmediato, y efectivamente es lo que hace que estas mujeres tomen unas arriesgadas y fundamentales decisiones, es su desamparo y su espíritu atribulado lo que cubre el ambiente del relato como la fría nieve cubre el paisaje.</p>
<p>Pero viendo aún más allá de lo que nos presenta esta historia, lo que realmente está en el centro es el encuentro entre estas dos desamparadas de la fortuna, así como esa desconfiada solidaridad que  las une y pone de relieve su marginalidad. Es la relación que establecen lo que le da calor a esta <strong>historia tan aterradoramente fría</strong>, y lo que hace que el humanismo sea el que sobresalga por sobre esa gélida capa de indiferencia, rechazo  y abandono en que viven.</p>
<p>El mayor peso dramático de esta historia deviene de ese estado permanente de infelicidad y desesperanza en que viven estas mujeres, pues parece que se levantan cada mañana sólo para mal vivir y sobrevivir. Lo único que las mantiene en pie y les da alguna fortaleza para continuar es la familia, esos hijos que pagan las consecuencias de su marginalidad y abandono. Por eso la única ilusión de Ray es tener una buena casa para estar con sus dos hijos, uno incluso al borde de la delincuencia; y por eso Lila sólo vive para recuperar a su hija.</p>
<p>De manera que las decisiones extremas que toman este par de mujeres, arrinconadas por ese <strong>mundo hostil y masculino</strong>, están amparadas por su instinto maternal y por la mutua fuerza que les da su unión como marginales. Cruzar el peligroso río congelado y pasar ilegalmente la frontera con inmigrantes es lo menos que pueden hacer para alivianar sus adversidades.</p>
<p>Pero su mala fortuna no da tregua y las decisiones que al final deben tomar son todavía más radicales, y sin embargo, es ahí cuando su condición femenina, su humanismo y la amistad que en poco tiempo construyeron, consigue redimirlas, al menos con ellas mismas y hasta con los espectadores, aunque no tanto ante ese mundo que no tiene compasión por ellas.</p>
<p>Ésta es una de esas películas que sale de la nada y, con muy poco (bajo presupuesto, unos cuantos  personajes, rodada en video) consigue trascender los circuitos de festivales y hasta los comerciales. Su directora y guionista, <strong>Courtney Hunt</strong>, sorprende a todos en sus cuarenta y con su ópera prima con esta pieza sencilla pero intensa, en la que supo decir cosas esenciales sobre las mujeres y en general sobre la naturaleza humana, valiéndose de un guión tan sutil como contundente y la elección de una geografía que enfatiza esos sentimientos que de forma tan contundente supo poner en juego.</p>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style" addthis:url='https://www.elcolombiano.com/blogs/cinefagos/rio-helado-de-courtney-hunt/782' addthis:title='Río helado, de Courtney Hunt ' ><a class="addthis_button_google_plusone" g:plusone:size="medium" ></a><a class="addthis_counter addthis_pill_style"></a></div>]]></content:encoded>
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