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Hegemonías difusas

En este número nos embarcamos a explorar la forma en que miramos la política, casi siempre como un duelo entre izquierda y derecha, y cómo está cambiando la geopolítica del poder global. Y nos preguntamos por nuestras relaciones con los animales, al tiempo que reflexionamos sobre las representaciones de series como Griselda, el cine hecho por mujeres y los nuevos espacios para el arte que se abren en Medellín.

  • Alfredo Gutiérrez es una de las grandes figuras del música colombiana. Ha sido tres veces rey vallenato. FOTO Cortesía.
    Alfredo Gutiérrez es una de las grandes figuras del música colombiana. Ha sido tres veces rey vallenato. FOTO Cortesía.
  • El maestro Alfredo Gutiérrez cumplió en abril pasado 80 años de vida y sigue vigente en los diferentes escenarios del país. FOTO Cortesía
    El maestro Alfredo Gutiérrez cumplió en abril pasado 80 años de vida y sigue vigente en los diferentes escenarios del país. FOTO Cortesía

“En mis venas no corre sangre, fluye música y acordeón”: Alfredo Gutiérrez a sus 80 años

El músico, fundador de Los Corraleros de Majagual, está celebrando 80 años de vida y sigue vital y vigente.

Jaime Horacio Arango D. | Publicado

Tres veces Rey Vallenato, tres Congos de Oro del Carnaval de Barranquilla y una discografía con más de 400 canciones hacen de Alfredo Gutiérrez una verdadera leyenda de la música colombiana.

Extrovertido e irreverente, al punto de interpretar el himno de Venezuela con acordeón, osadía tras la que fue golpeado por la policía de ese país, –un incidente que terminó siendo el origen de la canción Las Tapas, después de que el músico mostró sus nalgas moradas tras la paliza que le dieron–, Alfredo Gutiérrez es todo un showman sobre el escenario.

En abril pasado cumplió 80 años de vida y sigue tan vigente y vital, con un estado de salud envidiable, que atribuye al amor de su familia, a no fumar, hacer ejercicio diario y a no tomarse ni una sola copa de vino.

Alfredo, uno de los fundadores del míticos Corraleros de Majagual, habló con EL COLOMBIANO acerca de este momento de su vida, su rebeldía y sus ganas de seguir cantando. “Es un placer que el medio más difundido, el más vendido y el más visto en Medellín, EL COLOMBIANO, por intermedio suyo me entreviste, estoy a sus órdenes”.

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¿Cuándo mira hacia atrás en el pasado y ve lo que ha cosechado hasta hoy, todo lo que ha conseguido, qué balance hace?

“Lo que pienso es que soy un protegido del creador de todas las cosas, del Dios padre, especialmente de su hijo Jesús, porque yo me llamo Alfredo de Jesús Gutiérrez y cuando rezo le digo ‘tocayo, tocayo, ayúdame’, y él me ha protegido, porque son pocos los que han tenido una carrera musical tan vigente y longeva como la mía.

Tengo un público que me sigue desde hace tantos años, así como también me sigue gente joven por lo que soy yo en la tarima.

Alguna vez un periodista me dijo que parecía un payaso, porque hago muchas cosas en el escenario (como tocar el acordeón con los pies) y yo le respondí que en este circo que es la vida deben haber payasos y por eso hago lo que hago en mis shows”.

¿Cómo se mantiene en forma a sus 80 años para dar los espectáculos que da, para saltar, tirarse al piso y cantar?

“Bueno, lo primero es que tengo la suerte de tener un hogar desde hace 50 años, con una esposa fiel, buena compañera, y una hija como Noris Cecilia, que es mi manager, que me cuidan mucho. También está mi hijo en Bogotá, que está muy pendiente de mí, así que soy muy feliz y esa felicidad me acompaña a todas partes”.

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Hace ejercicio, come bien... ¿cómo se cuida?

“Nunca he fumado y hace años, en la década de los 70, me tomaba una que otra copita antes de un concierto, pero desde hace dos años para acá no tomo licor, ni una copita de vino y hago mucho ejercicio. En Barranquilla hay un lugar que se llama Instituto de rehabilitación y allá voy todos los días a ejercitarme con unas máquinas supermodernas, y también camino mucho en la calle.

Esa es mi vida porque necesito para mis shows estar bien físicamente, porque en mis conciertos es como si fuera un deportista de alto rendimiento”.

¿La música siempre estuvo en su vida, hubo algún momento en que usted pensó hacer otra actividad?

“Cuando yo nací, el 17 de abril de 1943 en un caserío del viejo departamento de Bolívar, en la costa norte colombiana, nací para ser músico. Resulta que mi padre, que fue un juglar del acordeón que vino de La Paz, en el viejo Magdalena (hoy Cesar), se conoció con mi mamá en un velorio cantao, que es donde los campesinos de la zona le ofrecían a San Isidro Labrador o a la Virgen del Carmen de una a nueve noches de velorio cantao, de acuerdo a la capacidad económica de la familia.

Bueno, ahí mi papá conoció a mi mamá y a los nueve meses ya estaba este caballero”.

¿Usted siguió los pasos de su padre...?

“Él no fue un juglar famoso, nunca grabó, aunque hacía parte de una dinastía de La Paz, Cesar, que es un pueblo muy musical, de donde son los hermanos López, los primeros que grabaron con Jorge Oñate, el gran cantor vallenato, así que la musicalidad mía viene por ahí, además de que mi mamá era bailadora de cumbia de gaita, de esa que tocan los gaiteros de San Isidro”.

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¿Por qué comenzaron a llamarlo el Rebelde del acordeón?

“Ese apodo me lo puso un periodista barranquillero, ya fallecido, Pedro Juan Meléndez, en 1969, año en el que traté de concursar en el festival vallenato.

Estaba yo en la Plaza Alfonso López, en los kioscos que se hacían ante el jurado, pero una persona que no viene al caso mencionar, que formaba parte de la organización del festival, le dijo a los jurados que no tuvieran en cuenta lo que yo estaba tocando porque eso no era vallenato, todo eso porque yo venía con una aureola de cantante de música tropical con Los Corraleros de Majagual, agrupación que fundé con Calixto Ochoa y César Castro.

Yo ya había lanzado una serie de volúmenes vallenatos, que se llamaba Romance vallenato, con temas tan pegados como Auxilio, Tiempos de la cometa y Cabellos largos, cabellos cortos, pero habían celos de los músicos de Valledupar que no querían que un sabanero ganara el festival.

Cuando yo vi todo eso dije ‘este pecho se retira’ y ahí fue cuando el periodista dijo ‘ha nacido un rebelde del acordeón’”.

El maestro Alfredo Gutiérrez cumplió en abril pasado 80 años de vida y sigue vigente en los diferentes escenarios del país. FOTO Cortesía
El maestro Alfredo Gutiérrez cumplió en abril pasado 80 años de vida y sigue vigente en los diferentes escenarios del país. FOTO Cortesía

¿Usted es un rebelde...?

“Siempre lo he sido, por ejemplo, me volví crítico acérrimo de gente de la radio, que en los años 60 y 70 eran muy ‘extranjeristas’ que a lo colombiano, al vallenato, la cumbia, el paseíto no le paraban bolas, entonces de tanto insistir los medios me pararon bolas. También me volví un rebelde por ese tema”.

¿De su amplio repertorio a cuáles canciones les guarda un especial cariño?

“Siempre se dice que las canciones de un compositor o artista son como los hijos, que todos se quieren por igual, pero indudablemente hay hijos e hijas que sobresalen a los demás por alguna actitud que heredaron de Dios, entonces digamos que una canción muy especial es Anhelos, con la que se casó a mucha gente, con la que muchos se enamoraron, lo mismo que con Ojos Indios.

Por ejemplo, acá en Medellín no puede faltar Esta noche es mía, así como Si me quisiste tanto, que es un clásico, y que me dice usted de Dos Mujeres o Guararé, bueno, no terminaríamos hoy”.

¿Cómo surgió ese sonido particular que usted hace con sus labios, tan característico en sus conciertos?

“Eso surgió de manera espontánea, una noche, como un 20 o 22 de diciembre, en Chiquinquirá, Boyacá, a las dos o tres de la mañana. Tenía yo los dedos engarrotados del frío, casi no podía tocar el acordeón y cuando iba a cantar los labios me comenzaron a temblar solos y salió ese sonido que se pegó tanto que comencé a hacer en todos los shows y ahora la gente me identifica con eso”.

¿Qué piensa cuando dicen que usted es el verdadero rockstar colombiano?

“Yo soy simplemente una persona que ama la música tropical caribeña porque el vallenato es caribeño, así como el porro, la cumbia o la música que grabamos con Los Corrales de Majagual. Siempre he dicho que en mis venas no corre sangre, fluye música y acordeón, entonces a mi me deberían decir es Alfredo ‘Música’ Gutiérrez”.

¿Qué piensa usted del reguetón? ¿le gustaría alguna vez compartir canción con algún exponente de este género?

“Creo que sería muy bonito si mi tocayo, el señor Jesús, lo permite, de pronto cantar con Maluma o Karol G, por ejemplo. ¿Qué tal yo reguetoneando Anhelos con ellos?, porque ahora todo se puede hacer, igual yo he sido un revolucionario, no es que eso sea lo mío, pero ajá, no es que vaya a despotricar de lo que está de moda”.

No estará en el homenaje en el Metropolitano

Para este jueves 26 de octubre estaba programado en el Teatro Metropolitano de Medellín al maestro Alfredo Gutiérrez por su 80 años de carrera musical junto a la Big Band San Fernando de Nueva York,

Sin embargo, por diferencias entre ambas partes, en la función no estará presente Alfredo Gutiérrez .

El homenaje se realizará con Julio Erazo y sus Corraleros.

Los organizadores informaron que las personas que compraron su boleta y ante la ausencia del maestro desean la devolución deben comunicarse con La Tiquetera, teléfono 604 362 57 57.

Si quiere más información:

Jaime Horacio Arango Duque

Periodista, apasionado por el cine, la televisión y el fútbol. Egresado de la U. de A, y envigadeño de nacimiento y residencia.

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