Autor de masacre estaba drogado
Comunicador social-periodista de la Universidad de Antioquia. Redactor del área Metro hace 20 años. Periodista judicial hace 30 años. También ha trabajado como locutor y periodista de radio en la Cadena Caracol. Autor del libro Expresión oral para periodistas, editorial UPB.
El secretario de Seguridad de Medellín, Gustavo Villegas, informó que el autor de la masacre del barrio El Pinal, nororiente de la ciudad, ocurrida la tarde del domingo, estaba bajo efectos de las drogas y se disgustó luego de discutir con un vecino por basuras que depositaba en una acera.
El funcionario agregó que en la noche del domingo murió la sexta víctima de esta masacre. Se trataba de María Marina García Vásquez, de 60 años de edad.
De las tres personas heridas, Villegas informó que se encuentra en estado crítico Nelly Higuita, madre del niño de cuatro años, asesinado dentro de su casa, junto con sus abuelos.
Hoy, entre las 10:30 a.m. y 11.00 a.m., se realizarán en el cementerio San Pedro los sepelios del niño y de sus abuelos Luis Higuita Higuita y Luz López de Higuita. En el mismo lugar sepultarán a María Ester Peña y a la sexta víctima, María Marina.
En cuanto a la persona autora de esta tragedia, Hólmer Alexánder Leudo Mosquera, de 31 años, las autoridades informaron que el cadáver no había sido reclamado y no se sabe dónde será el entierro, ya que en El Pinal residía con una hermana, pero el resto de la familia vive en Chocó.
Sobre su muerte, que es materia de investigación por la Fiscalía, el secretario de Seguridad dijo que los Policías que intentaron controlarlo, le hicieron dos disparos y uno de ellos lo impactó, por lo que cayó al piso y luego la comunidad lo golpeó hasta causarle la muerte.
Paranoia
El siquiatra Jorge Ospina, dijo que cuando hay abuso de drogas se puede presentar un trastorno sicótico permanente que consiste en una desconexión del contacto con la realidad e, incluso, conlleva a que la persona se crea el “salvador del mundo o el justiciero”.
El sicólogo clínico Juan Carlos Posada, comentó que si la persona que consume licor o drogas tiene antecedentes de sicosis, se convierte en una bomba de tiempo. Se vuelve paranoico. “La paranoia es un delirio de persecución, entonces ve a todo el mundo como el enemigo y si está armado, pues ataca”, explicó.
Pero, añadió, dentro de la sicosis hay un capítulo de locuras místicas, asociadas con la religión y lecturas bíblicas que hace que el paciente vea demonios y ángeles.