Antioquia

Carles Feixa recomendó acabar con fronteras invisibles en los barrios de Medellín

El investigador español, Carles Feixa, invitado a la Semana de la Juventud, habló sobre los jóvenes de hoy en la ciudad y su papel en el posconflicto.

La primera entrevista que hice, a los 8 años de edad y con la ayuda de mi padre, fue al futbolista Andrés Escobar. Desde ese día no he dejado de hacer preguntas, ni de amar el periodismo. Soy egresado de la Universidad de Medellín.

14 de agosto de 2015

Aspectos de la realidad de Medellín empezó a conocerlos en películas como Rodrigo D No futuro, de Víctor Gaviria, y en el libro de Alonso Salazar, No nacimos pa’ semilla. Desde esa época, década de los 90, y mientras dictaba cátedras en su natal Barcelona (España), Carles Feixa no ha dejado de inquietarse por la transformación de esta ciudad colombiana, la misma en la que nació su hijo adoptivo.

El escritor, asesor en temas de juventud en Naciones Unidas, fue invitado por la Administración Municipal para conmemorar en Medellín el día de la Juventud. Aseguró que los jóvenes serán clave dentro de un eventual posconflicto y recomendó trabajar en el desmonte de las fronteras invisibles en Medellín.

¿Qué percepción tiene de lo que ha pasado en Medellín?

“He visto la transformación de Medellín en estos últimos 20 y 30 años como ciudad dinámica y activa que ha conseguido, en parte, que todo lo malo del pasado—que no ha desaparecido— se sitúe en otra dimensión.

¿Corroboró ese cambio?

“Exploré el mapa de una ciudad que ha crecido económicamente, que organísticamente se ha desarrollado y es referente a nivel Latinoamericano, pero que tienen que resolver cuestiones de fondo sobre equidad social”.

¿Prevalece la cultura del dinero fácil en los jóvenes?

“Soy optimista, creo que los cambios culturales no son inmediatos, pero estos jóvenes, que son conscientes que esto (el flagelo del narcotráfico y Pablo Escobar) existió y que han padecido en sus familias y compañeros que se fueron por otros caminos, saben que esa no es la alternativa. Lo que pasa es que tampoco, a veces, hay una opción mejor”.

¿Cuál será el papel de los jóvenes en el posconflicto?

“Si el proceso de paz tiene éxito, los desmovilizados van a asentarse en las ciudades y es preciso que alguien sea mediador y si no se involucra a los jóvenes para acoger a víctimas, mediadores y desplazados y también a quienes se oponen al proceso, esto será ficticio. Debe cambiarse la cultura de la violencia”.

¿Cómo acabar las fronteras invisibles en los barrios?

“Propongo crear una ONG que se podría llamar juventud sin fronteras, que se plantee como objetivo buscar híbridos a través de la memoria. Es un experimento de relevo generacional, no tanto con una óptica de explorar el pasado sino programar lo que viene en los próximos años, como un proceso de paz viable”.

¿En qué piensan los jóvenes de hoy?

“En el presente, en sobrevivir y en qué sería de ellos en 20 años”.

¿En qué creen?

“Creen en el otro. Buscan alguien en quien confiar”.

¿A qué le temen?

“A la violencia, a la muerte. A lo que desconocen y por eso aspiran a conocerlo”.

¿Qué consumen?

“Se dice que drogas, pero lo que más lo hacen son los mayores. Consumen información porque buscan es informarse sobre el mundo real, el de hoy y lo hacen a través de redes sociales”.