Equipo de robótica del Oriente antioqueño busca recursos para participar del “mundial” en Estados Unidos
El equipo Spixers, conformado por 10 niños entre los 10 años y los 13 años, oriundos de El Carmen de Viboral, La Ceja, La Unión y Rionegro, buscan ajustar los $65 millones que requieren para su viaje. Aquí le explicamos como puede ayudarlos.
El oriente antioqueño se ha encargado de alzar en la gloria de las competencias robóticas mundiales el nombre de Colombia. Sin embargo, esta disciplina –que en otros países goza de apoyos gubernamentales– en la tierra del sagrado corazón todavía sigue siendo vista sin la importancia que merece.
Por ello, sus practicantes deben recurrir a la autogestión para poder concursar en los eventos internacionales. Ese es el caso del equipo Spixers conformado por 10 niños entre los 10 años y los 13 años, oriundos de El Carmen de Viboral, La Ceja, La Unión y Rionegro, que están buscando apoyo para competir en el “mundial” de su categoría en la ciudad de Dallas, Texas.
Para poder representar a Colombia en el Vex World Championship de la ciudad estadounidense, los pequeños y sus familiares están buscando recoger $65 millones. Para ello están recorriendo a las tradicionales rifas y la venta de boletas para completar los fondos.
El tiempo apremia, pues la competencia iniciará el 1 de mayo, por lo que los Spixers tienen mes y medio para recoger el monto total para costear el viaje de los 10 pequeños y su profesor. Ellos esperan competir trsa haber entrenado arduamente para la competencia.
Actualmente, Spixers han sido galardonados como la mejor solución colombiana ante el reto llamado Full Volumen que presenta la compañía Vex Robotics.
“Aunque allá en Estados Unidos vamos a enfrentar 1.000 equipos, esperamos quedar entre los primeros 10 equipos o como mínimo quedar entre las 100 mejores soluciones”, añadió el profesor Sebastián Patiño, vocero del equipo.
Si quiere apoyar a los Spixers puede hacer sus donaciones en el siguiente enlace de Vaki. Todos los aportes cuentan para que estos jóvenes puedan lograr su sueño de competir por fuera del país y traer la “gloria robótica” a sus familias y a Colombia.