Inmueble del narcotráfico será el primer centro de acogida de niños migrantes en Urabá: más de 100 niños beneficiados
El inmueble, con un avalúo catastral superior a los $73.500.000, hace parte del proceso de transformación social de bienes que anteriormente estuvieron vinculados a economías ilícitas. Aquí los detalles.
Comunicadora Social de la Universidad Católica Luis Amigó. Trabajé en Blu Radio y soy estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad de Antioquia. Apasionada por las políticas públicas, la cultura y el reportaje social.
Un inmueble que en el pasado estuvo vinculado al narcotráfico en el Urabá ahora servirá como espacio de protección para la niñez vulnerable en este territorio. La Sociedad de Activos Especiales (SAE) destinó una casa para la puesta en marcha del primer Centro de Emergencia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) en el municipio de Necoclí.
El nuevo espacio, denominado La Casa de la Esperanza, brindará acogida inmediata y restablecimiento de derechos a niños, niñas y adolescentes colombianos y extranjeros en situación de vulnerabilidad o en tránsito migratorio. El inmueble cuenta con un avalúo catastral superior a los $73.500.000 y forma parte del proceso de transformación social de bienes recuperados por el Estado.
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Para su adecuación y funcionamiento, el ICBF realizó una inversión superior a $150 millones en obras y dotación, con el fin de garantizar condiciones dignas y atención especializada. El centro priorizará la atención de menores migrantes no acompañados, una población que ha aumentado en la región debido a las dinámicas migratorias por el golfo de Urabá.
Durante el acto de apertura, Catalina Serrano, directora para la Democratización de Activos Inmuebles Urbanos de la SAE, destacó que este tipo de destinaciones buscan devolverle a la sociedad bienes que antes estuvieron al servicio de estructuras ilegales.
Por su parte, la directora general del ICBF, Astrid Cáceres, señaló que en el último tiempo han identificado más de 100 niños y niñas migrantes que han transitado solos por esta ruta, por lo que el nuevo centro ofrecerá un lugar seguro para su protección.
La operación contará con el apoyo de Aldeas Infantiles SOS, organización con más de cinco décadas de experiencia en procesos de acogimiento y protección infantil.