El lote con el que estafaron a 200 familias con proyecto VIS en Bello
En el predio, ubicado en el barrio Pachelly, se prometió una gran ciudadela, pero el espacio apenas daría para una torre.
En un lote donde apenas cabría un angosta edificio se pretendía construir un gran conjunto residencial –con piscina y todo– en el barrio Pachelly, de Bello. Así quedó probado en el proceso por estafa inmobiliaria por el que condenaron a una pareja a más de nueve años de prisión, luego de las denuncias de 200 familias que perdieron su dinero en el sueño de tener su casa propia.
El terreno está ubicado en la calle 73 con la carrera 59A, en una calle estrecha de este sector. Dentro del terreno se ve un árbol frondoso y al lado, casas habitadas cuyos dueños no tienen interés de irse para dar lugar al proyecto inmobiliario, al cual bautizaron –en los papeles– Parque Residencial La Manuela.
Según la Fiscalía, en este predio pretendían construir 804 unidades habitacionales de Vivienda de Interés Social (VIS), con servicios comunes como piscinas, juegos infantiles y un salón social. Se presentó en el 2015 y desde el primer momento llegaron familias interesadas en invertir.
Lea también: Nueva medida en Medellín para evitar incumplimientos en procesos de compra de vivienda
Detrás de este proyecto, al menos en los documentos, estaban Mario Alberto Montoya Osorio y Sandra Milena Parra Rivera, quienes incluso se respaldaron con la empresa Estructuradora Nacional de Proyectos ENP S.A.S., fundada cuatro años antes de que se ofrecieran estas viviendas.
Para mayor garantía se les aseguró a los inversionistas que la construcción contaba con el respaldo de los programas del Gobierno Nacional para otorgar subsidios de vivienda, como Mi Casa Ya, con montos superiores a los $13 millones por familia, equivalentes a 20 salarios mínimos mensuales para 2015.
No se puso un ladrillo
Pero lo que en un comienzo tenía toda la pinta de un proyecto prometedor se empezó a quedar en una serie de promesas incumplidas con el paso de los años. Entre que nunca hubo permiso de la Alcaldía de Bello para su construcción y otros enredos, de los 804 apartamentos prometidos no se puso un ladrillo.
EL COLOMBIANO consultó a esta alcaldía acerca de qué pasó con esta obra y señalaron que nunca hubo una aprobación por parte de las curadurías locales ni de la Secretaría de Planeación, por lo que no tenían permiso para cimentar el edificio.
Al buscar en internet y redes sociales las especificaciones de este proyecto, no se encontró nada de información sobre renders, diseños de los apartamentos o costos de cada uno de estos, como sí ocurre en la mayoría de las obras de ese tipo.
Sobre la constructora que respaldaba este proyecto, hay datos en portales de búsqueda empresarial, pero esta no cuenta con un sitio web en el que se haga mención a los edificios ejecutados y que se presentaron en su momento como garantía para los compradores.
En una de las páginas web hablan de la Estructuradora Nacional de Proyectos ENP S.A.S. como “una empresa ubicada en Medellín, especializada en la conceptualización y estructuración técnica, financiera y legal de proyectos de infraestructura para los sectores público y privado”.
Lea también: Alerta por el auge de agencias de arrendamientos de garaje en el Valle de Aburrá
Su sede quedaba ubicada en el barrio Conquistadores, comuna 11 (Laureles-Estadio), pero en la dirección que se referencia en estos sitios no hay ninguna oficina actualmente.
“Parra Rivera y Montoya Osorio recurrieron a una empresa constructora legalmente constituida para captar de manera reiterada los recursos de las personas que pretendían acceder a los inmuebles. Asimismo, utilizaron los nombres de otros proyectos urbanísticos de la compañía y los presentaron como respaldo”, dijo la Fiscalía.
Con esta información, los compradores entregaron su confianza y sus recursos a esta pareja y entre todos habrían consignado cerca de $500 millones, entre ahorros, cesantías y otros recursos, señaló el ente acusador.
Incluso alcanzaron a suscribir promesas de compraventa para unos apartamentos que jamás se construyeron y los dineros acabaron en cuentas personales de la pareja.
Tras esta sentencia, este medio de comunicación visitó la zona donde se encuentra el predio en el que supuestamente se iba a construir la urbanización. Los vecinos del sector dijeron que no tenían conocimiento y prefirieron recurrir a la ley del silencio.
El juzgado Primero Penal del Circuto de Bello profirió la condena a nueve años y cinco meses de prisión contra Parra Rivera y Montoya Osorio por el delito de estafa agravada en modalidad masiva. La decisión fue apelada por su defensa y el proceso continuará ante una instancia superior, mientras las 200 familias esperan recuperar sus recursos y así poder reiniciar el proyecto que se vio truncado por este engaño.
Van 137 proyectos con problemas
La situación del Parque Residencial La Manuela forma parte de los 137 casos de inconvenientes con proyectos inmobiliarios que nunca se ejecutaron o quedaron a medio hacer en el Valle de Aburrá. Así lo registró la firma Dumed Abogados, que a través de su titular, John Jairo Morales, señaló que “son muchos los proyectos con problemas de estafas, incumplimientos o parálisis que han dejado afectadas a miles de familias”.
Los proyectos referenciados se encuentran en distintas instancias judiciales y algunos hasta terminaron con condenas para las fiducias y constructoras, que debieron reponer el dinero a los afectados.
Bloque de Preguntas y Respuestas
- ¿Qué pasó con el proyecto Parque Residencial La Manuela de Bello?
- El proyecto nunca fue construido. Aunque se ofrecieron 804 viviendas de interés social a las familias, el terreno no contaba con los permisos necesarios para iniciar la construcción y finalmente no se puso un solo ladrillo.
- ¿Dónde estaba ubicado el proyecto Parque Residencial La Manuela?
- El predio donde se pretendía construir el proyecto está ubicado en la calle 73 con carrera 59A, en el barrio Pachelly de Bello, Antioquia.
- Según la Fiscalía, cerca de $500 millones fueron entregados por los compradores, provenientes de ahorros, cesantías y otros recursos. Las aproximadamente 200 familias afectadas esperaban adquirir una vivienda que finalmente nunca fue construida.