Antioquia

Manejo de la FLA enfrenta a administraciones de Luis Pérez y Sergio Fajardo

Exfuncionarios de Administración Fajardo se fueron lanza en ristre contra el equipo del gobernador Pérez, que los acusa de mal manejo y bancarrota.

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La primera entrevista que hice, a los 8 años de edad y con la ayuda de mi padre, fue al futbolista Andrés Escobar. Desde ese día no he dejado de hacer preguntas, ni de amar el periodismo. Soy egresado de la Universidad de Medellín.

03 de agosto de 2016

El escenario que plantea la Gobernación sobre las finanzas del departamento es crítico. Los señalamientos de supuestos malos manejos de recursos, especialmente de los de la Fábrica de Licores de Antioquia, FLA, durante el periodo de Sergio Fajardo, suscitaron rechazo por parte de exfuncionarios encargados de las cuentas durante esa administración.

En particular son dos puntos los que enfrentan a la Administración actual con la anterior: el déficit de la FLA, por la reducción de ventas en el periodo anterior, y la certificación de la Contraloría General de República, en el sentido de que la gobernación Fajardo violó la Ley 617 al exceder los gastos de funcionamiento permitidos.

La situación álgida de las finanzas de Antioquia, según el gobierno de Luis Pérez tiene una de sus génesis en la gerencia que se hizo, en el cuatrienio anterior, de la FLA.

Según, María Eugenia Ramos, exsecretaria de Planeación de Antioquia, la explicación de la baja en las ventas de la FLA, que representa un 21 por ciento de los ingresos totales del departamento, está en la estrategia de comercialización del producto.

“Los distribuidores de licor, por razones que aducen como que, les dio susto que el Gobernador los iba a sacar, dejaron de comprar durante los dos últimos meses del año y eso significó un hueco de 300.000 millones de pesos en las entradas y ventas”, apuntó.

Agregó que las compras que los distribuidores iban a hacer en noviembre y diciembre, y por las que hubo una baja en ventas (ver gráfico), se hicieron este semestre.

Desacuerdo en manejo

Ramos, quien junto a María Eugenia Escobar, exsecretaria de Hacienda, y Fernando Restrepo, exgerente de la FLA, negaron las acusaciones del equipo de Luis Pérez por malos manejos y ratificaron que hoy las finanzas de la gobernación son sólidas, dijo que las grandes ventas de esa empresa se dan durante el último trimestre del año, que es cuando hay más consumo.

“En ese momento los distribuidores piden créditos puente al IDEA, compran el licor, que no lo tienen que pagar de inmediato, lo compran a precio de ese año, y guardan para hacer ventas en diciembre y enero. Lo ideal es que las ventas fueran graduales a lo largo del año, pero no lo son y el modelo nadie ha sido capaz de ajustarlo. No depende de voluntad política ni de los distribuidores. Tiene que ver con la demanda”.

Pero esos argumentos no han convencido a Iván Correa, gerente actual de la compañía de licores, considerada la joya de la corona de la Administración de Antioquia.

El directivo aseguró que, sobre lo presupuestado por la administración de ese entonces, el año pasado hubo una pérdida de 322.000 millones de pesos con respecto al 2014.

Ese déficit de la FLA, indicó la actual gerencia de la compañía, está sustentado en una reducción en las ventas, que pasó de una expectativa de 1,06 billones de pesos en 2014 a 738.000 millones de pesos vendidos en 2015, es decir un 30 % menos.

Al respecto, Adolfo León Palacio, secretario de Hacienda de Antioquia, aseveró que los saldos en rojo de la FLA, impactan las finanzas del departamento.

“Esa situación afectó los ingresos corrientes de libre destinación”, dijo, en su momento Palacio, y consideró que las cuentas de la FLA contribuyeron a que por primera vez no se cumpla la Ley 617.

No se perderá la categoría

Con respecto al exceso del 50,9 % de ingresos corrientes de libre destinación, que reveló el ente de control, los funcionarios de la gobernación pasada dijeron que la Ley 617 se puede incumplir por un aumento en gastos de funcionamiento, disminución de los ingresos corrientes de libre destinación o ambas.

Justificaron las cuentas negativas en el modelo del gobierno anterior, enfocado en racionalizar el gasto y dinamiza los ingresos, pero recalcaron que el gobernador Pérez fue quien se autocalificó en el incumplimiento, no obstante la directriz de la Contraloría es que tiene plazo hasta agosto para reportar que resolvió los problemas y presentar proyección de gastos.

“Las finanzas de la Gobernación son sanas. No tienen ningún problema y tampoco está en bancarrota, ni está quebrada”, aclaró Ramos.

La polémica entre las dos gobernaciones está viva, y mientras la actual plantea una situación apocalíptica de pérdida de categoría por el mal manejo de los recursos, la administración saliente habla de maniobras para lograr réditos.