Maltrato, constante en casa y colegios
Investigación realizada en Medellín y parte de Bello evidenció difícil realidad en dos sitios considerados protectores.
Una investigación de Visión Mundial, que atiende a más de 100 millones de personas en unos 95 países en el mundo, reveló que la escuela y el hogar no son entornos protectores para los menores.
En casa los niños y adolescentes son víctimas del maltrato, de violencia intrafamiliar, que se genera por alcoholismo o por drogadicción de los adultos que los rodean. Asimismo, el abuso sexual y la negligencia de padres y mayores, están presentes.
Otra forma de violencia resaltada por la organización cristiana, con más de 35 años en Colombia y 7 en Medellín, es la falta de alimento, porque el papá no puede proveerlo, de un hogar adecuado y la extrema pobreza.
En el colegio, además, los chicos enfrentan el maltrato escolar o bullying. “Ellos no sienten libertad en la escuela y en la casa”, dice el análisis.
El estudio se adelantó con mas de 300 menores con edades entre 6 años y 14, de las comunas 8 Villa Hermosa y 3 Manrique, y la vereda Granizal de Bello, cerca al barrio Santo Domingo. La investigación fue cualitativa.
Miryam Gutiérrez, gerente regional, de Visión Mundial, Colombia, explicó: “la metodología usada en el estudio busca escuchar la voz de niños, adultos, y de algunas organizaciones que trabajan con menores”.
Geivis Reyes, miembro del Taller de Arte por la Paz, expresó que los niños son vulnerables en el barrio. “Es un sitio donde habitan personas desplazadas que en muchos casos no tienen donde vivir. La droga y la prostitución están presentes y los menores son expuestos a realizar cualquier cosa por una moneda o un plato de comida”.
Pese a que la realidad es compleja, no puede generalizarse el resultado de un estudio, según lo expresó Juan Camilo Pineda Berrío, funcionario de la secretaría de la Juventud de Medellín.
Cuenta Pineda que la casa y la escuela siguen siendo factores protectores para los jóvenes, son espacios que bien tomados les permiten a ellos desarrollo intelectual, conocer y hacer nuevas amistades.
Sin embargo, Pineda reveló que en la comuna 8, Villa Hermosa, los jóvenes desertan de las instituciones educativas. Conceptuó que los grupos juveniles son una opción de entorno protector.
Manuela Múnera, directora de proyectos de la fundación Juguemos en el Bosque, reveló que los menores no tienen motivación y en la entidad se enseñan valores, deberes y derechos a través del juego.