Antioquia

No disminuye el maltrato infantil en Antioquia: Icbf

A septiembre de este año, se han registrado 980 casos de restablecimiento de derechos por algún tipo de violencia contra niños, niñas y adolescentes.

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Periodista de la Universidad de la Sabana. Experto en temas de movilidad, transporte, infraestructura, desarrollo sostenible y gobierno. No hay historia pequeña.

03 de noviembre de 2017

El asesinato de cuatro menores de cinco años en el Valle de Aburrá este año y el hecho de que el departamento tenga el 14 % de los casos de restitución de sus derechos, ponen a Antioquia en el primer lugar de la violencia contra los niños y adolescentes en el país.

Por eso, la directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), Karen Abudinen Abuchaibe, empezó en este departamento la firma de un pacto nacional para reducir esas agresiones.

En diálogo con EL COLOMBIANO, la funcionará explicó la iniciativa y la manera como la desarrollará.

¿En que consiste el pacto nacional contra las violencias hacia los niños y adolescentes?

“Buscamos que alcaldes y gobernadores, la sociedad civil, las organizaciones sin ánimo de lucro, entre otros actores, se comprometan con acciones que tengan incidencia en los indicadores. Quisimos empezar por Antioquia, por ser el departamento con más incidencias de maltrato.

En este departamento se habían registrado, hasta septiembre pasado, 980 casos de restablecimiento de derechos por algún tipo de violencia, de los cuales 753 se presentan en Medellín (en el país son más de 7.000). Son cifras muy similares a las de 2016, esto quiere decir que no hay mejoría en esta situación y que no se han ejecutado acciones contundentes que lo permitan”.

¿Esta violencia contra los menores de edad, cómo se presenta?

“Abuso y explotación sexual, maltrato físico y por negligencia; este último, es uno de los más comunes y el gran problema es que la gente no lo considera como tal. Por ejemplo, dejar a un niño solo en la casa, es exponerlo a factores de riesgo y eso es maltrato”.

¿Con cuáles acciones intervendrá el Icbf en Antioquia para reducir estos indicadores?

“Vamos a aumentar los equipos humanos de planta. Pasaremos de 542 servidores de planta a 682, es decir, 140 nuevos para la defensoría y apoyo a la gestión. A ello se suman los 236 profesionales y técnicos que se vincularán por contrato de prestación de servicios, para un total de 918 personas que atenderán a los niños, niñas, adolescentes y familias. Esto significa que vamos a tener más personal de manera permanente para trabajar por los niños”.

¿Qué tipo de profesionales entran en ese paquete de contratación?

“Abogados —que son los defensores de familia— y profesionales para los equipos psicosocial: psicólogos, nutricionistas y trabajadoras sociales. Adicionalmente, a parte de los 140 cargos para las defensorías, vamos a tener otros profesionales de planta: financieros, técnicos y supervisores”.

Este año registra cuatro casos de muerte por desnutrición en Antioquia, ¿qué hará el Icbf al respecto?

“Implementaremos el programa ‘Mil días para cambiar el mundo’, que beneficia a mujeres gestantes y a los niños en sus primeros mil días de nacidos (hasta los 2 años 8 meses de edad). En esta estrategia vamos a aumentar 480 cupos nuevos para El Bagre, Chigorodó y Mutatá, esos fueron los municipios en donde se nos murieron unos niños por desnutrición (1, 1 y 2, respectivamente). Esto representa una inversión de 733 millones de pesos en este programa. Este programa no había llegado a Antioquia, porque acá Maná —el programa de seguridad alimentaria y nutricional de la Gobernación— es ejemplo en Colombia; sin embargo, estamos buscando apoyar lo que hace Antioquia por nuestra niñez en materia alimentaria”.

¿Qué otras acciones ejecutará?

“Vamos a aumentar a 150 los cupos de atención de la modalidad salud mental para niñas, niños y adolescentes de Antioquia. Estos cupos son contratados con el Hospital Mental de Antioquia, por un valor de 450 millones de pesos. Aumentaremos mil cupos para el programa ‘Generaciones con Bienestar’, con una inversión de 246 millones de pesos. Dejar de actuar o no actuar en los tiempos que son, también es maltrato, por eso buscamos descongestionar las defensorías de familia; en este sentido vamos a contratar 20 profesionales para realizar un plan de descongestión. Este plan se extenderá hasta el primer semestre de 2018”.

¿Qué papel juegan las madres comunitarias?

“Son las protagonistas, nuestras grandes aliadas; son la innovación del pacto. Todavía no le hemos dado un nombre oficial, pero serán algo así como las guardianas de los niños. Queremos dividir los departamentos y las ciudades en cuadrantes de madres comunitarias. Estamos mejorando las condiciones de los hogares comunitarios, con equipos interdisciplinarios con psicólogo, pedagogo y nutricionista para acompañar y fortalecer el trabajo del hogar y de la madre comunitaria. Así podremos activar más rápido las rutas de protección al maltrato”.