No se necesitan grandes inversiones: Ángel
Periodista de la Universidad de la Sabana. Experto en temas de movilidad, transporte, infraestructura, desarrollo sostenible y gobierno. No hay historia pequeña.
Hay maneras de potenciar la movilidad pública, el Sistema Integrado de Transporte del Valle de Aburrá y la movilidad no motorizada, sin hacer grandes inversiones en infraestructura en el corto plazo. Pero, esto no puede ser una disculpa para no hacer obras o justificar la falta de recursos.
“Si se logra la integración tarifaria y la segregación del ciclista, así sea con una raya de pintura, se podrían implementar redes complementarias (no alimentadoras) para potencializar el sistema actual”, considera José Fernando Ángel, arquitecto urbanista.
Agregó que “con el tiempo, vendrán mejoras en la infraestructura: los andenes, los equipos, estaciones y vías. Existen ejemplos en los que, operativamente, se pueden economizar muchos recursos y resolver los problemas de movilidad, simplemente con una operación coordinada y ordenada”, dijo.
Aprovechar los recursos
El experto comenta que, antes de hacer una obra como el puente de la Madre Laura, esos recursos se deberían destinar a la implementación de un sistema integrado de transporte público a nivel del Valle de Aburrá con corredores por las diferentes troncales cardinales, formando una red (telaraña), con un mínimo número de transbordos, trasladando toda la eficiencia a unas tarifas sociales y así se le gana la batalla a la motorización individual, tanto de carros particulares como de motos.
“Eso es mejor calidad de vida, eso es prioritario y no vale tanto como las grandes infraestructura”, insistió.
¿Culpa de la clase política?
Finalmente, Jose Fernando cree que la falta de visión y voluntad política es el principal problema de la movilidad en Medellín, su área metropolitana y el Valle de Aburrá, ya que siempre se piensa en conveniencias sectorizadas.
“Insistir en un sistema tronco alimentado (espina de pescado) para el Metro de Medellín, es un problema de resistencia política, de falta de visión; no es de recursos o de falta de técnicos ni de proyectos. Existen las ideas, existen los corredores, falta la claridad de priorizar lo colectivo, el futuro del área metropolitana, sobre los intereses de una empresa”, concluyó.