“Reclutamiento 2.0”: Grupos armados usan TikTok y algoritmos para seducir a menores con lujos y dinero
Con videos donde muestran supuestas comodidades y lujos quieren seducir a menores de edad.
Periodista de la Universidad de Antioquia. Hago parte del área Metro e investigo temas de ambiente, ciencia y cultura.
Para descubrir la cotidianidad de los grupos armados ilegales no hace falta ser detective, policía o siquiera otro delincuente para infiltrarse. Solo hace falta entrar a una red social, hacer una búsqueda con las palabras correctas y voilá: esa es hoy la entrada a la clandestinidad.
La cuestión es que hay quienes se encuentran en esos submundos por la guianza de un algoritmo, y esas personas pueden ser niños, niñas o adolescentes que terminan vinculados y reclutados por grupos armados ilegales. Esto está pasando, ahora mismo, en Antioquia y en el resto del país.
Su modo de actuar recuerda al de los sicarios del Cartel de Medellín en los años 80 y 90. Perfilan a jóvenes y menores: los buscan por ser más influenciables, por su vulnerabilidad económica y porque las leyes penales son más benévolas con ellos. Les entran primero por los ojos.
EL COLOMBIANO creó una cuenta de TikTok con un perfil falso para descubrir qué tan difícil es llegar a esos contenidos. La respuesta fue inquietante: en menos de media hora, la sección “Para ti” empezó a llenarse de videos de raspachines, de jóvenes con prendas camufladas haciendo alarde de ser parte de la guerrilla, y de personas ostentando carros, motos, licores y lujos, acompañados de emojis de ninjas, un código visual que se repite entre distintos grupos armados
Manual de seducción
Detrás de cada grupo armado hay códigos propios, pero también patrones. Luis Fernando Quijano, director de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades), lleva meses documentando ese fenómeno.
“Es reclutamiento a través de dádivas, a través de imágenes de mujeres jóvenes, de hombres jóvenes, de que la vida militar ilegal es muy buena. Eso es una invitación abierta a que niños, niñas y adolescentes se vayan para allá”, explica. También advierte que no solo se recluta para grupos del país: hay perfiles que ofrecen enlistarse en conflictos internacionales.
El mensaje visual, dice Quijano, es directo: “Niños de 12, 13 años, pueden estar mirando eso y saben que pueden participar ya mismo, escribir al privado”.
Los grupos han aprendido a camuflar sus mensajes para evadir los filtros automatizados: en lugar de usar el nombre completo de una estructura, recurren a apellidos comunes o iniciales. Ejemplo, EP para miembros de las disidencias de las Farc.
“TikTok bloqueó la palabra ‘gaitanistas’, por ejemplo. Por eso los reclutadores digitales tienden a ser más sofisticados y usan lenguajes implícitos con emojis”, explica Juan David Velasco Montoya, asesor del director de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la Jurisdicción Especial para la Paz e investigador principal del informe Red-clutamiento 2.0, publicado en enero de 2026, en el que documentaron su ‘modus operandi’.
Códigos de la red
Para empezar refuerzan estereotipos de género: en el caso de las mujeres, la exaltación de la belleza física, bailes y poses; en el de los hombres, la fuerza, la virilidad, la capacidad económica, las armas y el alcohol como símbolo de estatus.
Pero las plataformas no se usan todas igual. Facebook sirve más para atraer jóvenes adultos. En YouTube el contenido se orienta más a mensajes políticos. Instagram, por su parte, concentra contenido de confrontación armada y manejo de drones convertidos en armas.
TikTok termina siendo la plataforma más problemática: predominan los adolescentes, se privilegia mostrar dinero, armas y una vida de fiesta y excesos. Allí están los llamados “influencers del fusil”, cabecillas que ostentan esas vidas de lujo.
El informe de la UIA encontró que, los casos de reclutamiento de niños y niñas, entre 2022 y 2025, crecieron en promedio un 66% anual.
El punto de quiebre coincide con el uso sistemático de redes sociales por parte de los grupos armados. A partir de junio de 2024, cuando la UIA identificó más de 50 cuentas activas en Facebook y TikTok dedicadas a este propósito, el fenómeno entró en una “fase de crecimiento acelerado”. En 2025, el 44% de los menores reclutados en Colombia lo fueron a través de redes sociales.
El alcance territorial también se disparó: antes del reclutamiento digital se habían registrado víctimas en 97 municipios; después, la cifra saltó a 248, un aumento del 156%.
Combatientes tecnificados
Las “promesas de engaño” son variadas: falsos torneos de fútbol con supuestos cazatalentos, ofrecimientos de procedimientos estéticos, falsas ofertas laborales con salarios atractivos.
Detrás hay lo que la UIA denomina “tropa digital”: unidades especializadas dentro de las estructuras armadas dedicadas exclusivamente a crear perfiles que romantizan la vida armada e identifican a menores como potenciales reclutas, y que también se encargan de adquirir y operar tecnología como drones para vigilancia, propaganda y ataques contra la Fuerza Pública.
La investigación también identificó infraestructura física detrás de esa estrategia: una red de nueve antenas de transmisión, seis paneles solares y antenas de recepción con alcance de 15 kilómetros en Nariño. En zonas rurales de Jamundí y Palmira se detectó incluso una emisora clandestina del Frente Jaime Martínez, que transmite mensajes dirigidos especialmente a jóvenes con franjas horarias definidas para su “pauta publicitaria”.
Entre las subestructuras del bloque, el Frente Jaime Martínez es el más tecnificado: 48 ataques con drones y 35 cuentas activas de reclutamiento. Le siguen el Frente Carlos Patiño (7 ataques, 11 cuentas), el Frente Dagoberto Ramos (4 ataques, 26 cuentas) y el Frente Franco Benavides (2 ataques, 5 cuentas).
El informe documenta además un cambio profundo en la estética de estos grupos: alias como Chucky, Mayimbu o Rata Miada; camisetas cortas, camuflado ajustado y uñas acrílicas; y una “mexicanización” musical evidente, donde antes sonaban vallenatos de Julián Conrado y hoy dominan los narcocorridos de Peso Pluma.
Para Antioquia, el Mecanismo de Monitoreo de Riesgos de la UIA identificó al menos cuatro cuentas en TikTok que, durante enero de 2026, eran utilizadas por el Clan del Golfo para reclutar menores.
En promedio, esas cuentas alcanzaban 2.169 seguidores y 45.004 visualizaciones por publicación. Todas fueron suspendidas después, aunque el patrón de crear nuevas cuentas para reemplazarlas es constante.
Entre el 1 de diciembre de 2016 y el 31 de diciembre de 2025, el Mecanismo registró 311 víctimas de reclutamiento en Antioquia. Los municipios más golpeados son Ituango, con el 37% de los casos, seguido de Medellín (12%), El Bagre (6%), Chigorodó (5%), Zaragoza (5%), Murindó (4%), Yarumal (4%), Caucasia (3%) y Vegachí (3%).
Por subregiones, el Norte de Antioquia concentra el 44% de las víctimas, el Bajo Cauca el 17%, Urabá y el Valle de Aburrá el 12% cada uno, y el Nordeste el 7%.
¿Y las acciones concretas?
La Defensoría del Pueblo lleva su propio registro desde abril de 2021. Con corte al 30 de junio de 2026, documenta 1.707 casos en el país: 47 en 2021, 83 en 2022, 408 en 2023, 676 en 2024, 419 en 2025 y 74 entre enero y junio de 2026.
La propia entidad advierte que esas cifras no reflejan la magnitud real del fenómeno: el subregistro obedece a la presencia de grupos armados en los territorios, la limitada presencia institucional en zonas históricamente golpeadas y el temor de las familias a denunciar.
La Ley 2489 de 2025 estableció por primera vez un marco general para promover entornos digitales seguros, con mecanismos de reporte y medidas de protección diferenciadas por edad. Sin embargo, reconoce la Defensoría, “no existe un mecanismo que permita garantizar que ninguna persona esté expuesta a publicaciones relacionadas con grupos armados”.
Pese a que desde noviembre de 2025 la Defensoría propuso a las plataformas construir una guía conjunta para la reducción de riesgos, el proceso sigue estancado. Con TikTok, específicamente, no se ha adelantado ninguna acción concreta.
EL COLOMBIANO consultó a la Dirección de Protección y Servicios Especiales de la Policía Nacional sobre las acciones que adelanta frente a este fenómeno. Hasta el cierre de esta edición, no se recibió respuesta.
El informe de la UIA cierra con una proyección: si las condiciones actuales persisten, entre 2026 y 2030 podrían registrarse aproximadamente 2.321 nuevos casos de reclutamiento infantil en Colombia, lo que equivaldría a un menor de edad reclutado cada 12 horas.
“Este no es solo un problema de seguridad: es un problema de futuro”, resume Giovanni Álvarez Santoyo, director de la UIA de la JEP.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Qué es el “Reclutamiento 2.0” y cómo funciona?
- Es la estrategia mediante la cual grupos armados ilegales (como disidencias de las FARC y el Clan del Golfo) utilizan redes sociales como TikTok, Facebook e Instagram para identificar, perfilar y reclutar a niños y adolescentes. Emplean lenguaje encriptado (emojis de ninjas, iniciales), narcocorridos y contenido que ostenta lujos, armas y dinero para evadir moderaciones de las plataformas.
- ¿Qué peso tienen las redes sociales en el reclutamiento de menores en Colombia?
- Según el informe de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la JEP, en 2025 el 44 % de los menores reclutados en el país lo fueron a través de redes sociales. Además, el uso de plataformas digitales aumentó en un 156 % los municipios donde se registran estas víctimas.
- ¿Cuáles son las zonas más afectadas por este fenómeno en Antioquia?
- Entre 2016 y 2025 se registraron 311 víctimas en el departamento. El Norte de Antioquia encabeza la subregión con el 44 % de los casos, seguido del Bajo Cauca (17 %), Urabá (12 %) y el Valle de Aburrá (12 %). El municipio más afectado es Ituango, con el 37 % de los reportes.