Diálogo entre docentes de Antioquia y el FOMAG en Bogotá quedó en “punto muerto”
En la mesa quedó reflejada la crisis del sistema de salud del magisterio: de más de 2.300 quejas de los maestros antioqueños, 70% son por falta de medicamentos.
Desde Bogotá sigue el tire y afloje entre profesores sindicalizados del departamento y el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag) a raíz de la grave crisis de salud que enfrentan los maestros a raíz de los cambios en su sistema de salud y que, según los docentes, solo ha traído dolores de cabeza.
De hecho, docentes y directivos del Fomag –entre ellos el vicepresidente de la entidad Herman Bayona– realizaron ayer una reunión en la que buscaban soluciones a la actual situación que tiene preocupado al magisterio.
La cuestión es que, según comentaron asistentes a la reunión, el encuentro terminó sin soluciones concretas, aunque de la misma surgió el dato de que el Fomag habría reconocido que el 70 % de las quejas de los maestros antioqueños están relacionadas con la falta de medicamentos, lo que da cuenta de la grave crisis.
Apartes del encuentro
Quienes estuvieron comentaron que desde el inicio, la entidad habló de cifras, pagos y cronogramas, y reconoció que existían “justas razones” para la protesta. Sin embargo, a medida que avanzó la reunión, el debate se centró más en explicar la crisis que en llegar a acuerdos para resolverla.
De acuerdo con algunos de los presentes, uno de los datos que marcó la discusión fue que no más en Antioquia se han registrado 2.839 quejas contra el Fomag y que el 70% de las mismas tiene que ver con medicamentos. El otro 30% corresponde a problemas con la red de atención y reembolsos.
La tensión aumentó cuando se habló del nuevo gestor farmacéutico asignado por el Fomag para atender a los maestros, que lleva apenas mes y medio operando y ya presenta retrasos en la entrega de medicamentos.
Según comentaron los asistentes, el vicepresidente Bayona explicó que el operador “acababa de llegar” y que las fallas dependían también de otros actores encargados del abastecimiento a nivel nacional.
Pero para los representantes sindicales, el problema no es solo quién entrega los medicamentos, sino un modelo que no está funcionando. Por ello, para los mismos, cambiar de operador no es garantía de mejora si el sistema sigue teniendo los mismos obstáculos.
En medio de la discusión, surgió otro punto de choque: el informe presentado por el Fomag, que según los delegados de los docentes “no refleja la realidad del servicio”.
Tensión en la reunión
El momento más delicado llegó cuando Bayona afirmó que “desde Bogotá” no se iba a solucionar la crisis, dando a entender que las decisiones debían ejecutarse en el territorio.
Sin embargo, esta frase, para los sindicatos, sonó más como a que de la mesa de diálogo no iban a salir soluciones ni inmediatas ni contundentes a la actual crisis, lo que entonces arrojaba dudas del para qué hacer la misma.
Otro momento tenso de la situación se dio cuando uno de los voceros de los profesores la idea que habría esbozado el Fomag de que los maestros participaran en decisiones sobre contratación o reorganización de la red de servicios.
“Ese es su trabajo, doctor Bayona. El de nosotros son las aulas”, respondió el delegado, aclarando que el papel de los sindicatos es vigilar y exigir, no administrar el sistema.
No hubo "humo blanco"
La tensión llegó al punto de que los representantes sindicales decidieron retirarse de la mesa. Aseguraron que habían viajado para encontrar soluciones y garantías, no para escuchar cifras. Además, pidieron que la próxima reunión se realice en territorio, con presencia de entes de control, del Fomag y los representantes de los prestadores.
Bayona lamentó que la reunión se levantara antes de terminar la agenda y sostuvo que aún se podían tomar decisiones, como reorganizar la red e incorporar nuevos prestadores.
Al final, quedaron dos versiones de la reunión: para el Fomag, la mesa se cerró antes de avanzar en definiciones importantes. Para los sindicatos, la reunión dejó ver que el modelo actual no está ofreciendo respuestas rápidas al problema que concentra las quejas.
Este diario intentó corroborar lo dicho sobre la reunión con una de las directivas de la Asociación de Institutores de Antioquia (Adida), quien estuvo presente en el encuentro, pero al momento de publicar esta nota no se había emitido respuesta.