Tras su despido, Defensora de Antioquia denuncia amenazas contra su vida
En medio de denuncias por acoso laboral, la funcionaria departamental fue separada del cargo por su jefe Nacional.
Periodista egresado de UPB con especialización en literatura Universidad de Medellín. El paisaje alucinante, poesía. Premios de Periodismo Siemens y Colprensa, y Rey de España colectivos. Especialidad, crónicas.
Las denuncias por presunto acoso laboral que se venían ventilando en la Defensoría del Pueblo de Antioquia terminaron en el despido del cargo de la titular de la entidad, Gloria Elena Blandón Velásquez, y en denuncias de presuntas amenazas de muerte en su contra, reveló la funcionaria.
Blandón Velásquez, quien el viernes 15 fue declarada insubsistente por el defensor nacional del Pueblo (e), Alfonso Cajiao Cabrera, aseguró que hay serios indicios de que personas de su entidad fraguaron un plan para asesinarla.
“Las amenazas comenzaron hace 15 días, después de que un grupo de seis empleados de la Asociación Sindical de la Defensoría manifestó a los medios de comunicación que yo los acosaba laboralmente, que yo clasificaba a la ciudadanía de acuerdo a su estrato social”, declaró la funcionaria, que culpó directamente de las intimidaciones a este grupo de empleados y rechazó la forma como el Defensor Nacional optó por despedirla.
El presunto maltrato laboral en la entidad fue denunciado a los medios por el conductor de la funcionaria, Jesús Antonio Hincapié, quien dijo ser víctima de insultos y gritos por parte de ella.
Hincapié sostuvo que hace dos años denunció a la Defensora por “acoso laboral y maltrato”. Sus quejas fueron respaldadas por otra empleada, Rosa María Marulanda, residente en la comuna 13. En total, fueron siete los empleados que denunciaron los supuestos atropellos: un sicólogo, cuatro abogados, el conductor y la señora Marulanda. Sostienen que su jefa los estigmatizaba por la zona donde residían o por el grado de estudio.
En su momento, el diputado Norman Correa les solicitó a la Procuraduría y al Defensor Nacional, “tomar cartas y buscar solución a un asunto tan delicado para una entidad defensora de los derechos humanos”. Su colega de la Asamblea, Braulio Espinosa, también pidió solución a, “a una situación que ya ha tomado mucho vuelo y que viene de dos años atrás”.
Se sintió sola
Por esos antecedentes previos a su despedida del cargo, Blandón culpa directamente a este grupo de empleados de ser los presuntos responsables de las intimidaciones.
“La persona (que le dio la alerta) llegó a mi oficina y me dijo que estaba muy preocupada porque, al parecer, varias veces han intentado atentar contra su vida y no les ha salido, que es una obsesión que tienen con usted y que si la tienen que matar, la matan”, relató la Defensora, que le dio entero crédito a la versión.
Narró que, de inmediato, alertó de la situación al Defensor Cajiao, pero este le restó importancia argumentando que él quería ser Consejero de Estado y que esta situación de la regional Antioquia le podía truncar su aspiración.
Con documentos en mano, la funcionaria dio testimonio de los diálogos que sostuvo con su superior desde que los hechos al interior de la institución empezaron a tornarse más complicados.
En carta del 8 de julio, la Defensora notifica a Cajiao de las amenazas, a lo cual este le respondió: “Doctora, esto es una versión de terceros. Esperemos un poco a que se calmen los ánimos”.
Tras varios días de no obtener respuesta a una petición suya de que le cambiaran a su conductor, la señora Blandón denuncia las amenazas ante la Fiscalía el 7 de julio. El viernes 15 fue despedida del cargo.
Intentamos contactar al Defensor del Pueblo, Alfonso Cajiao, pero no respondió. Las páginas quedan abiertas a su versión de estos hechos.