Ataques con drones aumentaron 146 % en 2026: 14 viviendas y tres colegios fueron atacados en cinco meses
La Defensoría reveló que los departamentos más afectados son Cauca, Catatumbo, sur de Bolívar, Caquetá, Nariño, Huila, Chocó y Magdalena.
Comunicadora social y periodista de la Universidad del Quindío, con más de 13 años de experiencia en cubrimientos judiciales y de orden público. Trabajó en Colmundo Radio, Colprensa y Caracol Radio Bogotá, cubriendo la Procuraduría, Altas Cortes, juzgados y la Defensoría, entre otros temas. También trabajó en Caracol Radio Medellín y como coordinadora de comunicaciones en la Alcaldía de Medellín (2021-2023). Actualmente hace parte del equipo de periodistas en la sección de actualidad de El Colombiano.
Entre el zumbido de una abeja y el de un dron puede estar la diferencia entre la vida y la muerte. En las zonas rurales de Colombia, ese sonido se ha convertido en una señal de alerta para comunidades que desde hace varios años enfrentan ataques con estos artefactos cargados de explosivos. Y nadie parece frenarlo. Solo entre enero y mayo de 2026, los ataques con drones aumentaron un 146 %.
Así lo advirtió la Defensoría del Pueblo, en un informe en el que además revela una transformación de las dinámicas del conflicto armado y plantea nuevos desafíos para la protección de las comunidades.
El Sistema de Alertas Tempranas de la entidad ha generado 17 alertas durante 2025 y 2026 sobre los riesgos asociados al uso de drones con cargas explosivas.
Entre los departamentos con más víctimas están Cauca, Catatumbo, sur de Bolívar, Caquetá, Nariño, Huila, Chocó y Magdalena y otras zonas del país.
La entidad también advirtió que esta práctica no se limita a escenarios rurales, sino que puede presentarse en entornos urbanos, aumentando la exposición de la población civil.
Según los datos, entre enero y mayo de 2026 se reportaron ataques contra 14 viviendas, tres instituciones educativas y dos estaciones de servicio.
De acuerdo con la Defensoría, los habitantes de las zonas afectadas muchas veces no pueden determinar si un dron que sobrevuela sus comunidades está siendo utilizado para labores de vigilancia o si transporta explosivos.
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De ahí que vivir en estas zonas obligue a sus habitantes a estar en constante miedo, estrés, alteraciones del sueño y una sensación permanente de desprotección.
Entre los principales actores armados que utilizan estos artefactos están las disidencias de las Farc. En los últimos años, estos grupos han fortalecido su capacidad de guerra y adoptado tácticas que también han sido utilizadas en conflictos como los de Rusia y Ucrania. Esta práctica ha aumentado el poder destructivo de los ataques, provocado mayores afectaciones y dejado a la Fuerza Pública en una situación de creciente vulnerabilidad.
Justamente, el incremento de estas amenazas abrió un nuevo frente para las empresas de tecnología especializada en seguridad. Axon, multinacional estadounidense con presencia en el país, ya tiene desplegados sistemas antidrones en bases del Ejército y la Fuerza Aérea y espera que se reactive el proyecto del escudo nacional antidrones.
“Los ataques van a seguir constantemente y cada vez más. Entonces, los soldados y la fuerza pública y militar necesitan protegerse y estar a la vanguardia de lo que los grupos al margen de la ley tienen hoy en día como ventaja”, afirmó Fernando Vegas Cueto, Country Manager de Axon para Colombia y Centroamérica.
Lo cierto es que estos ataques cada vez ocupan un lugar más frecuente en la agenda nacional. Una muestra de ello ocurrió días atrás, cuando un explosivo lanzado desde un dron dejó siete personas heridas, entre ellas cuatro menores de 9, 10, 15 y 16 años, en el corregimiento de Asnazú, en Suárez, Cauca. Los otros tres afectados fueron adultos de 18, 33 y 59 años.
La gravedad de la situación también quedó reflejada esta semana, cuando las autoridades contabilizaron 47 ataques con drones en ocho municipios del Cauca, además de otros hechos violentos que han encendido las alarmas de las administraciones locales y de la Gobernación.
Leonardo González, director de Indepaz, explicó en diálogo con Noticias RCN que el uso de drones por parte de los grupos armados se ha convertido en una herramienta cada vez más recurrente en distintas regiones del país. Según González, esta práctica no se concentra únicamente en el Cauca, sino que también se ha extendido a zonas como el Catatumbo y la Sierra Nevada.
“Lastimosamente, el uso de drones, no solamente en el departamento del Cauca, porque lo estamos viendo en el Catatumbo y en la Sierra Nevada, es una nueva estrategia, de los últimos cinco o seis años, que ha ido implementándose, incluso, con enjambres de drones”, dijo.