Más horas que todos sus antecesores juntos: Petro suma 61 alocuciones y más de 48 horas al aire, ¿monólogo presidencial?
Gustavo Petro ha realizado 61 alocuciones presidenciales en tres años, acumulando más de 48 horas al aire, una cifra muy superior a la de sus antecesores y que ha reavivado cuestionamientos por el uso de este mecanismo.
Hasta octubre pasado, cumplidos tres años de Gobierno, el presidente Gustavo Petro protagonizó 61 alocuciones presidenciales, casi cuatro veces más de las que hizo su antecesor, el expresidente Iván Duque, quien en sus cuatro años de mandato solo realizó 17.
Sumado a ese número, no deja de llamar la atención que, mientras las alocuciones totales de Duque sumaron 2 horas y 45 minutos, las del presidente Petro –a quien aún le restan poco más de seis meses en el poder–, ya ascienden a 48 horas y 33 minutos.
Los datos se desprenden de un derecho de petición elevado por el representante de oposición Andrés Forero (Centro Democrático), que una vez más cuestionó el uso que el hoy jefe de Estado le ha dado a esta figura durante su mandato.
“Las alocuciones de sus antecesores, en 18 años, sumaron un total de 29 horas y 2 minutos. ¡Y el charlatán tiene el descaro de decir que lo censuran!”, reclamó Forero, que obtuvo los datos oficiales por parte del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre).
Al revisar las alocuciones de otros mandatarios, se evidencia también que durante el periodo de Juan Manuel Santos –que abarcó ocho años de gobierno tras ser reelegido–, hubo 91 alocuciones, pero que en total sumaron 16 horas y 21 minutos.
Además, durante los últimos tres años de mandato del expresidente Álvaro Uribe Vélez, entre 2007 y 2010, hubo 20 alocuciones que totalizaron 9 horas y 55 minutos.
En octubre pasado, un fallo de la Sección Tercera del Consejo de Estado fue tajante al advertir que Petro ha abusado de las alocuciones presidenciales. En el documento de 39 páginas, el alto tribunal ampara el derecho a la información de los colombianos y ordena a la Presidencia a especificar, a través de una especie de formulario, la urgencia de interrumpir las señales de canales públicos y privados.
Uno de los argumentos de la decisión es que al interrumpir de forma reiterada la programación de televisión sin que existan razones de urgencia que lo justifiquen, como exige la ley, se vulnera el derecho a la información “de manera constante y grave”.
“La dinámica con la cual se han utilizado las interrupciones de la parrilla de los distintos canales de televisión, bajo la figura de la alocución presidencial, no acompasa con lo que constitucional, legal y jurisprudencialmente se ha entendido por urgente”, advierte la sentencia.
La decisión responde a varias tutelas presentadas —entre otros— por el exsenador y precandidato presidencial asesinado Miguel Uribe Turbay. Al conocerse la decisión, el mandatario reaccionó diciendo que “no hay uso indebido de alocuciones, la democracia es el conocimiento del pueblo sobre el gobernante y sobre el gobierno. Algo así como me gusta la desnudez y no la oscuridad de los gobiernos. Desde la oscuridad se roba y se mata”, según dijo en la red social X.
Pero el problema, afirman expertos consultados, no es el qué sino el para qué. Lo que históricamente había sido un espacio televisivo utilizado en coyunturas especiales y de duración corta, 10 o 15 minutos, ahora puede durar hasta tres horas y su contenido es tan variado que Petro ataca a medios y la oposición, hace chistes, cuenta historias de su pasado, da órdenes improvisadas a su gabinete, lanza amenazas y globos y, en menor medida, da un mensaje de urgencia.
En abril de 2025, el Consejo de Estado se había pronunciado sobre un tema asunto parecido: el abuso con la transmisión de los Consejos de Ministros, diferentes a las alocuciones, en canales privados. Por eso los consejos, que cuentan con reserva legal porque allí se habla de seguridad nacional, son transmitidos solo por canales públicos.