María Corina apoya a Paloma y el mapa de otros “pesos pesados”
Los tres candidatos punteros han recibido apoyos de artistas, influencers, expresidentes y hasta una Premio Nobel de Paz, ¿qué tanto pesan este tipo de alianzas en la recta final?
Periodista y politólogo de la Universidad Javeriana de Bogotá. Máster en audio digital y pódcast del Centro de Estudios Superiores Barreira en España. He desempeñado distintos roles en Colmundo Radio, El Tiempo y Noticias RCN. En EL COLOMBIANO cubrí al presidente Gustavo Petro y actualmente soy el editor de Actualidad que abarca temas políticos, judiciales, de salud e internacionales. Cocinero aficionado, melómano y cinéfilo.
Estudié Ciencias Políticas en la Universidad Eafit de Medellín. Empecé en la prensa gracias al periodismo universitario y las columnas de opinión y después me formé en la Escuela Periodismo Multimedia El Tiempo, donde cubrí temas políticos, electorales y regionales. Soy fanático de la música, la cultura y la literatura.
A pocos días de la primera vuelta presidencial, la candidata Paloma Valencia recibió un apoyo simbólico y poderoso, en el mejor sentido de la palabra, pues se trata de la más reciente Premio Nobel de Paz, la líder de la oposición venezolana María Corina Machado. Al encuentro asistió también María Claudia Tarazona, viuda del asesinado Miguel Uribe Turbay.
“No vamos a caer en el abismo hondo por el que se fue Venezuela, vamos a luchar por nuestra democracia, por nuestra libertad”, dijo Valencia en un video junto a Tarazona y Machado, quien expresó: “Esta lucha que estamos dando es por nuestros hijos para que puedan tener naciones llenas de oportunidades”.
Este apoyo, como suele ocurrir en todas las campañas políticas en la recta final, busca influir el voto de los indecisos y ratificar los votos de base. Así como Machado, que es una figura apreciada en el continente, hay otros “pesos pesados” que rodean las campañas de los tres punteros de las encuestas, Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia. Hay políticos tradicionales, por supuesto, pero también artistas e influencers.
Este es el mapa de las alianzas más mediáticas que han hecho esos tres candidatos.
Grandes figuras con Paloma
Paloma Valencia cuenta, por supuesto, con el apoyo del expresidente Álvaro Uribe y las estructuras del Centro Democrático: desde ediles hasta concejales y congresistas. Sin embargo, es posible que parte del voto de derecha que originalmente apoya al partido —o que lo apoyó al Congreso— esté con Abelardo de la Espriella, pero solo se sabrá hasta este domingo.
En el círculo inmediato de “pesos pesados” están su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, y los otros seis hombres de la Gran Consulta por Colombia: Enrique Peñalosa, Aníbal Gaviria, Juan Carlos Pinzón, Juan Manuel Galán, Mauricio Cárdenas y David Luna. Todos ellos la han ayudado a acercarse a los votantes de centro.
En cuanto a figuras internacionales, la candidata sumó, además de Machado, al exsecretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro.
Entre otros apoyos relevantes está María Claudia Tarazona, viuda de Miguel Uribe Turbay, quien de hecho acompañó a Paloma en su cierre de campaña y en su visita a María Corina Machado este fin de semana. Ha dicho que la voluntad de Uribe Turbay habría sido apoyar a la candidata del Centro Democrático.
En cuanto a influenciadores digitales, que los hay en todas las campañas, hay uno fuerte, de Antioquia: Yeferson Cossio. Este la acompañó durante los cierres de campaña que tuvo en el departamento, y hasta intervino en un evento reciente en el Parque de Envigado.
Además, Paloma abrió su candidatura a los apoyos de los partidos tradicionales. Con ella van el Partido Conservador, el Partido Liberal, el Partido de la U y el Partido Mira. De estos también hay sectores que han migrado a otras candidaturas. Porque, aunque un partido cante sus apoyos, los congresistas o militantes pueden moverse por intereses propios. Y, si bien podría haber sanciones dentro de cada colectividad, rara vez se desgastan en ellas para evitar rupturas internas que los perjudiquen a futuro.
En el Partido Liberal es clave la figura del expresidente César Gaviria, director de la colectividad, que apoyó de manera oficial la candidatura. Es el segundo expresidente que se sumó para apoyarla. Si bien no ha cantado ningún apoyo oficial, es probable que también la apoye Andrés Pastrana. Su hermano, Juan Carlos Pastrana, está casado con Cayetana Valencia, la hermana de la candidata.
Con Paloma hay diferentes grupos en los partidos. En Antioquia está el senador Juan Felipe Lemos, de la U; en ese partido está la mayoría con ella, entre ellas la representante Milene Jaraba de Sucre. Y en el evento de cierre de campaña en Envigado, como lo registró EL COLOMBIANO, se vieron pancartas del senador Nicolás Echeverry, uno de los políticos de mayor trayectoria en el Partido Conservador antioqueño.
En tarima la acompañaron los liberales de Envigado, liderados por Héctor Londoño. También estuvo el exalcalde Braulio Espinosa, que con su apoyo buscaría recibir otro de vuelta para pavimentar una candidatura a la Gobernación. De los liberales también está Yessid Pulgar, del Atlántico, hermano del condenado exsenador Eduardo Pulgar.
Este diario le preguntó a la candidata por la presencia de Yessid Pulgar en su cierre de campaña en Barranquilla, a lo que respondió que “no hay delitos de sangre” y que “hay que gobernar con los políticos que hay”, la pregunta es cómo va a gobernar con ellos. “En las reglas de ellos, con mermelada y corrupción, o con las reglas nuestras, en transparencia, con inversión en los territorios discutida en los consejos regionales de desarrollo”.
Otros liberales incluyen al senador electo y exgobernador Héctor Olimpo Espinosa, quien también le llevaría votos de Cambio Radical, según le dijo una fuente enterada a este diario. En este último partido hay quienes van con Paloma y otros con De la Espriella.
Hasta cantantes con “El Tigre”
Abelardo de la Espriella no cuenta con apoyos de expresidentes, al menos no de manera explícita. Sin embargo, si pasa a segunda vuelta, arrastraría con el voto de derecha y centro-derecha.
En apoyos internacionales, De la Espriella ha recibido el respaldo de María Elvira Salazar, congresista republicana de Florida, EE. UU., así como de influenciadores de derecha como Agustín Laje.
En el círculo más inmediato está su fórmula a la vicepresidencia, José Manuel Restrepo, que ha acercado la fórmula a Antioquia. A pesar de ser bogotano, ha vivido en el departamento en los últimos años, y viene de familia antioqueña, por lo que él mismo ha dicho que se considera paisa.
El senador electo Enrique Gómez, de Salvación Nacional, ha sido uno de los fieles escuderos de De la Espriella en la campaña. Fue la cabeza de lista de ese partido al Senado, “la lista del Tigre” y lo ha acompañado en sus correrías por el país. Es sobrino del líder político asesinado, Álvaro Gómez Hurtado. De Salvación Nacional está, a su vez, Alejandro Bermeo, un influenciador que llegó al Senado y al que el Centro Democrático ha acusado de difundir noticias falsas.
De esa línea política también viene Miguel Polo Polo, quien buscó repetir por la curul afro de la Cámara de Representantes, pero se quemó. También está el líder protestante John Milton Rodríguez, quien fundó el partido Colombia Justa Libres pero renunció al mismo. Es uno de múltiples líderes religiosos que acompaña la candidatura.
De la Espriella también recibió el apoyo de Creemos, el movimiento que eligió a Federico Gutiérrez a la Alcaldía de Medellín y en el que militan sus aliados políticos. De hecho, en el cierre de campaña de De la Espriella en Medellín, estaban varios de sus concejales presentes: Alejandro de Bedout, Damián Pérez, Andrés Tobón, Camila Gaviria, entre otros. A su vez, lo acompañan Juliana Gutiérrez, la hermana del alcalde, y Andrés Bedoya, exdiputado de Antioquia. Ellos dos y otros hacían parte de la lista al Senado de Creemos que no pasó al umbral; ahora están metidos de lleno en la campaña de “El Tigre”.
Otros apoyos políticos incluyen a Fuad Char, líder político de Cambio Radical, cuya casa ha controlado el poder en Barranquilla y el Atlántico por varios periodos.
También lo apoya su socio, el cantante Silvestre Dangond, entre otros artistas.
¿Cepeda está bien rodeado?
El respaldo más evidente es el del presidente Gustavo Petro, que no es solo de labios para fuera sino con el Ejecutivo volcado a hacerle campaña, lo que implica contratos y recursos públicos. El apoyo del Presidente garantiza una maquinaria política y una base ideológica movilizada, pero al mismo tiempo convierte a Cepeda en heredero automático de los costos del petrismo.
A ese respaldo se suman figuras históricas de la izquierda latinoamericana como el expresidente Ernesto Samper y el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero. Samper sigue siendo, tres décadas después, uno de los nombres inevitablemente asociados al Proceso 8.000, el mayor escándalo de financiación ilícita en la historia política reciente del país. Para una parte de la opinión pública, su respaldo no representa experiencia sino el regreso de una clase política que muchos colombianos consideran agotada moralmente. Zapatero, por su parte, ha sido durante años una de las voces internacionales más cercanas al chavismo y al régimen venezolano, especialmente en escenarios de mediación política. Recientemente, fue imputado por tráfico de influencias.
En la política local, hay un “peso pesado” politiquero. El senador José Antonio Correa de La U representa sectores tradicionales de la política regional y estructuras electorales que históricamente han orbitado entre distintos gobiernos. Algo similar ocurre con Juan Fernando Cristo, figura asociada al liberalismo tradicional y al establecimiento santista. Su cercanía con Cepeda puede ayudar a construir puentes hacia sectores de centro, pero al mismo tiempo diluye la narrativa antisistema que buena parte de la izquierda ha intentado defender desde hace años.
El respaldo este lunes Carlos Caicedo, acusado de corrupción y acoso sexual, tampoco pasa desapercibido. El exgobernador del Magdalena mantiene una base política importante en la Costa Caribe y una narrativa de confrontación contra las élites regionales, pero también es una figura profundamente divisiva, rodeada durante años de controversias políticas y fuertes disputas locales.
También lo apoyan influencers del Pacto Histórico como la polémica “Lalis”, que fue electa representante a la Cámara, y sectores indígenas representados en su fórmula vicepresidencial Aida Quilcué, una estrategia parecida a la de la elección de la líder afro Francia Márquez hace cuatro años.