Aumento de cultivos sería estrategia de negociación
El Gobierno anunció que la próxima semana iniciará la fumigación manual con glifosato en las zonas con mayor concentración de cultivos ilícitos.
Soy periodista egresada de la Universidad de Antioquia. Mi primera entrevista se la hice a mi padre y, desde entonces, no he parado de preguntar.
El aumento de los cultivos ilícitos en Colombia se debe, entre otros aspectos, a la eliminación de la fumigación aérea con glifosato, explicó el alto consejero para el Posconflicto, D.H. y Seguridad, Rafael Pardo Rueda.
Agregó, además, que la devaluación del peso frente al dólar ha beneficiado a todos los exportadores y como la cocaína es un producto de exportación, en este caso ilegal, ha encontrado ventaja competitiva en el mundo por lo que para las estructuras criminales vale la pena producir más.
Pardo mencionó también que el cambio climático ha permitido que se pueda sembrar coca en otros pisos térmicos en los que antes no era posible.
Sin embargo, Óscar Palma, director del Observatorio de Drogas Ilícitas y Armas de la Universidad del Rosario, aclaró que el más reciente informe de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, Unodc, muestra como la causa más probable que las comunidades incrementaron el cultivo “como carta de negociación frente al Gobierno en medio de las conversaciones de paz pues saben que habrá sustitución de cultivos en el país. Esa es la única razón que da el informe y hay otras motivaciones de mercado que yo no veo muy claras”.
Todo lo anterior “ha hecho que lleguemos a cifras similares a las que registrábamos en el 2007, en el gobierno de Álvaro Uribe, lo que es muy preocupante”, dijo el alto consejero Pardo.
El director, en cambio, manifestó que el aumento es leve: “cuando uno mira la curva de reducción y aumentos aún estamos en un punto muy bajo comparado con los años 2000 a 2003, lo que pasa es que hay un leve incremento en el último año pero ese aumento es mínimo comparado con todo lo que se redujeron los cultivos ilícitos”.
Según la Unodc, Colombia se mantiene como el principal productor de coca de la región y las áreas cultivadas con hoja de coca aumentaron 39 % en 2015, en comparación con las 75 mil hectáreas del 2014, alcanzando la cifra de 96 mil hectáreas.
Las zonas con más concentración de estos cultivos fueron Nariño, Putumayo y Norte de Santander que suman el 64 % de los cultivos detectados a corte del 31 de diciembre de 2015.
El representante de la Unodc, Bo Mathiasen, advirtió que este panorama es “preocupante”, especialmente en regiones como Tumaco (Nariño), en donde se concentra el 17 % de las siembras.
Resultados operativos
De acuerdo con el reporte presidencial, en lo corrido del año se han desmantelado 2.965 laboratorios y se han incautado 158,8 toneladas de cocaína, lo que representa una lucha activa y permanente contra el crimen organizado dedicado al narcotráfico.
Al respecto, el director de la Oficina de Atención Integral de la Lucha contra la Droga, Eduardo Díaz, subrayó que “el esfuerzo realizado en materia de interdicción no es nada despreciable” e indicó que el año pasado se incautaron 252 toneladas de cocaína, que “representan el 50 % de las 450 toneladas que la coca sembrada permitiría producir”.
Además, detalló Díaz, en el 2015 se destruyeron 236 cristalizaderos y 3.592 cocinas. Y durante los cuatro primeros meses de este año ya se cumplió el 47 % de las metas propuestas en esa materia.
No solo se trata de erradicar y sustituir cultivos sino también de “golpear a las redes de narcotraficantes”, anotó el funcionario.
Óscar Palma dijo que si no hubiera sido por esos golpes el aumento en las áreas sembradas sería superior.
El plan es la sustitución
“Se necesitan economías legales sostenibles para que la gente no tenga que recurrir a economías ilegales”, destacó el director del Observatorio.
Para ello es necesario que se piense más allá de la simple sustitución de la coca por otro producto agrícola, “la solución a largo plazo pasa por el desarrollo sostenible local y deben ser unas estrategias muy amplias que incluyan la oferta de productos económicos pero con una estructura determinada”, dijo Palma.
Y ese es precisamente el plan del Gobierno, según Rafael Pardo. Además de la interdicción que se incrementado en lo que va corrido del año y que va a seguir implementándose especialmente en Tumaco, Caquetá, Cauca y Putumayo, vendrá una nueva estrategia de la mano de las Farc que iniciará este domingo en Briceño, Antioquia.
“Allá vamos a aprender qué funciona y qué no funciona en términos de sustitución y alternativas para el campesino para reducir los cultivos de manera sustancial. Vamos a tener a las Farc no oponiéndose a la erradicación sino aportando a la sustitución”, adujo Pardo.
En ese sentido, Díaz explicó que el protocolo de operación para la sustitución de cultivos será el mismo del desminado humanitario y “la meta es que en dos meses se firme un compromiso entre las comunidades de 11 veredas y el Gobierno Nacional en el que abandonan toda la relación con el cultivo, la comercialización de hoja de coca y cocaína y el Gobierno se compromete a facilitar actividades que les generen recursos”.