En la era Trump, casi ningún colombiano logra asilo en EE. UU.: solo 2 de cada 100 solicitudes son aprobadas
Este fue el registro que dejan, hasta ahora, las cifras de 2026. Se trata del nivel más bajo en al menos 25 años y coincide con el endurecimiento de la política migratoria de esta administración.
La probabilidad de que un colombiano obtenga asilo en Estados Unidos está en su punto más bajo en al menos un cuarto de siglo. Así lo revelan los datos del Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC), el programa de la Universidad de Syracuse que hace seguimiento al sistema migratorio estadounidense.
Durante el año fiscal 2026, apenas el 2,77 por ciento de las solicitudes presentadas por ciudadanos colombianos recibió una respuesta favorable.
Y es que justamente el derrumbe se ha sostenido mes tras mes. En enero fueron aprobadas 11 solicitudes, en febrero 14, en marzo 12 y en abril solo 14. El contraste con 2025 es aún más llamativo. El año pasado, en promedio, 80 colombianos al mes obtenían el beneficio.
La tasa de rechazo, que históricamente había oscilado entre el 49 y el 74 por ciento en los últimos 25 años, escaló al 82,8 por ciento en 2025 y ya supera el 92 por ciento en lo que va de este año.
En abril llegó al 98,2 por ciento. Estadísticamente, prácticamente todos los colombianos cuyo caso fue decidido ese mes recibieron una negativa. Y esto ocurre mientras las autoridades siguen procesando entre 800 y 1.000 solicitudes mensuales de colombianos, lo que significa que el sistema sigue activo, pero casi siempre termina en una negativa.
El fenómeno no es exclusivo de los colombianos, aunque estos enfrentan un panorama más adverso que el promedio nacional. En todo Estados Unidos, la tasa general de rechazo pasó del 49 por ciento en 2024 al 70 por ciento en 2025 y hoy ronda el 90 por ciento. De las más de 66.000 solicitudes decididas este año en el país, apenas 6.228 fueron aprobadas.
¿Cuáles han sido los cambios?
El trasfondo es la política migratoria de Trump (para nadie es una sorpresa, desde campaña esta fue una de sus banderas), que desde sus primeros meses en el poder suspendió la recepción de nuevas solicitudes bajo varios programas, congeló miles de casos en trámite y paralizó decisiones sobre permisos de trabajo, ajustes de estatus y naturalizaciones.
El resultado es un sistema más lento y más restrictivo, con cientos de miles de personas atrapadas en largos limbos sin certeza jurídica.
Sin embargo, la semana pasada llegó un revés judicial importante. El juez federal John J. McConnell Jr., de Rhode Island, anuló varias de esas políticas al considerar que violaban la legislación migratoria vigente y discriminaban a inmigrantes por su país de origen.
En un fallo de 135 páginas, el magistrado señaló que las medidas habían dejado “la vida de innumerables personas en suspenso únicamente por virtud de su país de nacimiento” y ordenó al USCIS (Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos por sus siglas en inglés) retomar la adjudicación normal de más de un millón de solicitudes acumuladas.
La decisión es uno de los golpes judiciales más significativos a la política migratoria de Trump desde su regreso al poder. Pero su efecto práctico sigue siendo incierto, ya que la administración criticó el fallo y no descartó apelar.
Para consultar contenido premium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el Mundo, regístrese aquí.
Por ahora, los connacionales en Estados Unidos enfrentan uno de los momentos más difíciles de las últimas décadas para obtener protección en el país norteamericano. Y aunque el fallo de Rhode Island abre una mirilla de esperanza, todavía está por verse si alcanza para revertir una tendencia que ya llegó a niveles históricos.
Lea también: ¿Por qué detuvieron a Beto Coral en Estados Unidos? Esto se sabe de su situación migratoria y posible deportación