Colombia

Mientras conversa de paz, el Clan del Golfo sigue expandiéndose: ya está en 296 municipios del país

En 2022 tenía presencia en 145 municipios; hoy opera en 296 localidades de 17 departamentos.

Loading...
hace 3 horas

La expansión del Clan del Golfo —estructura criminal con una nómina mensual que rondaría los 1,5 millones de dólares— se ha acelerado en los últimos años.

En 2022 tenía presencia en 145 municipios; hoy opera en 296 localidades de 17 departamentos. Así lo señala un informe de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), que calcula un crecimiento del 104 %.

El aumento se explica por ajustes en su estrategia de expansión, cambios en su funcionamiento interno y su capacidad para ocupar territorios que antes estaban bajo control de grupos rivales.

Según la FIP, este fortalecimiento descansa en un modelo de finanzas diversificado que va más allá del narcotráfico. La minería ilegal (su segunda fuente de ingresos), la extorsión a comercios y el tráfico de migrantes sostienen buena parte de su estructura.

Para mantener ese engranaje, el grupo asume una nómina mensual cercana a 1,5 millones de dólares. Los pagos, de acuerdo con el informe, van desde 1,5 millones de pesos para un “campanero” hasta 17 millones para un comandante de frente.

La presencia en 296 municipios, sin embargo, no es homogénea. En algunos territorios ha consolidado esquemas de gobernanza criminal; en otros, mantiene disputas activas con organizaciones armadas.

Actualmente participa en cuatro de los 13 principales focos de confrontación del país: en la Sierra Nevada de Santa Marta contra las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada; en el sur de Bolívar y el norte y nordeste antioqueño frente al Ejército de Liberación Nacional y disidencias vinculadas a alias Calarcá; y en las zonas de San Juan (Chocó) y Bajo Calima (Valle del Cauca), también en confrontación con el ELN.

A escala más localizada, mantiene choques armados en el oriente antioqueño con El Mesa; en Barranquilla, presuntamente con Los Pepes y Los Costeños; en Sincelejo con Los Norteños; y en el centro del Magdalena con Los Primos.

Conversaciones de paz

A diferencia de otras mesas de la “Paz Total”, la que tiene el Gobierno con el Clan del Golfo se desarrolla en el exterior, en Doha, y cuenta con mediación internacional formal liderada por Catar, con el acompañamiento de Noruega, Suiza y España.

A diferencia de otros actores armados, el Clan aceptó discutir su desarme, desmovilización y acogimiento jurídico para responder ante la justicia y las víctimas.

Además, su agenda no plantea reformas estructurales al Estado, sino el desmonte de sus economías ilegales. La negociación, además, se instaló sin un cese al fuego previo y en medio de la ofensiva de la Fuerza Pública, en lo que el Gobierno interpretó como un enfoque más realista frente a experiencias anteriores.

En cinco meses y tras dos ciclos de conversaciones, dice la Fundación Ideas para la Paz, los llamados Acuerdos de Doha dejaron avances concretos.

La FIP dice que en los diálogos se priorizaron 15 municipios de Antioquia, Chocó, Córdoba y Bolívar para programas piloto de sustitución de cultivos ilícitos, atención a la migración irregular y fortalecimiento institucional.

También se acordó la creación de tres Zonas de Ubicación Temporal en Belén de Bajirá, Unguía y Tierralta, a las que los combatientes comenzarían a trasladarse gradualmente desde el 1 de marzo de 2026.

Como gestos de confianza, el Clan del Golfo se comprometió a censar y entregar a los menores en sus filas al ICBF, no interferir en procesos electorales, respetar el desminado humanitario y suspender el llamado “impuesto de guerra” en los municipios piloto.

Lea más: “La Paz Total se volvió el aliciente para que las bandas delincan en todo Antioquia”: secretario de Seguridad de Antioquia

Persiste la incertidumbre jurídica sobre la competencia para suspender órdenes de captura y la legalidad de las Zonas de Ubicación Temporal, cuya resolución fue demandada ante el Consejo de Estado.

A ello se suma la presión internacional tras la designación del Clan del Golfo como organización terrorista por Estados Unidos y el compromiso del Gobierno de capturar a su máximo jefe, alias Chiquito Malo, lo que ha generado episodios de desconfianza y suspensiones temporales de la mesa.

Además, las bajas de mandos como alias Chirimoya y ‘Gonzalito’ han obligado a reconfigurar el Estado Mayor Conjunto, con posibles efectos sobre la cohesión interna frente a lo negociado.

Lea además: Cinco masacres en apenas 10 días del año: ya van 18 víctimas de homicidios múltiples en 2026