Colombia

¿Cómo serán las campañas por el plebiscito de la paz?

El Centro Democrático, único partido opositor al proceso de paz con las Farc, aún no define si su campaña será por la abstención o por el “No”.

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Periodista. Magíster en Comunicación de la Defensa y los Conflictos Armados de la Universidad Complutense de Madrid

20 de julio de 2016

En todo un reto se le convirtió a los partidos políticos del país la estrategia que deberán aplicar para la campaña por el “Sí” o por el “No” en el plebiscito por la paz, aprobado por la Corte Constitucional, que espera la sanción y posterior convocatoria por parte del presidente Juan Manuel Santos.

Aunque la mayoría de partidos iniciaron sus campañas hace varias semanas, a partir del pronunciamiento de la Corte tendrán un condicionante que podría afectar sus intereses: “A la campaña del plebiscito no se pueden incorporar contenidos que promuevan un partido, movimiento político o grupos significativos de ciudadanos que se relacionen con la promoción de candidaturas a cargos de elección popular”, expresó la Corte por medio de la magistrada María Victoria Calle.

Para los analistas, la condición puesta por el tribunal tendría relación directa con el gasto de dineros públicos. Según Julián Penagos, jefe del área de comunicación pública de la Universidad de La Sabana, “la decisión busca evitar debates sobre qué partido recibió más dinero o fue más beneficiado con la campaña, pero sobre todo para alejar cualquier participación directa de los funcionarios públicos por medio de los partidos y no dejar que se politicen aún más las diferentes campañas”.

Por su parte, Hernán Olano, constitucionalista e historiador, cree que para estas campañas, “los partidos deberán dejar de actuar como bancada, autorizar que para este efecto cada uno de los miembros expresen su opinión por el ‘Sí’ o por el ‘No’ y manejen directamente a sus electores”.

EL COLOMBIANO consultó con algunos partidos políticos sobre sus intenciones con las campañas enfocadas al plebiscito y casi todas las respuestas tuvieron algo en común: el trabajo se realizará a nombre de cada grupo (ver recuadros).

Vigilancia y reglamentación

El Consejo Nacional Electoral (CNE) será el ente que vigilará el funcionamiento de esas campañas, sin embargo, a partir del anuncio de la Corte Constitucional sobre el plebiscito, se tendrá que publicar la reglamentación.

“El CNE tiene que expedir una reglamentación y debe que ejercer sus competencias y controles para evitar cualquier tipo de desviaciones en la divulgación y promoción en las distintas posiciones del plebiscito porque eso distorsionaría el verdadero sentido de la convocatoria del pueblo. No es un escenario de proselitismo electoral, sino de discusión de un asunto muy relevante como la aprobación de los acuerdos de La Habana”, explica el magistrado del CNE, Armando Novoa.

Según Novoa, los partidos pueden tener su posición institucional “en el entendimiento en que esa posición no puede derivar en campañas de naturaleza electoral o en proselitismo a favor de uno u otro candidato”.

Sobre la capacidad del Consejo Nacional Electoral para reglamentar las campañas del plebiscito, el magistrado aseguró que está todo servido para cumplir dos misiones: reglamentar y hacer cumplir ese reglamento. “Hay que desplegar todas las competencias constitucionales para hacer valer las propias reglamentaciones, porque no tendría sentido que el CNE se dedique a expedir normas y no tener la capacidad para hacerlas cumplir”, añade.

Por último, el magistrado Armando Novoa aclara que “las campañas no son campañas que van a recibir recursos oficiales o del Tesoro Nacional, descansan solamente en el esfuerzo de los grupos de ciudadanos o de la empresa privada. Acá el CNE tiene que regular lo relacionado con el otorgamiento de unos espacios de televisión y los medios de comunicación para que las diferentes posiciones tengan igualdad de condiciones”.

Diversas opiniones del fallo

Constitucionalistas y penalistas mantienen diversas opiniones sobre la sentencia de la Corte a favor del plebiscito, pero coinciden en que ese órgano decidió darle favorabilidad a las exposiciones de diferentes sectores que pedían declarar ese mecanismo exequible.

Patricia Muñoz investigadora de la Universidad Javeriana, dice que de fondo, el principal reparo fue si este ‘plebiscito especial’ o ‘fórmula especial de refrendación de acuerdos para la paz’ puede sustituir a otros mecanismos considerados más ajustados para refrendar los acuerdos, tales como el referendo o la Asamblea Nacional Constituyente.

“Esto llega a enfrentar argumentos jurídicos, políticos y posiciones como: porcentaje de legitimación vs naturaleza de la abstención; alcance vinculante de la decisión vs ausencia del poder político para legitimar; participación de los funcionarios en la campaña por el sí o por tratarse de una deliberación de interés general vs una contienda política”.

Al respecto Wilson Martínez investigador de la Universidad Externado asevera que era “impensable” que la Corte fuera a rechazar un mecanismo de refrendación democrático para los acuerdos, “especialmente porque la Constituyente del año 91 quiso fortalecer y darle importancia práctica a los mecanismos de participación directa, como el plebiscito y la consulta popular”.

Según el analista, ahora lo que se avecina es una carrera electoral en las urnas. “Creo que el pronóstico es reservado, tanto el Gobierno como la oposición tienen chance. Mi opinión es que el Gobierno tiene la ventaja, porque la gente quiere el fin de la guerra y el plebiscito no da cargos de elección popular. Opino que las maquinarias electorales que se usan normalmente no serán tan eficaces, porque el interés y la plata de los contratistas y demás financiados de campañas ya no está, con lo cual no hay mucha forma de salir a cambiar votos por prebendas”.

“Umbral que afecta equidad”

El expresidente y actual senador, Álvaro Uribe Vélez, leyó un comunicado que tituló “lo formal y el peligro real”, refiriéndose a la aprobación del plebiscito por parte de la Corte Constitucional.

En palabras del exmandatario, “el peligro real es la aprobación de un acuerdo entre el Gobierno y la Farc que da total impunidad y elegibilidad política al narcotráfico y a otros delitos atroces del grupo terrorista”, como “formal es la tramposa reducción del umbral del plebiscito del 50 % al 13 %, que afecta la equidad en la participación política no obstante que se tramitó de conformidad con las leyes estatutarias”.

Según Uribe, el “Sí” del plebiscito es “eventual”, y como no será vinculante al Congreso, sino a la Presidencia, “no tendrá el efecto jurídico requerido para activar el Acto Legislativo Extraordinario que sustituye la Constitución, el Presidente y las mayorías del Congreso busquen otro atajo o acudan a la Reforma Ordinaria de la Constitución para buscar elevar los acuerdos con el terrorismo a normas constitucionales inmodificables”, concluye el exmandatario.