Denuncian que Ejército habría pagado $800 millones por torre antiaérea que no funciona
Un documento evidenciaría presuntas irregularidades en el mantenimiento de la torre, ubicada en el Fuerte Militar Tolemaida en Cundinamarca.
El Ejército Nacional habría pagado $800 millones por una torre antiaérea que no estaría funcionando. El plazo de ejecución de la obra sería de ocho meses; sin embargo, ya lleva más de dos años.
La información fue revelada por Semana, y evidenciaría presuntas irregularidades en el mantenimiento de una torre de asalto aéreo, que sirve para entrenar a los militares en el Fuerte Militar Tolemaida, ubicada en Nilo, Cundinamarca.
El retraso no sería lo único, sino que habría sobrecostos. El documento del Ejército que reveló ese medio señala que en el mantenimiento de la torre se habrían invertido más de 800 millones de pesos, cuando la estructura tiene un valor de 230 millones de pesos.
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Además, la advertencia interna del Ejército señala que se habrían cometido presuntas irregularidades, ya que la ley no permite hacer mayores inversiones en mantenimiento cuando supera el 50 % del valor del bien. Acá lo superaría casi por 600 % más de lo permitido.
De eso deja constancia el documento. “En el marco de la revisión administrativa y financiera de los activos institucionales, se identificó que el valor contable registrado (...) es de aproximadamente $230.000.000, situación que implica que la inversión realizada en mantenimiento supera el cincuenta por ciento (50 %) del valor contable del bien registrado en dicho sistema de información”, se lee.
Adicionalmente, el documento describe que la inversión fue “destinada a la intervención y recuperación funcional de la estructura, con el propósito de garantizar condiciones adecuadas de seguridad, operatividad y continuidad en los procesos de entrenamiento militar” que se desarrollan en las instalaciones de la base de Tolemaida.
Se reitera que la torre no estaría funcionando, pero entraría en las en fase de pruebas durante las próximas dos semanas. Estas consistirán en el lanzamiento de cargas muertas de entre 80 y 150 kilos.
Con respecto a la inversión en mantenimiento, los recursos habrían servido para reforzar la torre y para realizar otras obras aledañas, según fuentes del Ejército. De ahí vendrían los sobrecostos.
A su vez, indicaron que, tras los retrasos por parte del contratista, el caso se denunció ante las autoridades competentes para que se determine si se incurrió en actos de corrupción.
Más polémicas relacionadas con el Ejército
Además del ruido por estos hechos, este 1 de junio se conoció otra polémica del Ejército durante el gobierno de Gustavo Petro, pero con un costo humano.
“Aproximadamente unos 65 menores de edad fallecieron en operaciones militares durante este cuatrienio del gobierno actual entre los 14 y 17 años”, afirmó el director de Medicina Legal, Ariel Emilio Cortés, a medios.
Agregó, además, que ha sido sobre todo en operaciones militares desarrolladas en Guaviare, Arauca y Putumayo, así como en zonas periféricas.
En noviembre del año pasado, la defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, hizo un llamado urgente al presidente Petro para que suspendiera los bombardeos contra objetivos militares donde pudieran encontrarse menores de edad reclutados, luego de confirmar la muerte de 15 adolescentes durante operaciones contra las disidencias de las Farc.
El tema generó debate porque el gobierno que prometió “paz total” y que estuvo por casi dos años sin hacer bombardeos, termina su periodo con un saldo negativo para la infancia. Y el Presidente, cuando era senador, criticaba esos hechos.
Durante los primeros años del actual gobierno no se realizaron bombardeos. Sin embargo, estas operaciones fueron retomadas a mediados de 2024, en lo que analistas interpretaron como un cambio en la estrategia de seguridad para enfrentar a los grupos armados ilegales, que han fortalecido su presencia territorial y aumentado su número de integrantes.
En noviembre pasado, y en medio del debate generado por la muerte de los adolescentes, el presidente Petro defendió la continuidad de este tipo de operaciones. “Si se suspenden los bombardeos, los capos van a reclutar más niños y niñas, porque se darán cuenta que así se cubrirán de riesgos militares mayores”, escribió el mandatario en su cuenta de X.