Educación continua, buena opción
Lector. Sabinero. Adicto a Quino. Como dijo Cortázar: “Si te caes te levanto, y si no puedo, me tumbo a tu lado”.
La idea es básica y poderosa: la posibilidad de aprender no cesa. Siempre hay nuevos conocimientos de los cuales nutrirse para mejorar, de eso se tratan los diplomados, o educación continua o continuada.
En su carta de presentación la Universidad Pontificia Bolivariana la define como una estrategia “dirigida a profesionales de todas las áreas del conocimiento y personas no profesionales con necesidades de adquirir conocimientos específicos en variedad de temas”.
Explica el docente Esteban Giraldo, que la idea con los diplomados es poder actualizarse rápidamente sobre temas puntuales, casi que específicas, en corto tiempo.
“Sale una nueva declaración de renta, pues rápidamente se puede saber de ello. Se actualizan la normatividad de un proceso equis, en 150 horas ya está listo el asunto”.
Quien se decida por uno de estos debe tener claro que, al cursarlo, no logrará títulos o grados académicos, pero sí nuevo conocimiento.
“Para las empresas es muy útil poder recurrir a estos programas, incluso en ocasiones se diseñan diplomaturas acorde con las necesidades de las organizaciones”, indica el también docente Óscar Agudelo.
Para estar tranquilo y asegurarse de que su estudio será de verdad relevante e interesante, es mejor asegurarse que estos cursos rápidos cuenten con el respaldo de instituciones educativas reconocidas, que pondrán a su servicio la calidad y experiencia de sus docentes.