La calidad es una carrera de largo aliento
Hay diferentes conceptos para mejorar la educación. Ponerlos en marcha es la clave.
Periodista de educación y fanático de los videojuegos, los cómics, el rock y el cine.
Año tras año las instituciones educativas así como las gubernamentales trabajan en la búsqueda de la calidad.
Un concepto complejo en el que se conjugan elementos técnicos y académicos.
Estos elementos están directamente alineados con la forma en que las escuelas gestionan dentro de su dinámica escolar los procesos que buscan mejorar para alcanzar metas previstas en su planeación.
“Si se parte del supuesto que la calidad es un medio para alcanzar un fin, que en este caso en particular es formar a nuestros niños y jóvenes como ciudadanos competentes, es allí donde deben centrar la atención las instituciones educativas.
Se entiende entonces la calidad como la efectividad en los diferentes procesos que intervienen en la educación: desde lo académico, lo formativo y lo administrativo, ente otros”, expone Catalina Guzmán, rectora del Colegio Marymount.
Temas como el bilingüismo, la participación en las pruebas internacionales, la formación de los docentes y la adecuación de la planta física, entre otros planes, son parte de lo que el Ministerio de Educación Nacional así como los colegios vienen realizando para llegar a esa calidad.
“La clave sin lugar a dudas, para que todos estos esfuerzos redunden en una educación de calidad, es el compromiso permanente de nuestros líderes y el reconocimiento a la labor formativa y educativa de los docentes, que le permita a la educación entregarle a la sociedad personas que construyan ciudad y país”, agrega la rectora.
Hablando de calidad
Para hablar de calidad se deben tener encuentra tres componentes: el primero es reconocer que cada estudiante es un ser humano particular, que tienen procesos individuales diferentes y la escuela no puede homogeneizarlos ni estandarizar su educación.
El segundo concepto es la necesidad de que los contenidos que se enseñan sean contextualizados, acorde a las necesidades, porque si no es así, los chicos perderán fácil el interés y no verán significado en lo que aprenden.
Y como tercer concepto, indicado por la rectora del colegio Los Alcaravanes, Nelcy Correa, “la institución educativa no puede ser burbuja social sino que debe estar junto a las realidades sociales, teniendo como eje transversal al maestro, un docente que se comprometa con el reconocimiento al ser humano y que tenga en cuenta dos componentes: ser referente en términos de conocimiento y constructor de la norma y la autoridad”.
Falta camino
En la opinión de Ignacio Gutiérrez, rector de la Institución Educativa Marco Fidel Suárez, la calidad educativa en Colombia se ha reducido a los resultados de la pruebas como las Saber o las mismas pruebas Pisa.
“Muchas de estas pruebas no tienen en cuenta los contenidos y competencias que sí se trabajan en el aula. Si no se hacen procesos integrales nunca se verán buenos resultados. Algo que se debe tener en cuenta en aquellas pruebas son las competencias que ellos adquieren a través del proyecto educativo institucional como los procesos de socialización, convivencia y formación de la dignidad humana”, dice el rector.
Agrega Gutiérrez que se deben hacer procesos integrales donde se tengan en cuenta las necesidades de una verdadera calidad y no solo los resultados en pruebas externas.
La tarea no es imposible, llegar a la calidad es un camino que no termina, que debe seguir mejorando para llegar algún día a estar a la altura de los mejores..