Educación

La educación también sabe de trinos

La interacción y el trabajo colaborativo posibilitan un mejor aprendizaje en el estudiante.

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25 de febrero de 2015

Utilizar las redes sociales para la educación ya es una realidad. Y todo esto, gracias al poder de interacción e intercambio de información que brindan estos espacios.

Además, porque este tipo de herramientas de comunicación y dispositivos móviles se han integrado de manera significativa, y en casi todos los ámbitos, en la vida de las personas.

Edwin Sepúlveda Cardona, magíster en Educación Virtual y docente investigador de la Fundación Universitaria Luis Amigó (Funlam), afirma que para poder educar en redes, se deben clasificar estas herramientas digitales.

“Facebook puede ser un espacio para la socialización de contenidos; Twitter, puede ser un lugar informativo, de expansión, de análisis; y Youtube, puede ser un espacio para la creación, para la alfabetización visual, para interiorización de contenidos. En este orden de ideas, todas estas esferas digitales son una herramienta para la formación. Es decir, una nueva didáctica”.

Principales retos

Dada la facilidad de distracción que generan estos ambientes de socialización y, unido a esto, los hábitos tan arraigados que algunas personas tienen al acceder desde cualquier dispositivo móvil hacen que la idea aprender sea casi imposible.

Sin embargo, indica Felipe Zapata, coordinador de tecnología de Proyecto 50 de la Universidad Eafit, que para contrarrestar esta situación lo ideal sería, “generar dinámicas de clase y estrategias lo suficientemente llamativas para los estudiantes, que los cautive y logre que ellos se concentren en esas actividades y no se desvíe la atención en otros temas. O lograr dentro del entretenimiento, con juegos serios y otro tipo de actividades, una mezcla perfecta entre lo entretenido, lo divertido, y lo educativo”.

Otro reto, manifiesta Sepúlveda, es evitar que el uso de estas herramientas lleve a la infoxificación o sobrecarga de información.

“Si quiero introducir redes sociales en el aula, en la clase, no se le enseña a publicar un tuit, a cómo etiquetar, los jóvenes ya lo saben. Se debe enseñar la filtración y la verificación de contenidos: cómo se validan, cómo se comprueba la información que allí habita”.

¿Qué ha cambiado?

En la educación tradicional, la relación entre el alumno y profesor es unidireccional; en este caso, quien provee los saberes, en la mayoría de las veces, es el maestro y sus libros.

Con la intervención de las redes sociales u otras plataformas virtuales para el conocimiento, este nexo se desdibuja: la relación se vuelve bidireccional.

Existe retroalimentación en ambos sentidos. Entonces el educador pasa a ser un orientador aventajado de esa vasta red de información existente en la web.

Pero ésta relación, Mónica de Ossa, coordinadora de aprendizaje del Proyecto 50 de Eafit, explicó que depende del tipo de profesor. Si se habla de uno que no es tecnológico, eso significa miedo, significa que el estudiante tiene más información que el mismo profesor frente a ciertos asuntos. El estudiante lo supera en manejo de tecnología. Entonces algunos simplemente prohíben el uso de estos aparatos. Pero es un miedo que, poco a poco, se va desechando.

Y para otros profesores – aclaró- “es un reto y una oportunidad. La oportunidad de poder llegar a los estudiantes de una manera distinta. Por ejemplo acá en Eafit tenemos profesores que son más del asunto del reto que del miedo. Y que pueden sacar proyectos para sus estudiantes con tecnología, que son grandiosos, para que ellos simplemente aprendan de una mejor manera y que pueden hacer sus clases mucho más efectivas”.

Tal es el caso de los E-books, los cuales son textos trasladados al plano digital para ser enriquecidos no sólo con diferentes herramientas como el poder resaltar oraciones; sino que también poseen videos y audios. Esto, con el fin de atraer a diferentes tipos de público. Entonces, ya no se trata de trasladar el mismo saber al ámbito social que proveen las redes sociales, si no de interactividad con el medio mismo.